Víctor Estrada, medallista y padre de familia
El taekwondoín que ganó bronce en Sídney 2000, ahora vive las competencias desde las gradas, alentando a sus hijas en la natación
MONTERREY, 17 de noviembre.- Han pasado 14 años de que el taekwondoín Víctor Estrada ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sidney y ahora le toca experimentar las competencias desde otra trinchera: la de padre de familia.
Es muy emotivo estar en estas competencias pues nos traen muchos recuerdos a mí y a mi esposa. Ahora nos toca estar del lado del papá y acordarnos de cómo nos trataban nuestros padres para no repetir sus errores”, recordó quien fuera medallista de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg.
Con mucho cariño Víctor y su esposa América le desean suerte antes de su competencia a Natalia. Ella participa en su primer Torneo de la Amistad, al igual que su hermana Victoria y ya tiene una medalla.
Ganó oro en los 4x25 combinados, además participó en los 25 metros dorso, aunque sin la misma suerte, pues quedó octava en la final. También estará en los 25 metros mariposa y 50 libres.
Natalia y Victoria entraron a la escuela en enero pasado y apenas comenzaron a entrenar en septiembre, entonces no esperamos medalla, sólo queremos que tengan la experiencia de una competencia”, aseguró su madre América Rangel, quien compitió al lado de Ana Gabriela Guevara en los relevos.
Aunque Víctor está más que curtido en la adrenalina de un evento deportivo, no deja de vivir con mucho nerviosismo las competencias de sus hijas, eso sí, respetando las decisiones de sus entrenadores, pues sabe que ellos son los que deciden qué tienen que hacer las pequeñas.
Ahora, el medallista olímpico entiende cuál es su nuevo rol en el mundo de las competencias deportivas.
Como papás nos toca motivarlos, si pierden hay que levantarlos, especialmente si tienen otra competencia enseguida. Aunque también tenemos que ser estrictos y enseñarles que en el deporte se gana y se pierde”.
A pesar de que Estrada Garibay fue un campeón en el Taekwondo, no obligó a sus hijas a practicar el mismo deporte. “No me importa qué disciplina elijan, sólo que hagan un deporte. Ellas decidirán qué es lo que quieren hacer y creo que la natación es buen comienzo”, aseguró.
Tampoco descarta que Victoria o Natalia elijan el camino del alto rendimiento y dice que ya están conscientes de la disciplina que se requiere.
Tienen 6 y 8 años, entonces apenas están entendiendo lo que yo logré. Ya conocen la medalla de bronce olímpica y ven que la gente se acerca a pedir fotos y que gané. Eso es importante para ellas porque entonces ven que sí es posible ser un campeón.”
Aquí en el Torneo de la Amistad hay muy buen nivel y es un buen lugar para iniciar en el mundo de las competencias. Además de que pueden convivir con otros compañeros que hacen su mismo deporte”, sentenció el extaekwondoín.
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