Rey de Jordania promete venganza contra el Estado Islámico
El rey Abdullah II anunció una guerra sin piedad contra el Estado Islámico, tras el asesinato del piloto jordano
AMMÁN, 5 de febrero.– Tras el asesinato de un piloto de las Fuerzas Aéreas jordanas a manos del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), el rey Abdullah II de Jordania anunció una “guerra sin piedad” contra los extremistas.
Esta organización terrorista no sólo nos combate a nosotros, sino al verdadero Islam en su conjunto y a sus valores”, citó la agencia estatal Petra al monarca.
El rey hachemita reaccionó a la brutal ejecución del piloto Muath al-Kasasbeh que fue quemado vivo según un video de los yihadistas difundido la víspera. También en la vecina Siria se oyeron indignados llamados a vengar el hecho, tras la difusión de las macabras imágenes.
Libramos esta guerra para proteger nuestra fe, nuestros valores y nuestros principios humanos. Y nuestra guerra será sin piedad, buscaremos a esta pandilla de criminales y los atacaremos en sus propias casas”, aseveró el monarca.
La sangre del mártir Muath al-Kasasbeh no será en vano y la respuesta de Jordania y de su ejército contra el acto criminal y cobarde contra nuestro hijo será dura”, agregó.
Por su parte, Al Azhar, una de las instituciones del islam sunita más prestigiosas, llamó ayer a “matar, crucificar y amputar manos y pies” a los “terroristas” del ISIS, tras la ejecución de un piloto jordano quemado vivo por este grupo yihadista.
El gran imán de Al Azhar, jeque Ahmed al Tayeb, “condenó con dureza (...) este acto terrorista cobarde, que necesita el castigo previsto en el Corán para estos agresores corruptos que combaten a Dios y a su profeta: la muerte, la crucifixión o la amputación de manos y pies”, según el comunicado de Al Azhar publicado el martes por la noche.
Solamente horas después de la difusión del video, Jordania ejecutó a dos terroristas condenados a muerte, la iraquí Sajida al-Rishawi y el miembro de Al-Qaeda, Ziad Karbuli, de acuerdo con la agencia de noticias Petra.
Padre exige castigo
Según reportes de los medios, en Jordania se volcaron personas a las calles y festejaron al piloto como un héroe. El padre del hombre asesinado por el ISIS pidió a su gobierno una “dura venganza” para castigar la muerte de su hijo.
También en otras naciones árabes el hecho fue tildado de “barbarie”, que solamente puede ser expiado con sangre.
El piloto de 26 años es honrado en su país como un “mártir”. La televisión estatal difundió durante todo el día una fotografía suya, los musulmanes oraron por él en las mezquitas y los cristianos hicieron sonar las campanas. Además el gobierno dispuso luto nacional.
Safi al Kasasba, padre del piloto, afirmó al canal de noticias Al-Arabiya que el ISIS es “una organización criminal” que no tiene que ver con el Islam. Los jordanos esperan que la coalición internacional siga bombardeando sus posiciones para destruirlo, añadió.
El avión del piloto jordano se estrelló el 24 de diciembre en Al Rakka, bastión del ISIS en el norte de Siria, y el militar de 26 años fue tomado prisionero.
Por otra parte, la ONU informó que militantes del ISIS venden niños secuestrados en el mercado como esclavos sexuales y matan a otros jóvenes, mediante la crucifixión o enterrándolos vivos.
El ISIS usa cada vez más a iraquíes menores de 18 años como suicidas, fabricantes de bombas, informantes o escudos humanos para protegerse, denunció Naciones Unidas.
El sistema tribal, base del poder
De acuerdo con un refrán, en Jordania “toda la política es tribal” y la muerte del piloto Muath al-Kasasbeh a menos del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) es ahora parte de esa situación.
El sistema tribal es la base fundamental del poder del rey Abdullah II, que encabeza un país dividido entre sus habitantes tradicionales y los palestinos desplazados de Israel desde 1948.
Miembros de las tribus tienen preponderancia en el ejército y las fuerzas de seguridad jordanas. A cambio, el rey Abdullah II, como sus predecesores, consulta con frecuencia con los jefes tribales y les informa de sus decisiones.
De hecho, hasta antes de que Al-Kasasbeh fuera ejecutado, varios dirigentes tribales habían expresado dudas sobre la decisión de particiar en la guerra contra el Estado Islámico.
En la crisis creada por el derribo del avión con el hijo de un prominente líder tribal, el gobierno del rey Abdullah II aceptó la posibilidad de negociación con el ISIS para mantener su vínculo con la poderosa tribu Bararsheh, de la que es parte el clan Kasasbeh.
Pero de la misma forma, la cruel ejecución puso en marcha el complejo sistema de lealtades y puso a tribus y clanes en posición de exigir venganza a la monarquía.
De hecho, The New York Times vaticinó hace cinco días que según muchos jordanos, incluso algunos adversos a la participación de su país en la alianza contra el ISIS, “la calle” se volcaría contra el ISIS en caso que que Muath al-Kasasbeh fuera ejecutado.
–José Carreño Figueras



