“Labio leporino, castigo divino”

MITO“Labio leporino, castigo divino”. La aparición del labio leporino en un bebé siempre ha causado inquietudes y problemas, hay varios mitos al respecto: “el labio leporino es un castigo divino”; “el labio leporino aparece porque la mamá concibió al bebé ...

  • MITO

“Labio leporino, castigo divino”.

La aparición del labio leporino en un bebé siempre ha causado inquietudes y problemas, hay varios mitos al respecto: “el labio leporino es un castigo divino”; “el labio leporino aparece porque la mamá concibió al bebé en luna llena”; “el labio leporino es porque alguien hizo el “mal de ojo””.

  • CONSECUENCIA

En muchos lugares de nuestro país la ignorancia hace que se atribuya este defecto de nacimiento a diversas causas que no son ciertas, ya que no hay castigos divinos, ni menos en un inocente bebé; la luna no tiene que ver en esos defectos, pero en algunos lugares se dice que el niño nació “comido por la luna”, y es un “niño de luna”, y no solo eso, sino que en ocasiones se afirma que los papás, por sus pecados (sic), son culpables de que su bebé tenga ese problema.

Debido a ese mito, hay casos como el relatado por el doctor Fernando Ortiz Monasterio, de un individuo que ostentaba un enorme bigote sólo para ocultar un labio leporino que nunca se operó y le causaba gran vergüenza.

  • REALIDAD

Labio leporino (del latin leporīnus, de la liebre) significa «labio de liebre», pues ese animal tiene el labio superior cortado en el centro; su nombre científico es “labio y paladar hendido”; es un defecto de nacimiento muy raro, con una tasa de 0.97 por cada 1,000 nacidos vivos (Ann Pediatr (Barc) 2011; 30 (20): 2-11. 4. Inst. Nac. de Estadística y Geografía), pero que por muchas razones, merece toda la atención cuando ocurre.

La realidad es que todos los seres humanos nos vamos formando en el interior del útero poco a poco, y la cara se forma, por así decirlo, de afuera hacia adentro, y la nariz, el paladar y los labios son los últimos en unirse en el centro de la cara; y si por alguna razón se interrumpe el proceso de cierre y las dos partes del labio no se unen, al nacer el bebé tendrá un hueco entre los labios —como el que tienen las liebres—; más aún, si no se cierra el paladar, aparecerá lo que se llama “labio y paladar hendido”.

Cuando esto ocurre, hay que cuidar que el bebé se pueda alimentar desde el primer día y no vaya a tener problemas respiratorios y digestivos; afortunadamente la cirugía tiene la solución, no importa qué severo es el problema, ya que se puede cerrar el labio que estaba incompleto, aun cuando el espacio vacío llegue al paladar; los cirujanos plásticos y expertos en cirugía reconstructiva están capacitados para hacer estas operaciones; hace unos días conocí al nieto de un amigo, tiene 15 años y nació con labio leporino, fue operado y su cara es perfecta, lo que comprueba que esta cirugía es exitosa.

Hay aún muchas consejas respecto a enfermedades y dolencias, los médicos debemos hacer lo necesario para que la ciencia prevalezca.

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