Cartografía de una identidad de Demián Flores (1971)

Pinturas plegables se inaugura el sábado 12 de noviembre en la galería Art Division, en California

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El pasado prehispánico, la actualidad, la identidad y la memoria son algunos de los temas que el artista oaxaqueño Demián Flores (Juchitán, 1971) aborda en Pinturas plegables, una nueva serie de obras que expondrá, a partir del sábado 12 de noviembre en la galería de Art Division, en Los Ángeles, y que más tarde viajará a Canadá y retornará a México en 2024.

Esta serie, detalla el artista a Excélsior, “incluye seis pinturas de gran formato (de 1.90 por tres metros) que realicé durante la pandemia, cuando no había claridad de nada. Esta serie –a la que iré sumando 12 piezas más– contiene una reflexión sobre el acto pictórico frente la pandemia”, que lo llevó a eliminar el bastidor de sus obras.

“Quise hacer pinturas (acrílicos sobre tela) que tuvieran la capacidad de plegarse hasta una pieza de 30 X 30 centímetros, pero sin que se craquele o rompa, para que pudieras llevarla en un sobre y enviarla a cualquier parte del mundo”.

Esto permitiría “que, por su condición de pieza plegable, pudiera ser expuesta en otro tipo de espacios y no necesariamente en los que pensamos de forma habitual, como la pared de un museo o en un instituto, sino que puedan ser colocadas en espacios públicos o en otros más allá de las salas de exhibición”, considerando que los espacios museográficos enfrentan retrasos en sus programas expositivos.

Este ejercicio, aclara Flores, retoma aspectos de la historia del arte, “como el arte correo de los años 70 y, en particular, el trabajo de Felipe Ehrenberg: ahí están asentadas las bases de esta serie, con mecanismos que permitan una distribución fácil, una masificación, y que procuren diálogos diversos y más rápidos con el público”.

¿Podría hablar sobre los personajes de esta serie? “Son imágenes que hablan sobre nuestra realidad. Como sabes, mi trabajo se basa en una reflexión sobre la identidad, la memoria y el territorio. Además, es un espacio de autoconocimiento y autorreflexión, porque el arte es un espejo de lo que uno es y, en mi caso, está la dualidad que me tocó vivir, entre Juchitán y la Ciudad de México, y que tiene que ver con cuestiones tan sencillas como la identidad”, explica.

Por lo que, a nivel visual (en las obras) se suman ritos, mitos, leyendas y los imaginarios que el artista consumió en su infancia. “Vengo de una familia de comerciantes, pero en aquel momento era muy distinta la compra de mercancías, porque entonces llegaban los viajeros con sus manuales de los productos, pero no eran fotografías, sino dibujos, grabados e impresos que se quedaron para siempre en mi memoria”, señala el artista plástico.

Y, al mismo tiempo, en esa cartografía se adhiere la cultura popular de la Ciudad de México, con los muros llenos de anuncios, bailes, circos y el imaginario plasmado en tiendas, a partir de rótulos”.

¿Qué relato nos presenta estas piezas? “La idea es crear una nueva narrativa o un mundo paralelo que hable o pregunte sobre lo que estoy viviendo. Además de otros referentes que tienen que ver con nuestro pasado prehispánico, con la parte simbólica y con elementos propios de un presente que ahora enfrentamos, como esos soldados que tienen que ver con la militarización de nuestro país”.

Un detalle adicional del proyecto, comenta Flores, es que los pliegues que se le irán marcando en las obras formarán parte de la pintura. “Me interesa que esos pliegues, con el tiempo, sean parte de la pintura y que suceda una especie de cartografía o de líneas que estructuren los lienzos a la manera de códices prehispánicos, como depositarios de signos, símbolos e imágenes referentes a la historia, a la cultura popular, cargada de aspectos políticos y sociales”.

Pinturas plegables se exhibirá del 12 de noviembre al 7 de enero de 2023 en la galería de Art Division y, simultáneamente, expondrá una de las piezas en la Craig Krull Gallery, de Santa Mónica. Posteriormente, la muestra viajará al Cache Studio Gallery y al Instituto Cultural de México en Montreal, del 20 de marzo de 2023 al 21 de mayo de ese mismo año. Finalmente, retornarán a México en 2024, incluyendo las 18 piezas del proyecto.Además, adelanta que el 10 de diciembre participará en la muestra Hibridaciones, en el Gran Museo del Mundo Maya, junto con Orlan y Lorena Ancona. Y en una segunda exposición: Múltiple en el Centro cultural La Cúpula, de Mérida.

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