#PrimeraNETA
Los medios afines al comisionado Rodríguez hablan de un “cuerpo técnico de ensueño” para la Selección Nacional Mexicana de Futbol. No se puede ser más afín: La Bomba trabajaba para Televisa, Juan Carlos Rodríguez es hombre de Emilio Azcárraga, y eso está muy bien, para eso son los amigos, para eso son los favores, para eso son los conectes… para usarse. “Y la federación lo ha logrado” continuó el reportero de TUDN, hablando de la exclusiva que pone a Rafa Márquez como auxiliar de Javier Aguirre. “Y una vez termine el mundial, automáticamente se renueva el contrato de Rafa con la Selección, pero para ser el director técnico en el proceso mundialista para el 2030; así que lo logró la Federación, buscaron su cuerpo técnico de ensueño y lo tienen con el Vasco Aguirre”. Para eso usa más de alguno los medios de comunicación: para manipular a los menos informados. A la FMF no hay que creerle, no hay que creerle nada, porque miente como respira: porque corrió a Cocca cuando dijo que se encargaría del proceso rumbo al 2026; porque corrió a Lozano cuando dijo que se encargaría del proceso rumbo al 26; no hay que creerle porque los mitómanos no suelen ser confiables. Nada le deben Aguirre ni Márquez al futbol mexicano, qué va, es todo lo contrario. Por cierto, en México el futbol es un deporte de individualidades, nunca de equipo.
#SegundaNETA
Qué mal haría Márquez en cambiar Pedralbes por Polanco. Rafa tiene que decidir en qué fila se forma, a qué equipo dirige: por un lado está el que todo le dio, con el que se convirtió en leyenda del pambol mexica, uno de los más grandes clubes del planeta. Del otro lado, un equipo mediocre y perdedor al que Márquez ayudó siempre que pudo, y vaya que pudo. Rafa tiene que decidir con qué alimaña prefiere lidiar: de un lado, una institución seria, con la que trató más de 10 años y se hicieron mutuamente campeones de Europa; del otro lado, un grupo de personajes con claras vetas de mitomanía, en los que no se puede, ni se debe, confiar. Está cantada la respuesta.
#NETASextras
En el oficio más antiguo de la humanidad, todos los individuos tienen su precio; en el timón de la Selección Nacional Mexicana de Futbol… también.
