Criterios de caricatura
Bueno, como lo dije en mi colaboración anterior no quería volver a tocar el tema de un escándalo. Tenía la intención de hablar de los equipos, jugadores o directivos, pero después de enterarme por qué no fue sancionado Pikolín tras el escupitajo que le tiró a ...
Bueno, como lo dije en mi colaboración anterior no quería volver a tocar el tema de un escándalo. Tenía la intención de hablar de los equipos, jugadores o directivos, pero después de enterarme por qué no fue sancionado Pikolín tras el escupitajo que le tiró a Peralta, es imposible no abordar este tema.
La comisión disciplinaria emitió un comunicado explicando las razones de por qué no sancionó con seis partidos al futbolista de Monarcas.
Dicen que el jugador compareció dos veces y que en ambas negó haber escupido. Pregunto, ¿por qué si cuestionaron dos veces al agresor, no hicieron lo mismo con el agredido?
Ahora, ¿basta con creer en la palabra del jugador más sucio y provocativo que hay en el futbol mexicano?
Creo que no, pero la disciplinaria, por lo que veo, no quiso mover más las aguas. No sé si por incapacidad o simplemente por tratar de llevar la fiesta en paz.
En otro de los incisos del comunicado dice que ni el comisario ni el árbitro designados reportaron el incidente en la cédula. Eso está por de más, ya lo sabíamos, por eso se tenía que recurrir a la imagen. En la misma vemos cómo el árbitro le está dando la espalda a los dos jugadores y el comisario está a 40 o 50 metros de distancia. Era imposible que lo viera.
Explican que no fue recibida ninguna queja por parte del América. Con esto entiendo que la comisión disciplinaria lo que busca es tener en su oficina todos los lunes a las ocho de la mañana cantidad de quejas por parte de cada uno de los equipos para que en verdad se pongan a trabajar.
Dicen que en los videos oficiales, o sea en la transmisión que generó la televisora dueña de los derechos, nunca se vio esa imagen. Es decir, que si cualquier otra cámara ajena a la transmisión llega a detectar una anomalía en la cancha, los señores no van a mover un dedo, porque según ellos esa imagen no es oficial. Hágame usted el bendito favor.
La última prueba que ellos tienen es que ningún jugador del América en el momento del suceso le reclamó al árbitro. ¿Pues qué no son ellos mismos los que han pedido 300 veces que los jugadores no se la pasen reclamando para que dejen que el árbitro haga su trabajo?
Con todo respeto, señor Eugenio Rivas, cada vez entiendo menos la forma en cómo toman las decisiones en su oficina.
Me parecieron absurdos y ridículos los argumentos en los que se basaron para no suspender a un futbolista soez y problemático.
Cada vez es más difícil que en verdad creamos que en nuestro futbol se puede jugar limpio con tal de que sintamos nuestra liga. Ese verso está lejos de tener credibilidad ante las decisiones de caricatura que toman.
