Panorama Económico: el rostro de las cifras

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Laura Rojas 11/05/2014 02:01
Panorama Económico: el rostro de las cifras

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó esta semana su Panorama Económico para 2014 y 2015, el cual contiene los primeros pronósticos de recuperación desde la crisis de 2009. Todavía el año pasado, este mismo informe no veía la luz al final del túnel. En palabras del secretario general de la organización, José Ángel Gurría, “después de seis largos años de dolor y miedo, las mayores economías están finalmente generando momentum”.

El Panorama Económico pronostica un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial de 3.4% en 2014 y de 3.9% en 2015, cuando en 2013 fue de 2.8 por ciento. El crecimiento del PIB de los países miembros de la OCDE pasaría de 1.3% en 2013 a  2.2% en 2014 y a 2.8% en 2015; mientras que el grupo denominado BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) crecería 5.3% en 2014 y 5.7% en 2015. La zona Euro dejaría las cifras negativas al pasar de -0.4% en 2013 a crecer 1.2% en 2014 y 1.7% en 2015. Finalmente, Estados Unidos y Japón también reportarían crecimiento de su PIB en los próximos dos años.

El informe de la OCDE también reporta el inicio de la caída del desempleo, aunque éste continua a niveles inaceptables, ya que sólo en la zona OCDE, 44 millones de personas continuarán sin trabajo, lo que representa 11 millones y medio más que antes de la crisis.

La incipiente recuperación económica es atribuida principalmente a una reactivación del comercio y de la inversión, aunados a una serie de medidas que los países han implementado para la consolidación de sus finanzas públicas. Sin embargo, un reto pendiente es la reducción de la deuda a niveles más manejables.

Dado que las consecuencias de la crisis como el enorme desempleo, la profundización de la desigualdad y la pérdida de confianza en las instituciones, hacen imposible la aplicación de medidas fiscales o monetarias que incentiven el crecimiento, la única vía para sostener y acelerar la recuperación son las reformas estructurales. La OCDE destaca aquellas que fortalezcan la competencia y la productividad, lo cual, incentivará la innovación, la creación de cadenas de valor, el incremento de la inversión y la generación de empleos.

Las dolorosas lecciones de la crisis nos enseñaron que es fundamental fortalecer los sistemas financieros para volverlos menos vulnerables a las crisis. En especial, urge terminar el proceso de revisión y mejora de los modelos de negocios de los bancos.

En este rubro, México es un buen ejemplo de responsabilidad, ya que a diferencia de otros países —particularmente los europeos—, gracias a un manejo responsable de la economía y de la consolidación de nuestras instituciones, pudimos sortear sin daños catastróficos la crisis más devastadora de la que las generaciones presentes tengan memoria.

Otra grave herencia de la crisis es la erosión de la confianza en las instituciones. Si de por sí la desaprobación de los políticos y la insatisfacción sobre los resultados de la democracia en el mundo son en general, una constante, la crisis y sus consecuencias sociales las han profundizado. La falta de confianza representa un pesado lastre que los gobiernos tienen que sobrellevar al mismo tiempo que intentan nadar contra la corriente de la devastación económica. En este contexto son fundamentales las medidas de austeridad, rendición de cuentas, transparencia y combate a la corrupción que los gobiernos deben implementar.

Respecto a México, el Panorama Económico menciona las expectativas que particularmente las reformas energética, de telecomunicaciones y financiera han generado sobre un incremento en la inversión, en la productividad y en la generación de empleos.

Ante todo esto, no hay que olvidar que en el centro de todas las acciones deben estar las personas concretas. Al final no se trata sólo de números negativos o positivos, sino de obstáculos o posibilidades de una vida mejor. La crisis truncó los sueños de millones de jóvenes que aún hoy están desempleados, y profundizó la desigualdad siendo particularmente cruel con los pobres, las mujeres, los adultos mayores y los migrantes. Ellos son el verdadero rostro de las cifras.

                *Politóloga. Senadora
                de la República.

                Twitter: @Laura_Rojas_

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