La triste historia detrás de la película 'Pretty Woman'
Se iba a titular '3.000' y sus protagonistas, Julia Robets y Richard Gere, iban a presentar un carácter malhumorado

La historia original
Julia Roberts describió el guion inicial de Pretty Woman como “oscuro, horrible y deprimente”. La película, estrenada en 1990, fue concebida como un proyecto de bajo presupuesto, con un tono mucho menos amable y edulcorado que la versión final. Vivian Ward era una prostituta drogadicta, malhumorada y malhablada, mientras que Edward Lewis era un millonario guapo pero arrogante y desagradable.
Los personajes tal como fueron concebidos
El guion original de J.F. Lawton, reescrito seis veces, presentaba:
- Vivian Ward: drogadicta, maleducada y malhumorada.
- Edward Lewis: millonario guapo pero arrogante, malhablado y malhumorado.
Roberts recordó:
“Es una historia terrible sobre dos personas horribles y mi personaje era una adicta a las drogas, malhumorada, malhablada, una puta maleducada que tenía una experiencia de una semana con un hombre malhablado, malhumorado y también maleducado pero muy rico y guapo. Era una historia espeluznante y fea acerca de estas dos personas“, afirmó Roberts.
El título inicial, 3.000, hacía referencia al pago que Edward ofrecía por los servicios de Vivian, mostrando el tono sórdido y realista de la historia original.

El final alternativo
El desenlace también era radicalmente distinto: Vivian y Edward no terminaban juntos. En la historia original, Edward regresaba a Nueva York con su novia, mientras Vivian desataba su frustración por tener que devolver un abrigo de pieles alquilado. Además, Edward tiraba literalmente los 3.000 dólares a la calle. Posteriormente, Vivian se consolaba con su amiga Kit (Laura San Giacomo) y se iban a Disneylandia, sin la escena romántica final que todos recuerdan.
Transformación a un clásico romántico
Gracias a las reescrituras, la película terminó convirtiéndose en la comedia romántica icónica que marcó generaciones, con un final feliz y un tono más accesible para el público. La historia de cómo un guion oscuro y polémico se transformó en un cuento de hadas moderno mantiene Pretty Woman relevante más de 25 años después de su estreno.