Tianguis de Cd. Nezahualcóyotl: el edén que tu bolsillo necesita
Inmovilizadores eléctricos, gas lacrimógeno, maletas, mochilas, ropa, calzado, frutas, verduras, libros, celulares, relojes, discos, televisiones, sábanas, cobertores...
PARA CIUDAD NEZAHUALCÓYOTL, ESTADO DE MÉXICO.
«Si ya te la Chávez, Julio César, paquetes de hilo. Dame ese taquito con Toño, Pepita y Flor. ¿Vas a querer, o se lo doy al Bobby? Yesterday. Nelson, mejor tomorrow te Topollillo y me lo apuntas. Ahorita me voy a tu humilde casa, porque mi seño me hizo unas Enchiladas Al Bajío, y si no voy… Me late. Con cuidadito que La Maldad anda por ahí. Dios te bendiga, mi carnalito».
Aquí dominan las combis y los mortales moto taxis: aquellos medios de transporte que no respetan el sentido de las avenidas ni las banquetas ni las señales de tránsito ni al mentado pasajero, el cual está a punto de salir volando luego de que la improvisada llanta de refacción derecha de la cabina cayó sobre un eterno, presente pero olvidado bache.
@EduDomDel94 / edominguez@gimm.com.mx
El municipio de Nezahualcóyotl es, para muchos, Ciudad Dormitorio: millones de personas desarrollan su vida profesional y/o educativa en la Ciudad de México, y regresan a casa tan solo para cenar, pasar un tiempo con los suyos, pasear al perro, revisar la tarea de los chamacos, prepararles el lunch, pegar pestaña, sonar un rato… y vámonos a chambear.
Talento, dedicación y tolerancia a muchas horas en el transporte público es lo que ha forjado el temperamento de los «Nezayorkinos»: talento porque aquí los dueños de los molinos y tortillerías tienen las casas más preciosas, con gustos arquitectónicos dignos de una sobrada cultura, y sin traer encima título universitario ni mucho menos”.
Y si necesitas hacer rendir tu quincena, en especial en esta época que demanda un falso ‘plan de austeridad’, como no se cansa de pregonar la alta esfera política mexicana, es de capital importancia que te dejes caer por estas tierras: edén de las gangas, los precios al alcance de todos y uno que otro business que te dejará con hambre de más.
Cualquier sábado que desees, dirígete a la Avenida Chimalhuacán —¡Ojo! No la confundas con el municipio homónimo, nada que ver—: es más fácil que te ubiques si llegas por la Avenida General Vicente Villada, a la altura de la Avenida Texcoco, que funge como la vía que divide a Iztapalapa de Ciudad Nezahualcóyotl”.
Llegarás a la colonia Benito Juárez, código postal 57000. Paraje que se caracteriza porque sus calles fueron bautizadas con el nombre de canciones populares mexicanas: Macorina, Cielito Lindo, Amanecer Ranchero, Marieta, Bamba, Cama de Piedra—, y está última es ideal para que inicies tu recorrido por ‘el tianguis ese que se pone por el Parque del Pueblo’.
Parque del Pueblo es un zoológico que los fines de semana se convierte en centro cultural.
Aquí las frutas y verduras se venden solas, porque tienen sus cartoncillos fosforescentes que advierten: «2 kg de pura papa a $10. ¿Cuál crisis»? «Ramo de flores: rosas, gardenias, claveles, margaritas, a $40. ¡Escójale, marchanta»! «La pura ropita para el baby, $15 la pieza. No hay cambios ni devoluciones», y se trata los ‘saldos’ que vienen desde las tiendas departamentales de Estados Unidos, con etiqueta original y oliendo a nuevo… y eso, ni el mismo Donald Trump lo para.
¡Señora, acérquese, señora, a usted que le encanta el chisme! Aquí la pura baratota, la pura baratota. Toda la ropita se va de a veinte y de a veinticinco, ¡sí! (el ‘paquero’ echa un grito desgarrador): de a veinte y de a veinticinco. Escucho bien”, mientras que los hijos de los patrones hacen la tarea sobre las tablas, o se van a descansar a su Hummer.
Los tacos de carnitas o de guisado, los mariscos, la comida china, las ensaladitas para las esposas de los patrones de todos los gremios, las gelatinas, la piedrita quita pelusa, la nieve de limón la nieve, el cafecito y pan por la mañana, la ropa deportiva, la lencería para todas edades y tallas… repito que los tianguis de Nezahualcóyotl tienen hasta lo impensable.
¿¡Qué celular buscabas, carnalito!? A ver, cuál traes. ¿Quieres ‘bisnear’? Pues llévate este modelo, te doy mil varos, y déjame ese relojcito Mont Blanc (con documentación original). ¿Sí o qué? No te van a dar más, ¿eh? Mira, para que me persigne, ¿va? No ha caído nariz de codorniz”.
También hay juguetes, herramientas, regalos para el 14 de febrero y cualquier otra fecha, discos piratas y originales, artículos para celulares, calzado, bolsos cinturones y los artículos de belleza habidos y por haber para hombres y mujeres, mochilas, cobertores, sábanas, toallas, cosas para viajeros y expediciones, artículos de defensa personal —como paralizadores eléctricos y gas pimienta—, artilugios tipo militar… y libros:
Me llamo Jorge González y soy comerciante de libros. De libros porque si queremos que esté país cambie, necesitamos generar consciencia. Es raro encontrar este tipo de negocios en Ciudad Nezahualcóyotl porque es una especie de proyecto, no de ahorita, sino de hace muchos años, donde el libro es la parte fundamental para crear formación en el individuo”.
‘Vendo todo tipo de lectura, pero la mayoría es libro clásico, libro que deja o marca ciertos aspectos para formar el razonamiento y elementos para modificar una sociedad. Desde luego supe que sería difícil iniciar este comercio en Nezahualcóyotl porque aquí son muy pocos los lectores, casi no hay aquí, y NECESITAMOS construir lectores profesionales’.
Y en esta parte, al igual que en muchas partes del Estado de México, no es muy común que la gente lea. Llevo diez años dedicándome a esto, y aquí en Nezahualcóyotl ha habido cierto crecimiento en la lectura, pero no mucho. Donde más lee la gente es en el (ya extinto) Distrito Federal. Se debe al nivel académico y cultural”.
‘La gente me encuentra en la calle Cama de Piedra, entre Malagueña y Escondida. La librería se llama Librería Popular Quetzalcóatl’, y su número de contacto es (55) 6076-6880, (55) 7229-2274. Don Jorge vendió los títulos de Los años sabandijas, de Xavier Velasco, Las elegidas, de Jorge Volpi, y Salvador Allende Presente, editorial sol 90, por 350 pesos.
Al momento de la partida, mientras caminaba por el corredor de la ropa de paca:
— ¿Por qué estás tomando fotografías, carnal?
— ¡Oh, déjalo!— Dice el Pee Wee, chalan de la paca, tatuado y sin camisa—: es el Chino, el que vendía tacos de carnitas. Pero eso sí, mi Chino, deberías traer una credencial o algo así, porque la maldad anda recia y si te tuercen ya fuiste.
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