Casa Maauad; una memoria de la violencia
El artista Juan José Martín Andrés inauguró la instalación Mexicanos al grito de guerra, que da visibilidad a los muertos y desaparecidos en el país

CIUDAD DE MÉXICO.
Entre 2006 y 2012, las portadas de periódicos y revistas nacionales se saturaron de reportes sobre el incremento de la violencia. La llamada guerra contra el narcotráfico emprendida por el gobierno que, de acuerdo con diferentes estimaciones, alcanza cerca de 150 mil muertos y 28 mil desparecidos. Una guerra que el propio Estado pretendió ocultar debajo del nacionalismo y patriotismo, pero la prensa revela de manera paulatina.
De esos reportes periodísticos, el artista visual Juan José Martín Andrés (Soria, España, 1978) seleccionó las portadas de la revista Proceso relacionadas con temas de narcotráfico, crimen y el gobierno durante este sexenio. Con las carátulas del semanario construyó una suerte de memorial de la guerra. Un ensayo visual de los años más violentos del país en los últimos diez años.
Como si fuera un calendario, colocó cada portada sobre el muro para armar los seis años. Sobre las imágenes sobrepuso en hojas traslúcidas las seis estrofas oficiales del Himno Nacional. Cada párrafo en un año de violencia. Y así uno de los símbolos patrios más fuertes de México impide mirar la realidad sangrienta. Esa verdad que el gobierno encubre.
Se trata de la instalación Mexicanos al grito de guerra, que Martín Andrés presenta en la Casa Maauad, en la colonia San Rafael. La pieza pone en valor la imagen para denotar lecturas del presente. Hace tangible una realidad que si bien todos conocen, muchos dejan pasar.
El artista propone ser críticos a la condición de guerra. No pasivos, no conformistas, sino cuestionar su sentido y relación con el gobierno.
Yo viví en México en el 2006 cuando entró Calderón a la presidencia, y tenía claro cómo los medios manejaban el tema de lo narcos y cómo el gobierno quería ocultar esa guerra, y no quería admitir que esto es una guerra, pero los medios sí lo decían. Entonces, cuando tuve el archivo de revistas, empecé a hacer conteos de cuántas veces aparecía Calderón o Peña Nieto, y luego cuántas veces el narco y sus relaciones con el gobierno.
Empezaron a salir números como que 28 portadas de un año fueron del tema violencia, el año más fuerte fue 2011, que de 53 semanas, 44 hablaron de esta guerra. Me pareció importante hacer ese ejercicio de memoria, de mostrar ese crecimiento”, explicó en entrevista quien estudió Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia.
La sobreposición del Himno Nacional busca, en una metáfora, evidenciar cómo el Estado oculta esa realidad. Con iniciativas patrióticas, impide que la ciudadanía mire esa violencia que, por otro lado, está viviendo a diario. Lo curioso, comentó el artista, es que a casi un siglo de oficializar el himno se supondría que los mexicanos no nos relejaríamos en él, en el sentido de que fue escrito en un momento revolucionario. Y sucede justo lo contrario, cada estrofa pareciera habla de lo que los medios reportan hoy.
La pregunta es hasta qué punto vivimos en un teatro donde el Estado no puede combatir un problema y no es capaz de admitir ese problema. Cómo algo es capaz de controlar absolutamente todo. Además, en este sexenio quedó claro que el gobierno no es una autoridad, la negación del Estado y lo que realmente está pasando en el país”.
Para Martín Andrés trabajar con la prensa como materia prima no se trata de establecer una posición política, sino proponer ensayos visuales del contexto actual: “El artista no tiene la labor de hacer una revolución, pero sí de activar preguntas, generar un cuestionamiento”.
¿DÓNDE Y CUÁNDO?
Mexicanos al grito de guerra se exhibe hasta el 14 de enero en Casa Maauad (Altamirano 20, colonia San Rafael).
EL EDITOR RECOMIENDA



