FOTOS: Así fue la asunción del papa Francisco, el primer pontífice de América Latina
Durante su asunción como Papa, Jorge Mario Bergoglio eligió en nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís.
La asunción del papa Francisco marcó un hito significativo en la historia de la Iglesia católica y del mundo en general. El 13 de marzo de 2013, el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio fue elegido como el 266.º Papa, adoptando el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís.
Este acontecimiento fue notable por varias razones: Francisco se convirtió en el primer Papa originario de América Latina, el primer jesuita en asumir el pontificado y el primer no europeo desde el siglo VIII.
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Renuncia de Benedicto XVI
La elección de un nuevo Papa se produjo tras la renuncia de Benedicto XVI el 28 de febrero de 2013, una decisión sin precedentes en casi seis siglos. La renuncia dejó vacante la sede apostólica, convocando a un cónclave en marzo para elegir a su sucesor.
La noticia de la renuncia fue objeto de una extensa cobertura mediática, centrándose en el carácter insólito de un hecho como este en la historia reciente de la Iglesia.
El cónclave y la elección
El cónclave comenzó el 12 de marzo de 2013 en la Capilla Sixtina, reuniendo a 115 cardenales electores de todo el mundo. Tras cinco votaciones en dos días, el 13 de marzo a las 19:06 horas, se emitió la "fumata blanca" que anunciaba la elección de un nuevo Papa.
El cardenal protodiácono, Jean-Louis Tauran, proclamó desde el balcón de la Basílica de San Pedro: "Habemus Papam". Jorge Mario Bergoglio fue presentado como el nuevo Pontífice, quien eligió el nombre de Francisco.
Primeras palabras y gestos
En su primera aparición pública, el papa Francisco se dirigió a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro con una humildad característica. Pidió a los fieles que rezaran por él y por su predecesor, Benedicto XVI.
Antes de impartir su bendición, solicitó un momento de silencio para que la gente orara por él, un gesto que conmovió a muchos y estableció el tono de su pontificado centrado en la humildad y la cercanía.
La misa de inauguración del pontificado se celebró el 19 de marzo de 2013, coincidiendo con la festividad de San José, en la Plaza de San Pedro. Asistieron delegaciones oficiales de 132 países, así como líderes de diversas confesiones religiosas.
Destacó la presencia del Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, siendo la primera vez desde el Cisma de Oriente en 1054 que un líder ortodoxo asistía a la entronización de un Papa.
Antes de la misa, el papa Francisco recorrió la plaza en un vehículo descubierto, deteniéndose en varias ocasiones para saludar y bendecir a los fieles, incluyendo a niños y personas enfermas. Durante la ceremonia, se le impuso el palio y recibió el anillo del Pescador, que en su caso fue de plata dorada en lugar de oro, reflejando su preferencia por la sencillez.
Homilía y mensaje central
En su homilía, el papa Francisco enfatizó la importancia del servicio y la protección hacia los más vulnerables. Declaró:
"Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio". Hizo un llamado a los líderes políticos, económicos y sociales para que sean "custodios de la creación y del prójimo", destacando la necesidad de proteger a las personas más débiles y al medio ambiente. Este mensaje subrayó su visión de una Iglesia comprometida con la justicia social y la humildad.
Reacciones internacionales
La ceremonia contó con la presencia de numerosos jefes de Estado y dignatarios internacionales. En ese entonces la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue una de las primeras en reunirse con el nuevo Papa, solicitando su mediación en asuntos diplomáticos y destacando la relevancia de tener un Papa argentino.
La elección de Francisco fue recibida con entusiasmo en América Latina y en todo el mundo, simbolizando una nueva era para la Iglesia Católica.
Durante los días previos a la inauguración, el Papa Francisco envió una carta a los fieles argentinos, agradeciendo sus oraciones y muestras de cariño, pero pidiéndoles que no viajaran a Roma y que, en su lugar, destinaran el dinero del viaje a obras de caridad. Este gesto reflejó su enfoque en la humildad y la solidaridad con los necesitados.
Además, en un acto sin precedentes, el 23 de marzo de 2013, el papa Francisco visitó a su predecesor Benedicto XVI en Castel Gandolfo. Ambos Papas oraron juntos y compartieron un almuerzo, demostrando una continuidad y respeto mutuo en la transición del liderazgo de la Iglesia.
Primeros actos del pontificado
En los días posteriores a su asunción, el papa Francisco comenzó a delinear el carácter de su pontificado. Celebró su primera misa como Pontífice en la Capilla Sixtina, donde enfatizó la importancia de proclamar el mensaje de Jesucristo y advirtió contra una Iglesia que podría convertirse en una "ONG compasiva" si se aleja de su misión espiritual.
También destacó la necesidad de que la Iglesia se aleje de lo mundano y se edifique sobre el Evangelio.
ORP
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