Inolvidable

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Han sido tres y media semanas para el recuerdo, para guardar en el corazón de todos los aficionados y, en general, de todos los mexicanos que vibramos, bailamos, festejamos y agradecimos una muy buena actuación del equipo nacional en el marco del Mundial de Norteamérica.

En un principio el panorama no era de lo más brillante posible, sin embargo, aquel 31 de marzo del presente año, en el estadio Soldier Field de Chicago, los nuestros jugaron treinta minutos que a todos nos hicieron abrigar esperanzas de un buen desempeño en la gran fiesta del futbol. Ese partido pareció marcar un parteaguas, salieron inspirados, tocando de primera con precisión, enfrentando a Bélgica con una esperanzadora actuación.

Curiosamente, la alineación se pareció mucho a la base con Tala, Sánchez, Montes, Vázquez, Gallardo, en el cuadro bajo; en la media cancha utilizó de inicio a Brian, Fidalgo, Lira y Orbelín; adelante, Raúl y Quiñones. En son de broma, un exdirectivo del balompié mexicano, con quien compartía esa tarde una agradable mesa, Javier Pérez Teuffer, y quien esto escribe, bromeábamos del juegazo que estaban dando, parecían el Barcelona vestidos de blanco, fue un concierto esperanzador y, a la postre, gran presagio.

El balance final es muy positivo, pues terminar como noveno lugar, haber jugado fantásticos pasajes, en particular en el partido ante Ecuador, nos deja satisfechos y con la idea de que se podía un poco más. Javier Aguirre cierra un ciclo importante, deja un buen legado, un futuro que podría ser un proceso muy positivo, pues ahora toca el turno a Rafa Márquez, que se distingue por su inmensa trayectoria como jugador, y sus primeros e importantes pasos como entrenador en el Barcelona Atlétic, donde terminó de pulir a grandes talentos que hoy militan en el equipo de sus amores.

Ahora, Rafa tendrá que trabajar a marchas forzadas para conformar un gran equipo de trabajo, se habla de la inclusión de Andrés Guardado como auxiliar técnico, lo que marcaría una estructura con muchos alcances, con elementos triunfadores en su etapa de jugadores y con una vasta experiencia, en ambos casos, en las mejores ligas del planeta, el éxito parece garantizado.

Ahora queda la pelota en los escritorios de los propietarios y directivos de balompié mexicano para disminuir la participación exagerada de extranjeros en nuestra liga, obligar a los equipos, con el reglamento, a darle mayor participación a los canteranos, que, además de ser un probable gran negocio, son el futuro.