Así que ya tienes tu teléfono celular
El dispositivo llegó a nuestro país en 1878; el primer enlace se hizo entre la Ciudad de México y Tlalpan

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Mi querido viejo: a nosotros nos ha tocado ver y vivir el desarrollo de muchas tecnologías antes inimaginables, pero hay una que está particularmente ligada a nuestros recuerdos. ¿Te acuerdas cuando nos comunicábamos con dos latas vacías y una cuerda de unos cinco o 10 metros?, así podíamos jugar y contarnos chistes, aunque el teléfono, como medio de comunicación había nacido mucho antes que nosotros.
- El teléfono llegó a México en 1878, el primer enlace se hizo entre la Ciudad de México y el pueblo de Tlalpan, la primera línea telefónica fue instalada entre el Castillo de Chapultepec y el Palacio Nacional, y la primera llamada telefónica internacional se hizo en 1883, cuando ya había mil suscriptores.
A nosotros nos tocó conocer los teléfonos de rueda, que teníamos que marcar número por número girándola; luego aparecieron los teléfonos de teclas y la comunicación fue más rápida, y un día ¡aparecieron los teléfonos inalámbricos!, y recuerdo a mi amigo Guillermo Ochoa cuando presentó en televisión un teléfono grande y pesado como un ladrillo, que fue sumamente popular.
- Los teléfonos siguieron evolucionando y ahora tienes en tus manos un teléfono pequeño, el teléfono celular, que contiene más información y más opciones que nunca imaginaste: para hablar, verte con un amigo, mandar mensajes, comprar desde la comida hasta un automóvil, programar tus vacaciones, y mil cosas más.
¿Por qué te digo esto, querido viejo?, porque tú seguramente estás muy contento con tu celular, y ya has tenido la oportunidad de cambiar el primero que adquiriste por otro con más capacidad y más programas, y pronto recibirás la invitación para comprar uno aún más moderno y avanzado.
Y qué bueno que te has incorporado, como miles de millones de seres en todo el mundo, a la telefonía celular con todos sus aditamentos; qué bueno que lo cuidas, estás atento para que no se descargue, pagas puntualmente su costo, y lo llevas a todos lados.
- Pero quiero preguntarte, querido viejo: ¿eres dueño de tu celular o él es tu dueño?, comparado con las horas que dedicas a conversar con tu compañero o compañera, o las horas que dedicas a tus gustos: caminar, la lectura, la música, qué se yo, ¿cuántas horas le dedicas a ver los mensajes que te llegan?
No me dejarás mentir, pero bien sabes que el celular es adictivo, y tú no te escapas de eso; ya hay datos y estadísticas al respecto: cinco de cada 10 adolescentes tienen el celular al alcance de su mano 12 horas diarias, sólo 2% dijo que lo tenía en su mano una hora o menos, pero lo triste es que 20% de ellos tiene el teléfono móvil al alcance de su mano las 24 horas, es decir, todo el día, literalmente son esclavos del celular
Tú no eres adolescente, querido viejo, pero ¿ya revisaste cuántas horas le dedicas al aparatito?; eso no es malo ni bueno, pero te invito a reflexionar, para que realmente seas el dueño y no el esclavo de tu celular, ¿qué opinas?
- * Médico y escritor
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