Helados con nitrógeno, para divertirse

La experiencia ha cambiado: no sólo se trata de saborearlo sino de crearlo a gusto propio. En Helado Obscuro esto es posible gracias a la modalidad Lab. ¡Conózcala!

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CIUDAD DE MÉXICO.

Llegar, echar un vistazo a la paleta de sabores, elegir y pedir uno. Quizás, también agregar algún dulce extra para complementarlo. De eso se trata, comúnmente, la experiencia de ir a una heladería. Sin embargo, Romy y Federico Gutman cambiaron la forma de hacer las cosas. Le dieron un toque más emocionante.

Además de crear los primeros helados con alcohol en México (Helado Obscuro), idearon Helado Obscuro Lab, la nueva modalidad de crear un helado desde el principio hasta el final y totalmente al gusto del cliente. Es decir, se trata de diseñar desde el sabor de la base hasta la decoración. Y no sólo eso, sino también de vivir la experiencia de prepararlo dentro de un laboratorio. Además, se puede nombrar, presumir en redes sociales y en el catálogo de la tienda, y guardar la fórmula para después volver a degustarlo.

Todo empieza desde una plataforma web, que se puede visitar desde casa (entrando a la página de la tienda) o en una tableta electrónica que ellos mismos proporcionan al llegar a la sucursal de Orizaba 203, en la Colonia Roma Norte, en la Ciudad de México.

Ahí hay que elegir, paso a paso, los ingredientes del helado para que el encargado los aliste. Primero la base, que puede ser de agua, leche, vino o yogurt, por ejemplo.

Enseguida el sabor: café. menta, maracuyá, piña, cajeta... hay varios, más de 25. El tercer paso es el toque de alcohol (puede omitirse): hay desde rompope y ron, hasta vodka, tequila o wisky, entre otros.

A continuación el color que tendrá el helado y después un complemento: almendra, nuez, pimienta, pistaches, canela. En cada estación se puede elegir más de un ingrediente. Ahora los dulces: cereal, galletas, gomitas, chispas de chocolate, mazapán y hasta chicles.

Finalmente la decoración, ya sea con chocolate, azúcar de colores, diamantina comestible, crema batida y muchas más opciones.

Pero, la experiencia continúa. Al finalizar su elección en la web, debe pasar por su bata de laboratorio, unos anteojos protectores y una red para el cabello. Después hay que ir a un salón frío, con luces fluorescentes y estantes y refrigeradores llenos de delicias.

También hay tubos de ensayo y demás recipientes para revolver los primeros sabores seleccionados.

Cuando la mezcla está lista hay que pasar al sitio más emocionante: a las máquinas de nitrógeno, que harán de la combinación un masa con la textura idéntica de un helado. Para terminar: su decoración y listo, un helado totalmente personalizado.

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