Reflexiones sobre el conflicto en Irán

Hemos pasado de casi eliminar una civilización, a aceptar una negociación de último minuto que terminó fracasando en Islamabad, Pakistán. Hemos pasado de un brazo de mar sin restricciones como ruta del petróleo mundial, a ser controlado y cerrado por el enemigo de Estados Unidos. Hemos pasado de que un país cierre el estrecho de Ormuz, a que el otro lo cierre también porque el país que originalmente lo cerró no lo quiere abrir. Hemos pasado de una tensa estabilidad en Oriente Medio, a una inestabilidad mayor en todos los sentidos. Hemos pasado de precios estables en el petróleo y gasolina, a precios que están generando inflación y combustibles más caros.  

Hemos pasado de las grandes amenazas, a la cobardía. Hemos pasado de MAGA, a Make Israel Great Again. Hemos pasado de ultimatos que funcionan, a negociaciones que fracasan. Hemos pasado de dos semanas como límite, a proseguir con dos semanas que resultan ser meses sin llegar a nada. Hemos pasado del hombre más poderoso del mundo, al hombre más llorón y caprichoso del mundo. Hemos pasado de una operación militar que sería rápida, a una que se está alargando demasiado. Hemos pasado de cambiar el régimen de un Jamenei, a seguir con otro Jamenei y con un control más fuerte por parte de la Guardia Revolucionaria Islámica. 

Hemos pasado del islamismo controlado en Irán, al radicalismo militar. Hemos pasado de un éxito y una derrota asegurados en Irán, a una posible negociación que siga dejando estable a Irán. Hemos pasado de comparar a Irán con Venezuela, a no tener argumentos para compararlo. Hemos pasado de lo fácil a lo difícil. Hemos pasado de subestimar, a creer en el poderío o la resistencia. Hemos pasado de que Estados Unidos tenga buena relación con el Vaticano y su actual papa estadunidense, a una confrontación política y diplomática sin sentido. Hemos pasado de un Estados Unidos que entendía las críticas, a pelear con aliados o actores políticos sólo por el simple hecho de que no están de acuerdo con las formas de la actual administración de la Casa Blanca. Hemos pasado de un real presidente estadunidense, a un extorsionador o bully que tiene cargos criminales y es presidente de Estados Unidos. Hemos pasado de Trump a TACO.

Ante lo escrito anteriormente, me es importante reflexionar lo siguiente:

Al ir pasando más de seis semanas, uno se va dando cuenta de las malas decisiones que ha tomado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entorno a Irán. No se pueden ocultar. Son bastante visibles. Son criticables y hasta confunden debido a la superioridad que se supone que tiene un gobierno como el de Washington.

No sé exactamente si el mismo mandatario decidió tomar una ruta desde una perspectiva muy fiel a su estilo o si eligió un escenario o algunos de los presentados por su equipo más cercano al querer planificar el conflicto con Irán, pero realmente, no hay un síntoma visible de esa gran victoria que se presume semana con semana desde la Casa Blanca.

No me es entendible si se quiere un cambio de régimen, extraer petróleo, gas y uranio, o quitar la posibilidad a Irán de poseer una bomba nuclear. La actual administración estadunidense dice una cosa hoy, y mañana, otra. Son contradicciones en donde queda la incógnita sobre lo que se busca primordialmente dentro de Irán.

A mí, en lo personal, me parece que el mismo Donald Trump ha complicado de más los escenarios debido a su boca, terquedad y ego.

Ya veremos si vuelven o no a fracasar las negociaciones con Irán.