Analfabetismo rampante de Guevara
La ignorancia es peor que la maldad. Cada éxito del equipo nacional de natación artística representa un resonante bofetón a la exatleta Ana Gabriela Guevara, una sacudida al oscuro, mediocre e intrascendente ejercicio en la titularidad de la Comisión Nacional de ...
La ignorancia es peor que la maldad. Cada éxito del equipo nacional de natación artística representa un resonante bofetón a la exatleta Ana Gabriela Guevara, una sacudida al oscuro, mediocre e intrascendente ejercicio en la titularidad de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte. Como dirigente no dio el ancho; y no lo dio por su ignorancia, impreparación y desconocimiento del deporte y la cultura física. El signo del 48.89 en el Mundial de Atletismo en París en el 2003, el podio olímpico de plata en Atenas 2004 y actuaciones brillantes en competencias y juegos regionales las convirtió, en la Conade, en acciones de superior magnitud, pero de orden retrógrado, desde el instante en que apoyó al parásito de lujo de nombre Kiril Todorov, grotesca mueca de incompetencia y espurio titular en la Federación Mexicana de Natación, y extendió arbitraria y estólidamente la orden punitiva de cancelar los apoyos económicos a los miembros afiliados a la FMN. En el Mundial de Osaka 2007, AGG ofreció la manifestación flagrante de desconocer las reglas de su deporte, el atletismo —recuerdan el infantiloide berrinche, impropio de una atleta de élite, que exhibió por no ocupar un carril central (corrió en el 8º y sin referencia terminó en 4º lugar), y que desembocó en una pugna con el tamaulipeco Mariano Lara Tijerina, entonces titular de la FMA, porque ella creyó que MLT no hizo lo necesario a su solicitud. Con este desconocimiento de las reglas —la asignación de carriles se otorga en función al cronometraje—, que es el punto de partida de la construcción de un castillo en el aire en la Conade, menos se puede esperar que ella conozca la función, valor y papel de las federaciones nacionales e internacionales.
Llegó a la Conade y lo primero que hizo fue colocar la carreta delante de las mulas. De ahí su interpretación torcida de la sanción de la FINA a Todorov. AGG es célula del tejido político-social, de incompetencia e incultura que cierra los ojos a la realidad. En un país en donde “los otros datos” nunca se ponen a prueba; en donde no hay reflexión sino expresión de poder sin razonamiento, como en la fábula de Esopo del lobo y el corderito. -Me estás ensuciando el agua”. -No puede ser, estoy río abajo”. -Hace un año insultaste a mis padres”. -No puede ser, yo todavía no nacía”. -¡De todas formas te devoro!”; en el que se niega violencia, corrupción, pobreza, el segundo lugar del mundo en muertes por covid, más de 809 mil, en el que se degüella a una gallina en el Senado en un ritual supersticioso que apunta la dirección hacia la Edad Media y a las decisiones de ordalía, resulta de lo más sorprendente —los niveles del deporte en los países están en armonía con la madurez política, cultural, económica, científica— que un grupo formado por Nuria Diosdado, Joana Jiménez, Regina Alférez, Jessica Sobrino, Pamela Toscano, Samantha Rodríguez, Glenda Izunza e Itzamari González hayan triunfado en la Copa Mundial de París, con toda la adversidad e ignorancia de AGG, la más mediocre dirigente desde 1923.
