Aquellos 1 de diciembre
Uno de los cambios que introdujo la Constitución de 1857 a las reglas de gobernanza de la República fue la fecha de la toma de posesión del Ejecutivo. Dejó de ser en abril, como marcaba la Constitución original del país, de 1824, y en enero, como establecieron las ...
Uno de los cambios que introdujo la Constitución de 1857 a las reglas de gobernanza de la República fue la fecha de la toma de posesión del Ejecutivo. Dejó de ser en abril, como marcaba la Constitución original del país, de 1824, y en enero, como establecieron las Siete Leyes, de 1836, así como las Bases Orgánicas, de 1843, y se fijó para el 1 de diciembre, cosa que mantuvo la Constitución de 1917, pero que en 2014 fue modificada, a fin de acortar el periodo de transición.
En la obra Congreso Extraordinario Constituyente de 1856-1857, de Francisco Zarco, que recoge las discusiones que dieron vida a dicha Carta Magna, no queda claro por qué se escogió el 1 de diciembre como fecha para que comenzara a “ejercer sus funciones” el Presidente de la República, cada cuatro años, sino sólo que la fecha originalmente contemplada era el 16 de septiembre, y ésta se cambió en el debate.
El primer Presidente en tomar posesión en ese formato fue Ignacio Comonfort, elegido en los comicios de junio y de julio de 1857, celebradas a dos vueltas, como era entonces. Sin embargo, inmediatamente después, el país se sumergió en la Guerra de los Tres Años, al sublevarse el bando conservador y desconocer la Constitución.
Pasado ese conflicto y el posterior imperio de Maximiliano, se normalizó que los presidentes tomaran posesión los días 1 de diciembre. En 1871, lo hizo Benito Juárez, quien fallecería siete meses después; en 1872, Sebastián Lerdo de Tejada, y Porfirio Díaz lo hizo cada cuatro años, a partir de 1880 y hasta 1904 –con excepción de 1884, cuando asumió el Ejecutivo su compadre, Manuel González Flores–, y, luego, en 1910, antes de irse al exilio.
Pasada la Revolución, con Álvaro Obregón se reanudaron, en 1920, las tomas de posesión en esa fecha. Pasado mañana, se cumplirá exactamente un siglo de la asunción de Plutarco Elías Calles, con lo que se abrió un lapso de casi 12 años de dominio de ese general sonorense sobre la política nacional. Luego del asesinato de Obregón, poco después de ser elegido para un segundo periodo en 1928, Calles conservó el mando real, por encima de los presidentes en funciones, hasta que fue expulsado del país, en abril de 1936, por Lázaro Cárdenas.
Entre 1934 y 2018, todos los titulares del Ejecutivo tomaron posesión un 1 de diciembre, cada seis años. Por ello, el domingo se cumplirán los aniversarios de asunción de 22 mandatarios. El último de ellos fue Andrés Manuel López Obrador. Se marcarán así seis años de la llegada al poder de la llamada Cuarta Transformación. También, 24 años de la primera alternancia en la Presidencia en la época posrevolucionaria, con la llegada al poder de Vicente Fox.
Asimismo, 30 años de que asumiera el mando Ernesto Zedillo, días antes de que estallara la crisis monetaria conocida como “el error de diciembre”.
Hace 60 años, tomó posesión Adolfo López Mateos. Y hace 90, Lázaro Cárdenas. A partir de este año, el 1 de diciembre, día de San Eligio, fue reemplazado como fecha de arranque de los sexenios por el 1 de octubre, día de Santa Teresa.
BUSCAPIÉS
*La exigencia del presidente electo Donald Trump de reducir los flujos migratorios hacia su país se da en un momento en que el número de personas aprehendidas en la frontera sur de Estados Unidos va a la baja. En octubre pasado fueron 106 mil personas, de acuerdo con datos de la Patrulla Fronteriza, contra 240 mil en el mismo mes de 2023.
*De acuerdo con Tonatiuh Guillén, excomisionado del Instituto Nacional de Migración, el descenso se debe a tres factores: un deterioro natural del número de personas que intenta cruzar hacia Estados Unidos; las medidas de contención implementadas por el gobierno de Joe Biden, y las acciones que han realizado las autoridades mexicanas.
*Una de estas últimas es la aplicación de un “carrusel” de migrantes. México casi no realiza deportaciones, me explicó Guillén en entrevista para Imagen Radio, sino que regresa a Chiapas y Tabasco a las personas que detiene en su tránsito hacia el norte. Es decir, deja avanzar las caravanas, pero luego, cuando cesan de ser noticia, sus integrantes van para atrás.
