Ciclos completos...
A diferencia de tiempos pasados, donde había oportunidad para que los deportistas cumplieran los ciclos de especialización de su deporte, hoy en día los jugosos contratos y atractivos especiales impiden cualquier romanticismo de atletas de alto rendimiento, que son ...
A diferencia de tiempos pasados, donde había oportunidad para que los deportistas cumplieran los ciclos de especialización de su deporte, hoy en día los jugosos contratos y atractivos especiales impiden cualquier romanticismo de atletas de alto rendimiento, que son seducidos por el dinero a ganar.
El boxeo, por fortuna, guarda buenas historias, dignas de ser contadas como ejemplo de carreras completas de brillo y esplendor que se iniciaron desde los más humildes gimnasios hasta culminar como estrellas históricas del cuadrilátero. Peleadores que batallaron desde muy abajo como sencillos aspirantes, que luego fueron detectados como talentos hasta llegar a equipos olímpicos de sus países, cumpliendo con ese duro ciclo que exige entrenamientos, concentraciones, torneos, viajes, sin recibir mayores beneficios en lo económico.
Cerrada esa etapa algunos se agregaron a las filas profesionales para establecer esas carreras llenas de fama e historia. Ejemplos de ello: Cassius Marcellus Clay o bien Muhammad Ali, medalla de oro en Roma 1960 en peso semicompleto, ese año debutó como profesional para plasmar la historia que conocemos. Casualmente el italiano Giovanni Nino Benvenuti, se adjudicó la medalla de oro en esos mismos juegos, pero en welter, como profesional marcó su camino en peso mediano, siendo sus peleas contra Emile Griffith y Carlos Monzón documentos inolvidables del boxeo.
Cómo olvidar a mi querido amigo y compañero de transmisiones en ESPN, José Chegui Torres, nacido en su querido Ponce, Puerto Rico, desde muy joven se unió al ejército de Estados Unidos donde destacó en el boxeo, ganando innumerable cantidad de eventos, fue a los Olímpicos de Melbourne 1956, obteniendo la medalla de plata, en la final fue vencido por aquel húngaro zurdo impresionante Laszlo Papp. Luego Cheguí fue campeón mundial semicompleto y comisionado de boxeo por el estado de Nueva York. Joe Frazier y George Foreman polarizaron el peso completo en Juegos Olímpicos de Tokio 1964 y México 1968. Sus hazañas en el terreno profesional aún son frescas y contadas a menudo. Y otro ejemplo parecido: Meldrick Taylor, campeón olímpico en Los Ángeles 1984 en peso pluma, impresionante marca amateur de casi 100 victorias y sólo cuatro derrotas, su carrera profesional igual de brillante hasta su derrota contra J. C. Chávez. Por nuestro país, quien cumplió un ciclo así de completo ha sido Alfonso Zamora, quien se colgó la medalla de plata en Munich 1972, y luego fue brillante campeón mundial gallo.
La semana próxima se pone en marcha un torneo nacional donde tomarán parte todas las corporaciones policiales al igual que elementos de la Sedena y Marina, imagino que entre los participantes a algunos les agradaría cumplir con esos ciclos olímpicos. Hay que detectarlos. Recordemos que la más reciente medalla olímpica del boxeo para México fue en Sydney 2000. Una de bronce con Christian Bejarano. Porque lo reciente de tres ciclos olímpicos, de pena ajena…
