Retienen inmueble con lujo de violencia; colonia Cuauhtémoc
Los invasores aseguran que “la casa es de quien la habita”; dicen ser autogestivos
CIUDAD DE MÉXICO.
Un grupo que se autodenomina en resistencia y autogestivo mantiene tomado un edificio localizado en la lateral del Circuito Interior, a unas cuadras del corredor financiero de Paseo de la Reforma. A pesar de que el dueño del inmueble ganó un juicio y de que en dos ocasiones el inmueble fue desalojado, los invasores regresan con lujo de violencia.
Se trata del 424 de calzada Melchor Ocampo, esquina Río Elba, colonia Cuauhtémoc, el cual tiene el mismo dueño desde 1943, cuando fue adquirido como terreno y donde posteriormente se construyó un edificio de cinco plantas. El 9 de julio de 2004 Rogelio León Fortanel invadió la propiedad.
El litigante que representa al propietario del inmueble –cuyos nombres pidieron reservar por temor a represalias–, dijo que aunque desconocen la mayoría de las identidades de los invasores, señalan que convirtieron el espacio en una suerte de centro cultural donde también pernoctan familias enteras.
En la dirección electrónica https://chantiollinmx.wordpress.com el grupo se hace llamar “Chanti Ollin o la casa en movimiento del cerro del chapulín”.
Inclusive emiten un comunicado donde piden firmas para defender al “laboratorio de autonomía y autogestión Chanti Ollin”. En dicho sitio documentan el desalojo del 7 de enero de 2015 el cual califican como una “agresión” e intento de “despojo”.
Luego de la primera invasión, los propietarios interpusieron una denuncia penal ante la Procuraduría General de Justicia local, la cual no prosperó, por lo que en 2005 se inició un juicio en el juzgado 51 civil del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF). El juez resolvió no devolver el inmueble, pero se apeló la sentencia.
Posteriormente la 5ª Sala Civil del TSJDF revocó la sentencia del juzgado 51 civil, pero Rogelio León Fortanel promovió un juicio de amparo, el cual le fue negado por el 13er Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito. En agosto de 2007 se intentó desalojar el edificio, pero la resistencia violenta de sus ocupantes lo hizo imposible.
Fue hasta el 7 de enero de 2015 que se realizó otra diligencia de desalojo que culminó a las 11:00 horas con el apoyo de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF).
En ese momento se colocaron candados y ocho personas se quedaron custodiando el inmueble. No obstante, a las 19:00 horas de ese mismo día llegó Rogelio León Fortanel y Luis Enrique Gómez Guzmán, quienes acompañados de otras personas rompieron las cadenas y se apoderaron de nuevo del edificio.
Por estos hechos se inició la averiguación previa FCUH/CUH-5/T3/1821/15-03 en la delegación Cuauhtémoc, la cual se envió posteriormente a la Fiscalía Especializada de Investigación de Delitos Ambientales y de Protección Urbana de la PGJDF, donde permanece aún pendiente de resolución.
Este diario acudió al inmueble para conocer la versión de sus ocupantes la situación del edificio, pero del lugar salieron dos sujetos para tratar de intimidar.
Uno de los dos hombres, de entre 25 y 30 años de edad, acudió montando en bicicleta y provisto de una cámara para levantar imágenes.
Enfundado en unos goggles tipo aviador y con un paliacate que le cubría la parte baja de la cara rechazó dar detalles de sus acciones hacia dentro del inmueble.
El segundo sujeto, también en bicicleta, dio vueltas alrededor del equipo de prensa y televisión que acudió al lugar.
Un tercer sujeto vigilaba desde una de las plantas altas del edificio, a través de una de las ventanas.
En su página de internet tienen ligas a videos colgados a la red social YouTube en los que aseguran que “la casa es de quien la habita”, admitiendo la invasión del edificio que tiene de fondo a la Torre Mayor, aseguró el abogado representante de los dueños.
Lo presumen
En internet hacen difusión de la revista Mil Mesetas, de la que promueven el texto Chanti Ollin, más que un “okupa”, donde destacan la invasión.
“Este recinto podría catalogarse entre los movimientos socioculturales conocidos como (sic) “Squat”, “ocupante ilegal” u “okupa”, surgidos entre las décadas de los años 60 y 80 en Europa y Estados Unidos; sin embargo, sus integrantes lo reconocen más como un centro cultural autónomo, pues, con la intención de autoemplearse con medios creativos, se apropiaron de un viejo inmueble de cinco niveles”.
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