Ambulantes siguen en calles del Centro
La autoridad correspondiente pretendía que para el primer trimestre de este año los informales estarían ubicados en plazas

CIUDAD DE MÉXICO.
Concluyó el primer trimestre de 2017 y las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México no lograron su objetivo: retirar a los ambulantes de las calles del Centro Histórico.
En noviembre de 2016, Excélsior publicó una entrevista con Jesús González Schmal, titular de la Autoridad del Centro Histórico, quien aseguró que, sin excepciones, durante los tres primeros meses de 2017, los vendedores que por décadas se han adueñado del Primer Cuadro de la ciudad, iban a entrar a las 45 plazas comerciales construidas para vender sus productos.
No obstante, en un recorrido realizado por las calles de Moneda, Corregidora, Manzanares, Regina, Soledad, República de El Salvador y República de Uruguay, se constató que siguen ocupadas por el comercio informal.

Pese a la presencia de elementos del grupo Puma de la Secretaría de Seguridad Pública, los ambulantes venden sin inmutarse e incluso en la esquina de Moneda y Correo Mayor se observó cómo un joven de los llamados toreros fue liberado junto con su mercancía pese a que la ofrecía en lugar prohibido.
Sin embargo, ante la presencia de curiosos, los policías subieron a su acompañante a una camioneta blanca para presentarlo ante el juzgado cívico, pero sólo con tres pares de calcetines para simular el decomiso del producto.
En la zona es muy común ver a hombres que con equipo de radiocomunicación se mantienen atentos ante la presencia de los uniformados o de cualquier persona que ponga en riesgo su actividad.
Si bien en otros puntos de la metrópoli se ha logrado poner en orden al ambulantaje y la recuperación de la vía pública ha sido exitosa, en lo que se refiere al centro, el esfuerzo por parte del personal de la Secretaría de Gobierno no ha rendido frutos.
Se constató que muchas de las plazas del Centro Histórico aún lucen vacías, están subutilizadas, abandonadas o sirven de estacionamiento público.
Y es que los líderes de los comerciantes han señalado que la venta al interior no es buena y, por lo tanto, continuarán en donde sí puedan obtener ingresos.
A finales de 2016, el gobierno capitalino anunció una inversión de 250 millones de pesos para el rescate de las plazas existentes, así como la construcción de nueve más las cuales serían promovidas para atraer clientes. Aún no hay avances, salvo en el caso del Centro Cultural y Artesanal Indígena en donde ya comenzó la rehabilitación del espacio que será entregado en septiembre.
Además, se informó sobre descuentos en el pago de predial y agua para los propietarios de locales para que pudieran renovar sus Permisos Administrativos Temporales Revocables (PATR) y no perder su patrimonio, ya que la mayoría de los PATR vencen en el transcurso de este año.
No todos han aprovechado estos beneficios y la deuda acumulada a lo largo de diez años supera los 80 millones de pesos.
Hace unos meses la secretaria de Gobierno, Patricia Mercado, sostuvo que las nuevas generaciones de comerciantes son las que comenzaron a tomar las calles.
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