Vaya problemón

Desde hace muchos años padecemos por la falta de delanteros mexicanos.

Hacemos una escala más junto al Tricolor. Nos recibe una lluviosa ciudad de Filadelfia, con un porcentaje alto de humedad y una temperatura que rebasa los 30 grados. Son los últimos días calurosos del año en una ciudad que sufre mucho cuando entra el invierno.

Gran parte del inicio de la historia de la Unión Americana se centra en Filadelfia. Su arquitectura clásica, los rascacielos que le dan un toque muy especial y el río Delaware son el marco para que por primera vez en la historia llegue hasta aquí la Selección Mexicana.

Lo hace con un plantel similar al que resultó campeón en la Copa Oro y un técnico que trata de encontrar la mejor justificación para el llamado de Oribe Peralta.

“Estos partidos nos ayudan por si hay situaciones como la de hoy con el Chícharo (Hernández) y Aldo (De Nigris), porque tenemos carencia de delanteros en el futbol mexicano; la mayoría son extranjeros.”

Así de claro fue el Chepo, mostrando su preocupación por la falta de delanteros mexicanos.

Una inquietud que no es nueva en un técnico nacional: padecemos este problema desde hace muchos años.

Sabemos muy bien la poca oportunidad que existe para los ejes de ataque mexicanos. Creer más en un delantero extranjero al final termina perjudicando el proyecto del Tricolor.

Es increíble que hoy estén lesionados Aldo de Nigris y el Chícharo Hernández y no podamos encontrar uno que tenga un nivel aceptable.

Con todo respeto, yo no encuentro en Peralta suficientes argumentos como para que sea considerado para estar en la Selección Mexicana, pero tampoco, por más que pienso y busco, encuentro un futbolista con más argumentos que él para estar en esta convocatoria del Chepo.

Con todo respeto, pensar actualmente en Sabah me parece muy tarde, considerando que se le han dado suficientes oportunidades y nunca pudo aprovechar una.

De Rafael Márquez Lugo qué podemos decir si recientemente le quedó grande el paquete en la Copa América.

Javier Orozco, por mencionar una generación más joven, paso casi un año sin marcar un solo tanto en Cruz Azul.

Por supuesto que es preocupante y debiera ser una alarma que no sólo mantenga inquieto al técnico nacional sino a todos los que forman parte directa o indirectamente de nuestro futbol.

Hoy queda solamente ver por la trayectoria de jugadores jóvenes como Carlos Fierro, Ulises Dávila o Érick Torres y lo más importante, encontrarles a ellos un espacio, y sobre todo la confianza necesaria para que formen parte de un plantel de la Primera División.

Vaya que es preocupante y triste la falta de atacantes mexicanos en nuestro futbol. Si hoy tuviéramos que encarar una Copa del Mundo en vez de un partido de preparación frente a Estados Unidos estaríamos metidos en un severo problemón.

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