La tremenda mayoría
La contundente victoria de la coalición MorenaPTPVEM en las recientes elecciones ha dejado un panorama político sin precedentes en México. La impactante mayoría obtenida, tanto en las cámaras legislativas federales como en los congresos locales, y que fue materialmente ...
La contundente victoria de la coalición Morena-PT-PVEM en las recientes elecciones ha dejado un panorama político sin precedentes en México. La impactante mayoría obtenida, tanto en las cámaras legislativas federales como en los congresos locales, y que fue materialmente evidente en el encuentro sostenido ayer con la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, abre un abanico de oportunidades, pero también conlleva enormes responsabilidades y riesgos para un partido que se ha convertido, prácticamente, en hegemónico en un país con los complejos problemas que enfrenta México.
Por un lado, esta mayoría brinda a Morena y sus aliados un poder inmenso para impulsar su agenda de transformación y llevar a cabo cambios profundos en el país. Con un control casi total del Poder Legislativo, la coalición tendrá la capacidad de aprobar leyes y reformas de manera expedita, sin enfrentar mayores obstáculos de la oposición. Esto podría permitirles avanzar en temas clave, como la lucha contra la corrupción, la reducción de la desigualdad, la mejora de los servicios públicos y la atención a los grupos más vulnerables.
Sin embargo, esta concentración de poder también conlleva una enorme responsabilidad. Morena y sus aliados deberán demostrar que son capaces de ejercer este poder con prudencia, transparencia y en beneficio de todos los mexicanos. La tentación de abusar de esta mayoría para imponer una agenda unilateral o para silenciar a la oposición podría ser grande, pero caer en ella sería un grave error que socavaría la legitimidad del gobierno y la confianza de la ciudadanía.
Además, el hecho de convertirse en un partido casi hegemónico en un país con los problemas que enfrenta México también implica riesgos significativos. La falta de contrapesos efectivos y de una oposición sólida podría derivar en una maquinaria más cerrada, menos receptiva a la crítica y menos dispuesta a corregir sus errores. Y eso por no tocar el tema del debate y la construcción de consensos. Asimismo, la concentración del poder en un solo partido podría generar un ambiente propicio para la corrupción y el clientelismo, dos males que han lastrado históricamente al país y que Morena ha prometido combatir.
Para evitar estos riesgos, será fundamental que Morena y sus aliados se comprometan con la transparencia, la rendición de cuentas y el diálogo con todas las fuerzas políticas y sociales del país. La virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, tendrá un papel clave en este sentido, pues deberá ejercer un liderazgo incluyente y conciliador, que busque construir consensos y que evite la polarización y la confrontación estéril.
Asimismo, será crucial que la coalición gobernante se enfoque en atender los problemas más apremiantes del país, como la inseguridad, la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades. La mayoría legislativa debe ser utilizada para impulsar políticas públicas efectivas y basadas en evidencia, que tengan un impacto real en la vida de los mexicanos. De lo contrario, se corre el riesgo de que esta mayoría se convierta en un fin en sí mismo en lugar de un medio para transformar el país.
La impactante mayoría obtenida por Morena y sus aliados representa una enorme oportunidad para transformar a México, pero también conlleva grandes responsabilidades y riesgos. De cómo se ejerza este poder dependerá en gran medida el éxito o fracaso del próximo gobierno. Si Morena y la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, logran ejercer un liderazgo responsable, incluyente y enfocado en resolver los problemas del país, esta mayoría podría ser un parteaguas en la historia de México. Pero si caen en los vicios del pasado y sucumben a la tentación del poder sin contrapesos, esta mayoría podría convertirse en un lastre para el país y para el gobierno mismo. La pregunta que todos debemos hacernos, ellos incluidos, es: ¿qué tanto harán con este poder inmenso que les ha dado el pueblo? ¿Qué querrán hacer con esa tremenda mayoría?
