La re-evolución III. Editando la vida
Editar la vida, organizarla, hilarla con un sentido que nos resulte por demás interesante, real, apasionante… hará que pueda quedarse con lo mejor de cada experiencia, sin importar cómo sea...
La verdadera generosidad para con el futuro
consiste en entregarlo todo al presente.
Albert Camus
La RAE define editar como modificar un documento o archivo, también como adaptar un texto a las normas de estilo de una publicación. La palabra edición proviene de la raíz latina edere, que significa “hacer salir”.
La belleza de la edición es que materializa una idea, es lo que hace que cada palabra tenga un significado que hile, que construya una historia, que sea capaz de evocar una imagen clara, precisa, dotada de vida y de ingenio. La edición le da sentido a un sinfín de pensamientos, razonamientos, emociones y percepciones, y lo hace así, seleccionando de un todo lo que debe quedarse, lo mejor, lo esencial, lo que vale la pena. La vida es también un todo que, para contarse, necesita ser editada… la mejor historia de nuestra vida es aquella que nos contamos a nosotros mismos, ésa es la historia más importante, ésa es la historia que ha de guardar y proteger lo mejor que la vida haya hecho con nosotros y lo mejor que nosotros hayamos hecho con y en ella.
La historia de cada uno merece ser contada en primera persona porque nuestra vida es sólo nuestra. No podemos, entonces, creernos lo que hayan dicho de nosotros ni tampoco las opiniones, juicios o percepciones de los demás… importa lo que nosotros decidimos que es nuestra historia y cómo nos la contamos a nosotros mismos y a los demás. Uno elige qué personaje es el héroe o el villano, el protagónico o el antagónico, la víctima o el verdugo… uno elige lo que es y lo que no es digno de contarse, uno elige con qué y con qué no quedarse de cada uno de sus recuerdos, de sus experiencias, de sus errores o sus aciertos. Uno elige qué le identifica y qué no.
Por eso, hoy le invito a editar su vida, a verificar su pasado, a vivir su presente y a proyectar su futuro con una historia acorde con su esencia. La vida, con los años, se acelera, los días que resultaban infinitos en la niñez parecen contraerse cada vez más en la vida adulta, la vida pasa, nada debería quedarse con nosotros tanto tiempo, sólo aquellos pensamientos, razonamientos y emociones que nos permitan vivir mejor. Por eso la vida merece también aligerarse con los años, hacerse más práctica, más selectiva, mucho más efectiva.
Los seres humanos somos lenguaje, nos comunicamos y nos construimos a partir de él y sus significados. Nuestros pensamientos, razonamientos, emociones y sentimientos existen en la medida que podemos nombrarlos, por eso es tan importante aquello con lo que elegimos quedarnos de lo que vivimos.
Hay personas que eligen quedarse estancadas en un momento, en una experiencia, en una emoción, en un pensamiento o en una razón… y, como todo aquello que se estanca, se contaminan y mueren. Nada bueno puede salir de algo así. Por el contrario, aquellas que purifican y resignifican sus experiencias, dan cabida a nuevos y mejores pensamientos, razonamientos y emociones.
Créame, no importa cómo haya sido su vida ni las pruebas que haya tenido que superar, no importan tampoco sus momentos más felices sí uno mismo no es capaz de organizar de cada uno con lo que decide quedarse, cómo elige editar una situación complicada o un instante de alegría plena. Editar la vida, organizarla, hilarla con un sentido que nos resulte por demás interesante, real, apasionante… hará que pueda quedarse con lo mejor de cada experiencia, sin importar cómo sea, porque todo eso que ha vivido lo ha llevado hasta aquí. Si puede mirarse cada mañana al espejo y amar eso que ve con todo lo que sabe que sabe, que siente y que ha vivido y cómo lo ha resuelto, felicidades, si no, aún es tiempo. Su presente merece de múltiples ediciones, de su pasado y también de su futuro. Viva el hoy, del pasado quédese sólo con los buenos recuerdos y los aprendizajes, el presente vívalo con un propósito que le resulte fascinante y de su futuro procure editar todo aquello que no pueda predecirse y abrace lo posible y la hermosa incertidumbre que siempre podrá sorprenderle. Edite su historia y defienda sus derechos de autor en la obra más importante de su vida, la que se cuenta a usted mismo cada día, lo que de usted merezca ser contado y compartido… todo lo demás resultará, al final, ser lo de menos, lo que no se nombra, con el tiempo, también deja de existir. Como siempre, usted elige.
¡Felices re-evoluciones, felices vidas!
