¿Tu perrito se rasca mucho? Descubre todo sobre la dermatitis atópica canina

Aprende qué es la dermatitis atópica en perros, cómo reconocerla y las mejores opciones de tratamiento para que tu peludo se sienta mejor.

thumb
Dermatitis en perros

¿Sabías que los perros, así como los humanos, también sufren de dermatitis atópica? Te explicamos qué es y cómo identificarla, para que ayudes a tu mascota a vivir una vida libre de comezón.

Tener un perro que lucha contra la picazón constante — rascándose, lamiéndose las patas o sacudiendo las orejas sin parar — puede resultar tan frustrante para el dueño como incómodo para el lomito. 

Cuando esa molestia no se debe a pulgas, garrapatas o infecciones evidentes, una de las causas más comunes es la dermatitis atópica canina. Esta condición alérgica de la piel afecta hasta un 35% de los perritos atendidos en consultas veterinarias, de acuerdo con datos proporcionados por MSD Salud Animal.

La buena noticia es que, aunque la dermatitis atópica no se “cura” por completo, hoy en día existen múltiples enfoques que permiten controlarla eficazmente. Desde cambios en el entorno y la dieta hasta medicamentos específicos para tratar el prurito (comezón) e inmunoterapia, se puede ayudar muchísimo a que tu mascota deje de rascarse en exceso y mejore su confort. 

thumb
Dermatitis atópica en perros. Foto: Canva

¿Qué es la dermatitis atópica en perros?

Según la National Library of Medicine, la dermatitis atópica canina es una enfermedad cutánea alérgica, crónica e inflamatoria, en la cual el perro tiene una predisposición genética a reaccionar de forma exagerada ante alérgenos del ambiente — como ácaros del polvo, pólenes, mohos, pelaje de otros animales, entre otros.

Es decir, el sistema inmunológico del perro “se pone en guardia” contra sustancias comunes que normalmente no generan problema, pero que en él provocan inflamación de la piel, picor, rascado y lesiones secundarias. Frecuentemente, los síntomas comienzan entre los 6 meses y 3 años de edad.

Algunas razas tienen mayor tendencia a desarrollar dermatitis atópica. Por ejemplo, se han observado tasas elevadas en razas como Boxer, Labrador Retriever, Golden Retriever, West Highland White Terrier, Bulldog Francés, entre otras. 

thumb
Dermatitis atópica en perros. Foto: Canva

¿Cómo identificar la dermatitis atópica en perros?

  • Picor pronunciado (prurito): es el signo principal; el perro se rasca, muerde o lame zonas del cuerpo sin aparente causa externa. 
  • Lesiones cutáneas típicas: enrojecimiento (eritema), pérdida de pelo (alopecia), engrosamiento de la piel (liquenificación), cambio de color (hiperpigmentación) e incluso costras y descamación. 
  • Localización frecuente: alrededor de los ojos, orejas, cara, patas (interdigital), axilas, vientre y zonas inguinales.
  • Infecciones cutáneas recurrentes (bacterianas o fúngicas), otitis externa (infección del oído), “hot‑spots” (dermatitis aguda húmeda), mal olor por levaduras. 

¿Cómo se diagnostica la dermatitis atópica en el veterinario?

  1. El veterinario evalúa los síntomas, la historia del perro y las posibles causas.
  2. Se descartan otras enfermedades con síntomas similares (pulgas, sarna, demodicosis, alergia alimentaria, infecciones primarias) mediante exámenes como raspados de piel, análisis, etc. 
  3. Una vez descartadas otras causas, se pueden usar pruebas de IgE (intradérmicas o séricas) para identificar alérgenos específicos — aunque estas pruebas no sirven para hacer el diagnóstico por sí solas. 
  4. En algunos casos se puede realizar una dieta de eliminación si se sospecha alergia alimentaria concomitante. 
thumb
Dermatitis atópica en perros. Foto: Canva

Tratamientos para la dermatitis atópica en perros

  • Control del entorno y alérgenos

Al ser una enfermedad sin cura, lo mejor es aplicar un número de medidas que puedan mejorar loa calidad de vida de tu perro. Por ejemplo, minimizar la acumulación de ácaros del polvo: lavar camas con frecuencia, aspirar bien, usar fundas antiácaros.

Limitar exposición a pólenes, mohos y otros alérgenos ambientales: evitar paseos largos en temporadas altas, cambiar al perro cuando vuelve de exteriores, limpiar patas. Siempre tener un control estricto de pulgas: aunque la dermatitis atópica no sea directamente por pulga, una infestación puede agravar el picor. ([Vca][9])

  • Tratamiento tópico y cuidado de la piel

Baños frecuentes con champús adecuados para piel sensible o medicados, emolientes, acondicionadores de piel que reemplacen lípidos cutáneos como ceramidas y limpieza de orejas y patas si están involucradas.

  • Medicamentos sistémicos y focales

Cuando el picor en tu perrito es muy intenso o persistente, o las lesiones son graves, el veterinario puede indicar corticoides para reducir la inflamación; aunque útiles, su uso prolongado tiene efectos secundarios. 

Inmunosupresores usados para casos más crónicos/moderados, antihistamínicos y ácidos grasos esenciales, así como tratamientos que ayuden a controlar el prurito y la inflamación de la piel; por ejemplo, Numelvi de MSD Salud Animal.

Sin embargo, antes de elegir una forma de dar algún medicamento a tu mascota, siempre debes consultar con un veterinario.

  • Nutrición y suplementos de apoyo

Aunque la dermatitis atópica es más ambiental que alimentaria, en muchos perros coexiste una alergia alimentaria o se puede aprovechar la nutrición para mejorar la salud de la piel con dietas hipoalergénicas o de eliminación, en los casos en que se sospeche que los alimentos contribuyen. 

Además, complementar con suplementos de ácidos grasos omega‑3/omega‑6 que ayudan a mantener la barrera cutánea y reducir la inflamación. 

La dermatitis atópica en perros es una condición compleja y crónica que, si bien no puede curarse del todo, sí puede controlarse y prevenirse con un cuidado canino adecuado.