Una mancha para el Tri: el recuerdo de los cachirules

Hace 25 años la FIFA castigó a México por alinear jugadores mayores en categorías inferiores

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CIUDAD DE MÉXICO, 30 de junio.- Hubo advertencia, pero jamás creyeron los directivos mexicanos que el comunicado de la FIFA, en el que  señalaba que podría haber consecuencias a aquellos equipos que alinearan a jugadores por encima de la edad permitida, fuera cierta. El sufrimiento del futbol nacional duró 730 días, de 1988 a 1990, y hoy se cumplen 25 años del castigo por el episodio de los cachirules, una mancha para el balompié de México.

“Todos los equipos lo hacían en ese tiempo”, asegura Aurelio Rivera, uno de los cuatro implicados en el escándalo, al que la prensa le descubrió el acta modificada que le hizo la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut); “los de Guyana tenían arriba de 23 años”.

El Tri juvenil encaró la eliminatoria hacia el Mundial de Arabia Saudita 89. Viajó el equipo a Guatemala y enfrentó al anfitrión y a Guyana. Se ganaron los partidos con 16 goles a favor por uno en contra. Era uno de los objetivos que se había trazado el presidente de la Femexfut Rafael del Castillo; “todos estaban conscientes de lo que sucedía. A lo mejor Del Castillo no fue el ejecutor, pero en una

reunión antes del viaje a Centroamérica, explotó diciendo que le hicieran como quisieran, pero se tenía que calificar”, recuerda el periodista Miguel Ángel Ramírez, que investigó el caso.

De esa forma, el técnico Francisco Avilán, y el asesor y representante en el viaje, Gerardo Gallegos, decidieron hacer el papeleo falso. “Recuerdo que nos metieron en un gran salón del hotel”, menciona José Antonio Noriega, uno de los tres jugadores de los 18 de esa selección que daba la edad reglamentaria. “Les dijeron que debían aprender bien sus fechas de nacimiento y lugar, porque casi todos los que pusieron en las actas eran poblados remotos. La FIFA mandó a inspectores que cuestionaban a uno por uno sobre sus datos.”

Gerardo Jiménez fue el autor del gol con el que México venció a Guatemala y se clasificó a Arabia Saudita. Su acta estaba alterada por dos años, lo mismo que la de José de la Fuente; la de José Luis Mata estaba cambiada por cuatro años y la de Aurelio Rivera por cinco. Estos hombres fueron a los que la prensa les descubrió el engaño, aunque otros, como Sergio Almaguer, actual técnico de la Sub 20, asegura Rivera que era también cachirul. El término les taladra el oído. “Nunca me sobrepuse a esa palabra. Es algo que te estigmatiza para siempre, nos cambió la vida, porque la gente piensa que eres un tramposo para todo. Hasta para comprar en la tienda te miraban feo. La Federación nos partió la vida en dos”, dice Gerardo Jiménez, quien tuvo una modesta carrera en el futbol.

Aurelio Rivera asegura que sigue viviendo las consecuencias del caso. “Ni siquiera con los años agarras trabajo. Sufrimos mucho por algo en lo que no tuvimos que ver, sólo nos dijeron que teníamos que jugar; a mí Avilán me llevó como capitán. ¿Cómo decirle que no, cuando lo que quieres es jugar?. Antes habíamos tenido una gira por Italia; a Mata y a mí nos quisieron llevar a la Fiorentina, y mira cómo acabó todo. Para mí es peor lo de los cachirules que los dos años que pasé en la cárcel, porque cuando atropellé a los ciclistas fue mi culpa y pagué mi castigo, pero en esto yo no hice nada”.

Interviene la prensa

La prensa deportiva se topó con un regalo cuando, basados en un anuario de la Femexfut, el diario Ovaciones publicó que el equipo rebasaba el límite de edad. Sin embargo, al no firmar la nota, Rafael del Castillo contraatacó diciendo que eran sólo calumnias.

“Todo fue obra de un chaparrito (el comunicador José Ramón Fernández), que estoy seguro donó las actas a la Federación de Guatemala para que se quejaran con la Concacaf cuando ni yo ni el vicepresidente, que era Rafel Lebrija, conocíamos quiénes eran los muchachos implicados. Yo me basaba en el pasaporte y resultó que hicieron actas falsas, en mucho de eso tuvo que ver el entrenador Avilán.”

El periodista Miguel Ángel Ramírez, de La Jornada, obtuvo el acta de José Luis Mata, “Sánchez Noya, que era el jefe de prensa de la Federación, me dijo que minimizaron el asunto cuando vieron mi nota, porque era un periódico de política, pero cuando Imevisión sacó otras dos y luego yo obtengo una última de Aurelio Rivera, las cosas se les empezaron a complicar. Para cuando vino el investigador de Concacaf, el salvadoreño José Manuel Flores, la cosa ya estaba hirviendo”.

Aurelio Rivera, radicado en Puebla, revela el génesis de todo: “Fue por las pinches televisoras, que no se hagan, ya traían su pleito con la Federación”.

Rafael del Castillo era muy amigo de Emilio Azcárraga Milmo y de Guillermo Cañedo. Con Televisa tenía todos los convenios de transmisiones y arruinaba los planes de José Ramón Fernández en Imevisión para pasar el Mundial de Italia 90.

“Fernández se enojaba mucho porque negociaba una cantidad con Del Castillo y después éste se la cambiaba al doble de un momento a otro, obviamente para bloquear la competencia a Televisa”, asegura Ramírez.

Del Castillo, doctor en derecho, tenía un carácter siempre en ebullición. Menciona este asunto como algo crucial, “ese señor sabe que pudo negociar con nosotros y nunca presentó una oferta, caso contrario a Emilio Azcárraga”.

Aunado a este problema, el presidente de la Concacaf, Joaquín Soria Terrazas, sentía que su lugar era amenazado por Del Castillo.

“Descubrimos que tenían un pleito directo y pasaron por lo mismo a cuestiones personales. Soria Terrazas llevaba mucho tiempo en la silla grande de Concacaf, apoyado por Televisa y Guillermo Cañedo”, asevera José Ramón Fernández.

“Ése era un muy mal mexicano”, menciona Del Castillo sobre Soria Terrazas; “fue él quien, desde su poder, orquestó toda la trama para castigar cobardemente a México sólo porque sintió amenazado su puesto cuando yo nunca aspiré a eso. El tema de los cachirules fue tan fuerte para mí, que me retiré del futbol”.

El triste epílogo

La Federación de Guatemala obtuvo las actas de los jugadores mexicanos que habían salido publicadas e interpuso una queja a la FIFA. Por muchos años se acusó al periodista Antonio Moreno de haber llevado los papeles hasta Guatemala con el presidente de esa Federación, Manuel Barquín.

“Es falso. Desde esos años, la señal de televisión llegaba hasta Centroamérica. Ellos vieron toda la investigación, y sabiendo que podrían beneficiarse, hablaron al canal, pero jamás les proporcionamos los papeles. Les dimos los datos de los ministerios públicos y otros detalles, pero hasta ahí. A los 15 días de que Concacaf sancionara a México, fui a entrevistar al presidente de la Federación de Guatemala”, dice Antonio Moreno.

Aunque la Femexfut anticipó los movimientos de Concacaf y determinó abrir una investigación cuando el tema ya era de dominio público, las fuertes de-

savenencias entre Soria Terrazas y Rafael Del Castillo derivaron en un castigo de dos años a la selección juvenil para que no participara en el Mundial de Arabia Saudita 89 y se suspendió de por vida a los directivos mexicanos.

Por las relaciones que tenía Del Castillo con Guillermo Cañedo, además de la amistad con el presidente de la FIFA de aquellos años, Joao Havelange, se buscó eliminar el castigo viajando a Zúrich, Suiza.

Una comitiva de nueve personas llegó a la FIFA para apelar, a pesar de que en días anteriores un fax del secretario general, Joseph Blatter, advertía que la decisión de la Concacaf era inapelable.

“Tuvimos que ir en automático a la FIFA a una reunión, pero pasaron muchas cosas muy raras ante el consejo. Uno de los directivos, el brasileño Abilio D’Almeida, influenciado por Soria Terrazas se puso en nuestra contra”, argumenta Del Castillo; “perdimos por diez votos a nueve. Muchos se nos pusieron en contra, como el presidente de la federación uruguaya, Julio Franzini, y el de Colombia, León Londoño”, recuerda.

Miguel Ángel Ramírez estuvo cubriendo la audiencia, y atestigua: “Londoño le dijo a Cañedo que él no defendía los intereses del futbol mexicano, que lo que le preocupaba era que Televisa se viera afectada y votó decisivamente en contra de México”.

El epílogo fue que el Tri quedó fuera de todas las competencias internacionales en cualquiera de sus categorías, por lo que  se perdieron los Juegos Olímpicos de Seúl 88, el Mundial juvenil de Arabia Saudita 89 y el Mundial de Italia 90.

La vida partida

De la selección juvenil que dirigía Francisco Avilán, hubo cuatro jugadores expiatorios. La vida se les partió cuando eran promesas del futbol mexicano. Aurelio Rivera fue el que mejor trayectoria llevó, pero quedó señalado por siempre. Jugador temperamental y duro, se le adjudicó una fuerte lesión de Misael Espinoza y, años más tarde, atropelló en estado de ebriedad a dos ciclistas, por lo que pasó dos años en la cárcel.

“No rehúyo de las cosas que hice mal, pero de las otras no tengo nada que ver y he cargado con ello. Tengo las tres actas falsas que me dieron, con una de ellas me casé, las resguardo en una caja fuerte. Lo único que pido es que aunque pasen 25 años, los culpables sean señalados y den la cara. Sé que fueron Rafael del Castillo y Gerardo Gallegos, éste último nos dio los papeles. Nos acabaron la vida a varios, así que lo mínimo es que acepten su culpabilidad, es por justicia.”

Lo mismo opina Gerardo Jiménez. “Me hice ingeniero en analítica instrumental. Me retiré del futbol porque quedé marcado por este problema. La vida nunca volvió a ser la misma. Me miraban diferente, pensando en que todo lo hacía con trampas.  Aunque seguí jugando, ya me contrataban con muchas dudas, y no es justo. Cuando acabé mi carrera me di cuenta que no podía ejercerla, extrañaba el pasto, el balón y regresé, pero hoy en día no puedo escuchar esa palabra (cachirules), es una maldición en mí”, dice ahora el que es auxiliar en el Correcaminos de la UAT.

El caso de los cachirules

1988

3 de Enero- La FIFA lanza un comunicado advirtiendo a todas las federaciones de no engañar con respecto a las edades de los jugadores que participarían en los torneos juveniles.

10 de Abril– México obtiene su pase al Mundial de Arabia Saudita al vencer dos veces a Guyana 9-0 y 2-0 y dos veces a Guatemala 3-0 y 2-1.

12 de Abril- El diario Ovaciones publica una nota sin firma en la que asegura que el Tri llevaba jugadores que rebasaron la edad al cotejar la información con un anuario de la Femexfut.

17 de Abril- El diario La Jornada publica el acta de nacimiento de José Luis Mata en la que se aprecia que fue modificada.

23 de Abril- El presidente de la Femexfut, Rafael del Castillo, minimiza el hecho, se enfrenta a la prensa y advierte que nunca han hecho ese tipo de acciones en una conferencia de prensa muy tensa.

28 de Abril- La cadena de televisión, Imevisión, muestra en el programa A la misma hora, dos actas más, la de los jugadores Gerardo Jiménez y José de la Fuente.

29 de Abril- La Femexfut informa a la Concacaf que ha abierto una investigación para verificar la edad de los jugadores. Dos días después, La Jornada publicaría la cuarta y última acta, de Aurelio Rivera.

5 de Mayo- La Federación de Futbol de Guatemala, obtiene las actas de los jugadores mexicanos y emite una queja a la Concacaf en donde pide se le quite a México la posibilidad de asistir al Mundial juvenil para ir en su lugar.

19 de Mayo- La Concacaf por medio de su presidente, Joaquín Soria Terrazas, anuncia la invalidez de la selección juvenil de México para participar en el Mundial de Arabia Saudita y castiga por dos años a la selección Sub 20 además de una sanción de por vida a los dirigentes.

23 de Junio- México apela a la FIFA el castigo impuesto por Concacaf pero recibe la negativa. En una carta firmada por el entonces secretario general Joseph Blatter, se estipula la autonomía de la confederación para castigar a uno de sus miembros.

28 de junio- Una comitiva de nueve personas de la Femexfut, encabezadas por Rafael del Castillo, Guillermo Cañedo y Rafael Lebrija, llegan a Zurich para una audiencia con la FIFA buscando que se les levante el castigo.

30 de junio- La FIFA emite que los directivos sólo están castigados de por vida en Concacaf y pueden tomar posesión de cualquier otro cargo que no sea en esa confederación. Al mismo tiempo manifiesta una sanción por dos años a todos los equipos de futbol de México, la cual concluiría el 29 de junio de 1990. Por lo mismo, no se puede participar en los Juegos Olímpicos de Seúl 88, el Mundial juvenil de Arabia Saudita 89 y las eliminatorias para la Copa del Mundo de Italia 90.

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