Madres admirables
Mi querido viejo: como todos los años, se celebra el Día de la Madre de muchas maneras; tradición milenaria que une a religiones y costumbres, se celebra en México desde que el director de Excélsior decidió que fuera el 10 de mayo, aunque en otros países se celebra ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Mi querido viejo: como todos los años, se celebra el Día de la Madre de muchas maneras; tradición milenaria que une a religiones y costumbres, se celebra en México desde que el director de Excélsior decidió que fuera el 10 de mayo, aunque en otros países se celebra en agosto e incluso en octubre.
Como quiera que sea, la imagen de la mujer bella, con su hijo en brazos, se repite por todo el mundo y es objeto de veneración, alegría, buenos deseos, regalos y demás.
Pero hoy quiero hablar de las madres admirables, las que rebasan y superan su función maternal y con su vida cambian al mundo. Todos tenemos, querido viejo, el recuerdo de una madre admirable y la recordamos con cariño.
Mi abuela fue una persona fuera de serie; el principio del siglo pasado, decidió crear una Academia de Corte y Confección, gracias a la cual pudo pagar los estudios universitarios de mi papá, y lo demás es historia; yo soy quien soy gracias a esa mamá admirable.
Y como ella hay cientos, miles de mamás que no sólo cumplen su función maternal, sino que hacen algo más: estas mujeres que trabajan, que dividen su tiempo en la atención a sus hijos y el empleo, el trabajo, el comercio, qué sé yo, con el fin de hacer de sus hijos mejores ciudadanos.
Y aquí quiero hablar un poco de los hombres, parejas de esas mujeres admirables; lamentablemente, a pesar de las campañas de respeto a la mujer, apoyo a la mamá, respaldo financiero en la vida de la pareja, muchos hombres olvidan el compromiso que hicieron cuando se casaron y, al paso del tiempo, lo que fue una pareja unida por el amor y las hormonas, hace que la indiferencia de él afecte a la mamá de manera dolorosa. La tasa de divorcios, como sabemos, es grande, pero la tasa de abandono, en la que el hombre sigue presente en la casa, pero ajeno a todo lo que ocurre dentro de ella, es mucho mayor. Los hombres deberían tomar en cuenta los sentimientos de la mujer que fue su novia, su amante esposa, feliz mamá, y ahora está sola, física y emocionalmente olvidada.
Hay un grupo de mamás que merecen respeto, admiración y protección, son las miles de madres solteras que tienen que enfrentar al mundo solas y sin ninguna protección.
¡Bravo por las mamás admirables!, ellas son las que dan el ejemplo. En la política, la presencia de las mujeres es cada vez mayor y, en nuestra historia, 16 mujeres han tenido el mando de gubernaturas, como –recordamos– Amalia García, Dulce María Sauri, Griselda Álvarez,Beatriz Paredes, y otras más. Su función como mamás se cumple, pero participan en política y tienen un papel importante en la vida nacional.
Y creo que en este momento es justo valorar en toda su dimensión le presencia de dos mujeres mamás que quieren llegar a la Presidencia. La historia de cada una puede orientar para decidir cómo vamos a votar en este 2 de junio.
Al conocer la historia de ambas y aquilatar sus logros y sus objetivos, seguramente optaremos por la mejor candidata, la que es mamá, emprendedora, empresaria y líder exitosa, cercana a las personas desvalidas y las madres buscadoras, habla con la verdad y con un programa coherente quiere rescatar los mejores valores de los mexicanos, por ella debemos votar el 2 de junio. Vivan las madres admirables.