Comité del Congreso de EU cita a Bill y Hillary Clinton por el caso Epstein
El Congreso citó al expresidente, a la exsecretaria de Estado y otros exfuncionarios para esclarecer vínculos con Jeffrey Epstein y exigen entrega de documentos.

Un comité del Congreso de mayoría republicana ha citado este martes al expresidente Bill Clinton, y a la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton como parte de una amplia investigación sobre el financista Jeffrey Epstein. La decisión forma parte de un esfuerzo impulsado por el congresista James Comer para arrojar luz sobre posibles vínculos con figuras públicas.
La Cámara de Supervisión del Comité emitió subpoenas para que Bill Clinton comparezca el 14 de octubre y Hillary lo haga el 9 de octubre, según anunció Comer. También se han citado a otros exfuncionarios influyentes, incluyendo al exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, el exfiscal especial Robert Mueller y seis exsecretarios de Justicia —Loretta Lynch, Eric Holder, Merrick Garland, Bill Barr, Jeff Sessions y Alberto Gonzales— por supuesto papel en el caso Epstein.
El panel reclama además al Departamento de Justicia la entrega de todos los documentos y comunicaciones relacionados con Epstein, estableciendo el 19 de agosto como plazo límite para la entrega. Se espera que la exasociada de Epstein, Ghislaine Maxwell, cumpla una deposición el 11 de agosto, aunque podría retrasarse por procesos legales ante la Corte Suprema.
La conexión con Epstein y supuestas contradicciones
Los críticos argumentan que los Clinton pudieron tener contacto cercano con Epstein en el pasado. Según registros públicos, Bill Clinton voló en el avión privado de Epstein “cuatro veces en 2002 y 2003”, viajes que ocurrieron cuando dirigía la Clinton Foundation, y en uno de ellos —según Comer— habría recibido “un ‘masaje’ de una de las víctimas” de Epstein.
Además, Comer solicitó que el Departamento de Justicia presente comunicaciones entre Epstein y altos funcionarios del gobierno demócrata, incluyendo al presidente Joe Biden, con el objetivo de esclarecer cualquier posible encubrimiento o conocimiento interno.

Según los registros, Epstein visitó la Casa Blanca al menos 17 veces entre 1993 y 1995 durante la presidencia de Clinton. En su libro de memorias Citizen (2024), Bill Clinton afirma que dejó de comunicarse con Epstein años antes de su arresto y niega haber visitado su isla privada en el Caribe —aunque persisten reclamos y rumores al respecto.
Epstein murió en prisión en 2019 en circunstancias que las autoridades declararon como suicidio. El Departamento de Justicia también negó que existiera alguna “lista de clientes” secreta vinculada a él, contrariamente a lo que especulan algunos sectores conservadores Axios.
Impulso legislativo y presiones cruzadas
La publicación parcial de información del caso ha generado molestia incluso dentro del Partido Republicano. Legisladores demócratas, con apoyo de algunos republicanos moderados, aprobaron una medida para obligar al Departamento de Justicia a hacer públicos los archivos de Epstein, mientras que Comer demoras formalizar algunas declaraciones de testigos, reflejando tensiones internas en el comité. El congresista demócrata Robert García lideró la oposición con éxito al invocar reglas del comité que obligaron la citación judicial de documentos clave.
“Nuestro compromiso es conseguir justicia para las víctimas”, declararon demócratas como Garcia y la representante Summer Lee.
Maxwell, quien cumple una condena de 20 años por su rol en el reclutamiento de menores para Epstein, será interrogada como parte de la misma investigación, aunque su deposición está pendiente de resolución judicial oversight.house.govThe Washington Post.
Aunque ninguno de los Clinton ha sido acusado formalmente, la presión de su presencia en el entorno de Epstein y su aparente omisión de conocimiento activo sobre sus crímenes ha sido puesta en duda por los legisladores del comité.
La investigación también se produce mientras la administración Trump enfrenta críticas por la falta de transparencia sobre la rebaja de cargos contra Epstein en 2008, y por su posterior rechazo a publicar información adicional sobre el caso. Comer ha afirmado que es esencial “supervisar el cumplimiento federal de las leyes sobre tráfico sexual” y evaluar si se hicieron concesiones indebidas durante administraciones anteriores.
bm
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