Carlo Acutis, el santo de la era digital: una vida luminosa y conectada al cielo

Este domingo 7 de septiembre Carlo Acutis el joven italiano será canonizado junto a Pier Giorgio Frassati, en una ceremonia presidida por el Papa Leo XIV en Roma

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Retrato de Carlo Acutis enmarcado en gran formato colgado en la fachada principal de la Basílica de San Pedro, en preparación para la ceremonia de canonización en el Vaticano el 7 de septiembre de 2025, bajo el pontificado del Papa Leo XIV.
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Imagen de Carlo Acutis en su infancia, jugando fútbol en un jardín rodeado de árboles otoñales. Esta escena refleja la normalidad de su vida diaria, combinando deporte, amistad y alegría, en armonía con su intensa vida de fe y oración.
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Imagen de Carlo Acutis sonriendo frente al Santuario de Fátima, en Portugal, durante uno de los viajes que realizó para documentar los milagros eucarísticos de su exposición. A los 11 años inició esta investigación, que lo llevó a recorrer varios países y crear una de las obras catequéticas más difundidas del siglo XXI.
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Imagen de Carlo Acutis en la cima de una montaña italiana, vestido con polo rojo y mochila al hombro. Esta escena representa su vida sencilla, activa y espiritual. Amaba la naturaleza, reflexionaba sobre el sentido de la vida, hablaba con sus amigos sobre castidad, generosidad y la dignidad del cuerpo como templo del Espíritu Santo.
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Grupo de adolescentes católicos presenta una imagen impresa de Carlo Acutis al Papa Leo XIV, quien la firma durante un encuentro en la Plaza de San Pedro. La escena muestra el entusiasmo juvenil por el nuevo santo millennial, cuya vida sencilla y conectada con la tecnología inspira a nuevas generaciones en la fe.
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Este domingo 7 de septiembre de 2025, Carlo Acutis será canonizado en Roma: la Misa con rito de canonización será presidida por el papa Leon XIV en la Plaza de San Pedro a las 10:00 a.m. (hora de Roma). Para Ciudad de México eso equivale a las 3:00 a.m. del domingo. En la misma ceremonia será canonizado también Pier Giorgio Frassati.

Un niño común con una intuición extraordinaria

Carlo Acutis no tuvo tiempo de aprender a conducir, pero diseñó sitios web. Nunca se enamoró, pero supo entregarse por completo al amor de su vida: la Eucaristía. No llegó a la universidad, pero dejó una obra catequética digital que ha dado la vuelta al mundo. Y ahora, apenas a sus 15 años y casi dos décadas después de su muerte, está a punto de convertirse en el primer santo millennial de la Iglesia Católica.

Este domingo, el Papa León XIV lo canonizará en Roma, convirtiendo a este joven italiano, fanático de la computación y de los videojuegos, en uno de los referentes espirituales más inesperados —y profundamente contemporáneos— de los últimos tiempos.

Carlo nació en Londres el 3 de mayo de 1991, cuando sus padres, Andrea Acutis y Antonia Salzano, vivían allí por motivos laborales. Sin embargo, pocos meses después, la familia se mudó a Milán, en el norte de Italia, donde Carlo pasaría el resto de su vida. En su casa no se respiraba un ambiente especialmente religioso: eran católicos por tradición, pero poco o nada practicantes.

Fue una figura secundaria, casi accidental, quien encendió la chispa: Beata, la niñera polaca que lo cuidaba desde que era bebé. Fue ella quien empezó a hablarle de Dios, a enseñarle oraciones y a contarle historias de Jesús. Según cuenta su madre, fue gracias a Beata que su hijo comenzó a manifestar una devoción que sorprendía por su madurez.

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Fotografía de Carlo Acutis con apenas 7 años, vestido de blanco con un rosario en las manos, tomada el día de su Primera Comunión en el monasterio de Bernaga, en Perego. Este momento marcó el inicio de su vida de intensa devoción eucarística, con asistencia diaria a misa y oración constante.

Carlo Acutis el día de su Primera Comunión en el monasterio de Bernaga, Perego, a los 7 años.

Una vida centrada en la Misa, el Rosario y la caridad

Desde muy pequeño, Carlo pedía entrar en las iglesias que se cruzaban en su camino. A los 7 años, logró que le permitieran hacer la Primera Comunión antes de la edad habitual. La ceremonia tuvo lugar en el monasterio de Bernaga, en Perego. Ese día marcaría el comienzo de una relación que Carlo cultivó con una fidelidad casi sobrenatural: la amistad con Jesús en la Eucaristía.

Desde esa Primera Comunión, Carlo no dejó de asistir a misa ni un solo día. También rezaba el Rosario diariamente y pasaba largos ratos en adoración ante el Santísimo Sacramento. Solía decir que “la Eucaristía era su autopista hacia el cielo”. Y más que una frase, era una convicción profundamente encarnada.

Carlo no era un niño “raro”. Tenía amigos, practicaba deportes, le gustaban los animales —especialmente los perros—, comía pizza y helado con entusiasmo, y jugaba videojuegos. Su juego favorito era Pokémon Rubí. Como cualquier adolescente, también tenía un celular y usaba redes sociales. Pero la diferencia era el uso que le daba: no era una vía de distracción, sino una herramienta para evangelizar y ayudar.

El programador de Dios

La semilla de su proyecto más grande germinó en la Feria de Rimini, el mayor evento cultural católico de Italia. Fue allí donde nació su deseo de documentar los distintos milagros eucarísticos ocurridos en la historia.

Tenía apenas 11 años cuando empezó a trabajar en este proyecto. Su madre recuerda que pasaba horas frente al ordenador, investigando, organizando materiales, contactando con parroquias y comunidades. Su empeño fue tan grande que agotó tres computadoras en el proceso.

El resultado fue monumental: una exposición con 160 paneles explicativos sobre milagros eucarísticos ocurridos en 20 países, accesible en línea en la web miracolieucaristici.org. Desde entonces, el proyecto ha recorrido más de 10 mil parroquias y centros de todo el mundo, convirtiéndose en una de las iniciativas catequéticas más exitosas de la era digital.

Panel informativo de la exposición "Los Milagros Eucarísticos en el Mundo", diseñada por Carlo Acutis. La muestra presenta más de 160 casos documentados y ha sido exhibida en más de 10 mil parroquias en 120 países, convirtiéndose en una de las iniciativas digitales más influyentes en la catequesis contemporánea.

Desde los 9 años había aprendido programación de manera autodidacta, y con naturalidad se convirtió en un pionero de lo que más tarde se llamaría “evangelización digital”. Usaba las redes con criterio y advertía a sus amigos sobre el riesgo de perderse en la superficialidad. “Todos nacemos originales, pero muchos mueren como fotocopias”, solía repetirles.

La enfermedad y su legado

A los 15 años, en octubre de 2006, Carlo comenzó a sentirse mal. Fue diagnosticado con una forma agresiva de leucemia. La enfermedad avanzó con rapidez y su estado empeoró de manera irreversible. Ofreció su sufrimiento “por el Papa y por la Iglesia”, y pidió no recibir morfina para poder estar plenamente consciente hasta el final.

Murió el 12 de octubre de 2006 en el hospital San Gerardo, en Monza. Fue enterrado en Asís, ciudad que él amaba profundamente. En 2018 fue exhumado y encontrado en estado de incorruptibilidad parcial. Su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinación, especialmente para jóvenes.

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Imagen del cuerpo de Carlo Acutis en su tumba en Asís, visible a través de un féretro de cristal. Viste ropa deportiva, como en vida, lo que resalta su identidad juvenil. Su estado de incorruptibilidad parcial ha atraído a miles de peregrinos jóvenes, inspirados por su ejemplo de santidad en la vida cotidiana.

En 2020, Carlo fue beatificado tras el reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión: la curación inexplicable de un niño brasileño con una malformación pancreática congénita. Este domingo, con un segundo milagro aprobado, será proclamado santo.

Un modelo posible, cercano, actual

La figura de Carlo Acutis desafía muchos estereotipos. No fue mártir, no fundó una orden religiosa, no hizo viajes misioneros. No escribió tratados teológicos ni tuvo visiones místicas. Era, simplemente, un joven normal, de esta época, profundamente enamorado de Jesús.

Carlo Acutis el primer santo millennial, “un niño normal”

Por eso su canonización tiene un significado especial. No se trata sólo de elevarlo a los altares, sino de proponerlo como modelo: alguien que demostró que la santidad no es una meta lejana, ni exclusiva de unos pocos, ni incompatible con la cultura contemporánea.

El Papa León XIV ha dicho que Carlo “es un testimonio de cómo la gracia de Dios puede actuar en el corazón de un joven que vive en el mundo digital sin dejarse atrapar por él”.

Hoy, más que nunca, esa enseñanza resuena. En una generación marcada por el ruido, la ansiedad, la velocidad y la confusión, la historia de Carlo se presenta como un faro sereno: no para huir del mundo, sino para transformarlo desde dentro. Con la luz encendida, y con la conexión más estable de todas: la del alma con Dios.

Los detalles técnicos de la canonización

La canonización de Carlo Acutis se produce tras la aprobación de un segundo milagro, requisito necesario según el derecho canónico (cf. Sanctorum Mater). Aunque no se ha detallado oficialmente el caso completo, medios italianos como Avvenire han reportado que se trataría de la curación inexplicable de una joven en Manila, Filipinas, que padecía una encefalitis autoinmune con mal pronóstico. La Congregación para las Causas de los Santos confirmó la curación como "instantánea, completa, duradera e inexplicable científicamente", lo que permitió avanzar al decreto final de canonización.

Pier Giorgio Frassati, quien será canonizado en la misma ceremonia, nació en Turín en 1901 y murió en 1925 a los 24 años. Fue beatificado por Juan Pablo II en 1990 y es considerado patrono de los jóvenes, estudiantes y deportistas. Su inclusión en esta canonización conjunta refuerza el mensaje del Papa sobre la santidad juvenil en tiempos modernos. La canonización simultánea de Frassati y Acutis no tiene precedentes en cuanto al perfil de ambos: dos jóvenes laicos, profundamente comprometidos con su fe y con una vida ordinaria vivida con extraordinaria caridad.

El sitio web creado por Carlo Acutis, miracolieucaristici.org, continúa activo y es mantenido actualmente por el Instituto para la Evangelización Digital, una fundación sin fines de lucro con sede en Asís. La exposición sobre los milagros eucarísticos ha sido traducida a más de 17 idiomas y ha llegado a más de 120 países. Según datos del propio sitio, ha sido exhibida en más de 11 mil parroquias desde su creación. En México, ha recorrido diócesis como Guadalajara, Monterrey y Querétaro desde 2019.

La devoción a Carlo Acutis ha crecido notablemente en América Latina, y especialmente en México. Desde su beatificación en 2020, al menos 60 parroquias mexicanas lo han nombrado patrono de sus grupos juveniles o de catequesis digital. En octubre de 2023, el Vaticano autorizó una oración oficial para pedir su intercesión, difundida ampliamente por conferencias episcopales de varios países.

Según cifras del Centro de Investigación Pew (2024), el 83% de los jóvenes católicos de entre 13 y 29 años en América Latina afirman conocer la figura de Carlo Acutis, y el 46% lo considera un modelo de vida cristiana "alcanzable y actual". Este nivel de identificación contrasta fuertemente con la percepción de distancia hacia otras figuras de santidad más tradicionales, lo que explica el papel cada vez más prominente de Acutis en la pastoral juvenil del siglo XXI.

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Imagen con la oración oficial al Beato Carlo Acutis, aprobada por el Vaticano en 2023 y difundida por conferencias episcopales en varios países. La oración destaca su amor por la Eucaristía, su devoción a la Virgen María y su caridad hacia los pobres. Incluye una súplica por su intercesión.

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¿Te gustaría saber más sobre milagros eucarísticos? Visita el sitio que creó Carlo.

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«pdg»