Pagarán deuda del NAIM-Texcoco contribuyentes, alertan expertos

Se busca tener los recursos para la recompra de bonos de la terminal cancelada a inicios de la administración

thumb
Foto: Especial

La idea que propone el gobierno federal de sacar los recursos para la recompra de bonos del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), que se construía en Texcoco, del erario público obligará a todos los contribuyentes a pagar una deuda que iba a ser autofinanciable.

De concretarse ese esquema, el gobierno estará convirtiendo en deuda pública algo que no lo era. Los contribuyentes van a terminar pagando lo que se supone que iban a pagar sólo los que vuelan. Todos, vuelen o no vuelen tendrán que contribuir. Toda esa gente que fue consultada y que votó porque se cancelara Texcoco ni se va a subir a un avión, ni va a usar Texcoco, ni va a utilizar el AICM (Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México) pero sí va a pagar el proyecto cancelado. Esa es la triste realidad de lo que estamos hablando. No tenemos un hub (centro de conexión) sino un aeropuerto viejo que no puede hacer uso actualmente de la TUA (Tarifa de Uso de Aeropuerto) porque está comprometida”, afirmó Juan Carlos Machorro, socio experto en derecho aeronáutico y aeroportuario de la firma legal Santamarina y Steta.

La deuda existente con los bonistas del NAIM asciende a 4 mil 200 millones de dólares más intereses hasta 2047. Estaba planeado que la deuda por el NAIM se pagara con la TUA que este aeropuerto generaría una vez que iniciara operaciones, pero tras su cancelación se comprometió la del AICM.

Cuando se cancela Texcoco ocurren dos cosas muy interesantes, por un lado, se pierde la posibilidad de tener un hub y segundo dejas un aeropuerto moribundo y que ya no da para más como es el AICM y comprometes su principal ingreso hasta 2047. Entonces si el gobierno piensa liberar la TUA para que el aeropuerto sea operado por la Secretaría de Marina (Semar) y pueda utilizar esos ingresos para subsistir, las deudas terminarán siendo pagadas por todos los contribuyentes hayan votado o no en contra de la construcción de Texcoco”, dijo el especialista.  La semana pasada, el subsecretario de Transporte, Rogelio Jiménez Pons, reveló que la Secretaría de Hacienda analiza el mejor escenario para liquidar la deuda con los bonistas del NAIM antes de ceder el control total del AICM a la Marina.

TE RECOMENDAMOS: Santa Lucía, más barato y con más avance que NAIM-Texcoco

A LAS FUERZAS ARMADAS

Juan Carlos Machorro destacó que la decisión de que las Fuerzas Armadas (Marina y Secretaría de la Defensa Nacional) vayan a ser administradores de más de una decena de aeropuertos los sigue desviando de su actividad principal que es la de seguridad nacional.

Tenemos varios problemas aquí, pues no cualquiera tiene ni la experiencia ni la capacidad de administrar y explotar un aeropuerto comercial como el AICM, que es el de mayor tráfico en toda Latinoamérica. No hace ningún sentido desde el punto de vista operativo que su administración esté en manos de la Semar”.

Agregó que las fuerzas armadas no podrán mantener la opacidad que se tiene bajo el argumento de seguridad nacional, pues acá se trata de un aeropuerto comercial o bien una aerolínea o un tren.

La semana pasada la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) señaló que no importa si los aeropuertos o una aerolínea son manejados por las fuerzas armadas, siempre y cuando se cumpla con la normativa internacional, las expectativas del pasajero y a la libre competencia.

ANTECEDENTES DE LOS BONOS

En 2016 y 2017 GACM, el fideicomiso MexCat (Mexico City Airport Trust), cuyo fideicomitente era el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, emitió cuatro paquetes de bonos por un total de seis mil millones de dólares. Fueron cuatro paquetes de bonos: dos con vencimiento a 10 años por mil millones de dólares cada uno; y dos con vencimiento a 30 años, uno por mil millones de dólares y uno por tres mil millones de dólares.

Estos bonos fueron emitidos con el único propósito de financiar la construcción del NAIM en Texcoco. El pago de los intereses y el principal de estos bonos estaba respaldado por el cobro de la TUA, la tarifa que se cobra en el precio del boleto a cada pasajero, del AICM actual y del proyecto del NAICM, que serían transferidos al fideicomiso. Así, un producto como las notas preferentes resultaba muy atractivo por su plazo y porque los ingresos estaban respaldados por un flujo de efectivo, la TUA, relativamente predecible de un proyecto rentable.

Después de cancelarse el proyecto, Hacienda anunció que “MexCat realizará una oferta pública de recompra en efectivo por una porción de los bonos y solicitará el consentimiento de los tenedores de los valores para hacer ciertas modificaciones a los convenios de emisión y otros documentos relacionados”. Esta oferta fue por 1,800 millones de dólares. Así, el saldo vigente de esa deuda con los bonistas del NAIM asciende a cuatro mil 200 millones de dólares, cuyos intereses se pagan con el TUA del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hasta su vencimiento.

cva