Castaño e Iga son de clase Trial EU
En las últimas semanas, los reflectores acuáticos de todo el planeta han estado iluminando los diferentes trials de natación. Se han dirigido a EU, Australia, Inglaterra, Francia, China. Nombres eufónicos aparecen en los noticiarios internacionales, de astros que van ...
En las últimas semanas, los reflectores acuáticos de todo el planeta han estado iluminando los diferentes trials de natación. Se han dirigido a EU, Australia, Inglaterra, Francia, China. Nombres eufónicos aparecen en los noticiarios internacionales, de astros que van por el oro a los JO de París y algunos de ellos, como Léon Marchand, a dejar una estela eterna si ocurre la hazaña de cruzar el muro de los 4 minutos en los 400 m combinado. No se dude que los franceses iluminen la torre Eiffel y lo declaren el más grande héroe no sólo de la natación, sino de los JO. Con Marchand resuenan los sprinters Pan Zhanle, de 17 años, y el rumano David Popovici; el inglés Adam Peaty en los 100 m estilo de pecho; la australiana Ariarne Titmus, que ha reducido el coto de la legendaria estadunidense Katie Ledecky a los 800 y 1,500 m nado libre; la mariposista Gretchen Walsh, que acaba de batir la plusmarca mundial de mariposa (55´18”) en la pileta de Indianápolis. Un acontecimiento hermosísimo que hará beber a todos las aguas del Leteo para olvidar lo siniestro de la política y las guerras. Los espectadores se emocionan y esperan con impaciencia que estalle y crepite el fuego agonal en el estanque París La Défense Arena, situado hacia el oeste de la ciudad en el centro de uno de los meandros del Sena. En Indianapolis se zambulleron 63 sprinters en busca de dos puestos individuales y dos más para la prueba del relevo libre 4x100. El 5º y el 6º irán como reservas. Los cronos ofrecen un reflejo de la alta clase. En la final, cuatro competidores cruzaron el muro de los 48”; veinte, de los 49”, y un total de 42, de los 50”.
Jim Montgomery, en Montreal, fue aclamado ensordecedoramente por más de 10,000 almas cuando rompió el muro de los 50 con 49”99 (poco duró su RN, tres semanas después, el sudafricano Jonty Skinner batió el crono en 49”44). Qué lamentable que en México muchos comunicadores y medios fomenten, desaforada e hiperbólicamente, la admiración por lo popular y lo mediocre. El deporte olímpico recibe migajas, durante 15 días, cada cuatro años. Asómbrese: tres nadadores mexicanos que han calificado para los JO de París, Gabriel Castaño, con un crono de 21.67 en 50 m nado libre; Jorge Iga, quien señaló hace unos días 48.30 en los 100 m nado libre, y Miguel de Lara señala 1:00.14 en los 100 m de braza. ¡Y qué significa? Que la alta clase de Castaño habría ocupado el segundo lugar en 50 m en el Trial de Indianápolis, después de Caeleb Dressel (21”41), ganador de siete oros olímpicos, 3 individuales en 50, 100 m nado libre y 100 mariposa, además de 15 oros mundiales.
El 48’30” de Iga lo habría colocado en la emblemática prueba de 100 m nado libre en el octavo lugar en Indianápolis. ¡Y habría calificado a París en la cuarteta de sprinters de Australia! Con Kyle Chalmers (47.75), William Yang (48.08) y Flynn Southam (48.11): y el 1:00.14 de Miguel de Lara en decimosegundo lugar; y octavo con su crono de 2’09”80 en 200.
