El peligro está en todos lados
La actitud optimista frente a la vida es básica.
Mi querido viejo: tú sabes que soy optimista por naturaleza y por convicción, pienso que siempre será mejor una sonrisa que un insulto, pero estarás de acuerdo conmigo en que estamos viviendo una época en la que la salud y la vida pende de un hilo. Hoy, como nunca antes, podemos ser asaltados, robados, secuestrados, desaparecidos o muertos, y nosotros los viejos estamos tan en peligro como los jóvenes.
Por eso he querido reproducir parte de un mensaje que me llegó y que invita a que seamos sabios y evitemos –en lo posible– vivir horribles o funestas consecuencias
En todo momento “sé tolerante”, dice uno, no busques pleitos; “sé cuidadoso” cuando vayas a un centro comercial o a comer, “sé humilde”, no presumas de lo que tienes en público; “sé prudente”, no te metas en pleitos ajenos; “sé ágil”, si hay disturbios o balaceras, ocúltate; “sé inteligente”, no compres productos de dudoso origen; “sé reservado”, no hables en público de delincuencia o delincuentes; “sé prevenido”, sobre todo con tus hijos y nietos, mantente en contacto siempre; “sé desconfiado”, no socialices con quien no conoces; “evita exhibirte”, no publiques fotos tuyas o de tu familia en las redes, esto es muy importante; “sé muy privado”, guarda los documentos u objetos importantes donde sólo tú sepas; “a puertas cerradas”, no permitas que entre quien no conoces; “entrega lo que te pidan”, si sufres un asalto, no intentes defender tus valores, puedes perder la vida; “menos es más”, no salgas con mucho dinero a la calle; y, finalmente, “reenvía esta información”, y eso es lo que estoy haciendo a través de este editorial.
Creo, querido viejo, que lo que estamos viviendo, la inseguridad por todos lados, nos obliga a ser más inteligentes y evitar riesgos y problemas.
Entre mis amigos y conocidos he sabido de robos en sus casas, asaltos en sus autos cuando el semáforo está en rojo, fraudes a sus cuentas bancarias, robos en el mercado; yo mismo sentí que me estaban siguiendo y entré rápidamente a un hospital y así no me siguieron, pero pudo pasar algo grave.
Te escribo esto porque siento que es necesario, pero, por otro lado, querido viejo, te recuerdo que estamos en este mundo para vivir y disfrutar la vida. El que tengas en la mente estos consejos no quiere decir que vivas amedrentado y vivir cada hora pensando que algo malo te va a ocurrir.
La actitud optimista frente a la vida es fundamental, yo viví una infancia con alegría, una adolescencia con nuevas emociones, una vida adulta con trabajo y satisfacciones, y vivo ahora esta etapa de retiro, cuando a través de Zoom me contacto con amigos y compañeros de la infancia, y trato de vivir cada día en plenitud, comiendo bien, haciendo ejercicio, leyendo mucho y compartiendo con mi compañera Alicia y mi familia todos los días
Y eso es lo que deseo para ti; platica con tu familia y tus amigos estas sugerencias para evitar, en lo posible, ser víctima de un asalto, un robo o algo más.
Y seguiremos en contacto con una sonrisa en los labios.
