Peligra futuro de paz: Rigoberta Menchú

Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz, advirtió que el peligro de una nueva guerra mundial ensombrece y compromete el futuro de paz y de convivencia social

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El rector de la UNAM, Enrique Graue, le entregó un reconocimiento a la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú. Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO.

Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz, advirtió que el peligro de una nueva gue­rra mundial ensombrece y compromete el futuro de paz y de convivencia social.

Estamos frente a una realidad impactante, que mantiene abiertos sus ten­táculos de corrupción e impunidad, de degrada­ción del sistema de justi­cia y la democracia, que arrasa con toda valoración del ser humano y produce una sensación de cansan­cio y hartazgo general de la conciencia por esa agre­sión constante a la vida, a las libertades, la ausen­cia de oportunidades, pero también la lucha y esperan­za para que nuestros hijos e hijas no sigan siendo los oprimidos”, dijo.

Durante la conmemo­ración de los 30 años de haber sido laureada Pre­mio Nobel de la Paz, Ri­goberta Menchú afirmó que en pleno siglo XXI, la guerra de Rusia y Ucrania pone en evidencia la deca­dencia más atrasada de la civilización.

Respecto de la crisis sa­nitaria dijo: “En este contex­to, la pandemia de covid-19 representa para nuestra hu­manidad una encrucijada histórica y un enorme desa­fío universal a la vida huma­na que marca un antes y un después para las naciones y la configuración del mundo que nos dejará huellas inde­lebles que obligan a revalo­rizar tanto lo material como lo espiritual; a replantear nuestra forma de vida indivi­dual y en colectivo, a recon­figurar y reproducir cambios radicales y de fondo en la or­ganización, en la estructura, en la funcionalidad de nues­tras sociedades, en las rela­ciones económicas sociales políticas y culturales tanto al interior de nuestros Esta­dos, como en los vínculos y las relaciones internaciona­les entre las naciones”.

Respecto de la crisis cli­mática, Menchú dijo que “El sistema de la Organización de la Naciones Unidades no puede ni debe ser lo mismo; será decisivo para introdu­cir los grandes correctivos en la cultura de producción, distribución y consumo que detenga el calentamiento global y salve al planeta y Madre Tierra del colapso”.

Menchú reconoció que ser Nobel de la Paz no es una misión sencilla.

Nuestra labor, antes que nada, debe trabajar en una cultura de prevención, de resolución y transformación de los conflictos en favor de soluciones negociadas y pacíficas, buscar vías ci­vilizadas que garanticen el respeto a los derechos hu­manos, principalmente al sagrado derecho a la vida. Ante toda guerra declarada debemos insistir en las vías del diálogo y negociación para la solución pacífica de los conflictos. Ninguna guerra por definición y re­sultados es justificable, es sinónimo de muerte donde bloques hegemónicos ob­tienen ventajas, beneficios, poder político y económico con altos costos para la hu­manidad”, concluyó.

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