Pongamos que hablo de Madrid

Así nos va diciendo la canción de Joaquín Sabina. Y sí, la capital de España de verdad que da de qué hablar, muchísimo, especialmente si uno la visita en la semana en que coinciden la final de la Champions y la caída de Mariano Rajoy. El Real Madrid había ganado la ...

Así nos va diciendo la canción de Joaquín Sabina. Y sí, la capital de España de verdad que da de qué hablar, muchísimo, especialmente si uno la visita en la semana en que coinciden la final de la Champions y la caída de Mariano Rajoy. El Real Madrid había ganado la Copa que goza de mayor prestigio en el mundo, los dos años previos, contra el Atlético, equipo hermano, y contra el Juventus, así que el rival para este encuentro, el Liverpool, no parecía complicado de entrada. Zidane deja a Bale en la banca, de repente corrige y el inglés anota dos de los tres goles que dan la victoria a los merengues. Son las 11 de la noche y la ciudad estalla, por miles, los inchas del Real se van directamente a La Cibeles a bailar, cantar y gritar “hala, Madrid” el resto de la noche. Luego viene lo del presidente Mariano Rajoy, líder, asimismo, del Partido Popular, cuya debacle, lenta, pero inevitable, se consumó al fin en medio de la controversia entre quienes opinaban que el presidente debía renunciar para ofrecer a los españoles rutas y propósitos políticos más promisorios, y la opinión de Rajoy y su partido, que decidieron esperar a que fuera la moción de censura la que llevara a su destitución. Curiosos los madrileños, se han quedado sin presidente y parecieran tomarse todo el tiempo del mundo para manifestarse al respecto. Un acontecimiento así nos habría soltado la lengua a todos, absolutamente todos los mexicanos. Aquí la gente parece —imposible— no haberse enterado. Uno tras otro, los estados de nuestro tiempo van colapsando. Madrid, por lo menos para el visitante, parece más bien ajena. 

Nos hospedamos en el barrio de Lavapiés, que tiene una antigüedad de, por lo menos, cinco siglos completos, y que de sitio típicamente castizo se ha ido convirtiendo en una zona habitada por migrantes, a los que se ve por cientos en las calles, con los trajes propios de su etnia, marroquíes parecen la mayoría, de esos que han migrado desde África por el Mediterráneo. La ciudad tiene que ser fascinante para cualquier visitante, porque está hecha de todo. Sus edificios pueden ser de cualquier época, todos lucen estupendamente conservados y para donde uno voltee se halla esencia española. La cantidad de gente que se ve en las calles permite sospechar problemas de desempleo. Las joyas del país: sus museos, se muestran cuidadísimos, perfectos en sus condiciones y su funcionamiento, para seguir siendo el atractivo turístico non de la capital de España.

Llama fuertemente la atención la manera de beber alcohol de muchos madrileños, malos madrugadores, que alrededor de las 11 de la mañana parecieran empezar a poblar las calles y los bares. Ahí se instalan, apenas con una cerveza o una copa de tinto frente a sí. Hablan y hablan, parecen no estar dispuestos a moverse de ahí, y las mesas y sillas de las tascas, sobre la acera, siguen ocupadas casi en su totalidad hasta altas horas de la noche, haciendo que, por momentos, parezca imposible comer sin beber. Y ya para rematar, cartel de lujo en Las Ventas, majestuosamente morisca, ancestral, para el viernes 1º de junio. A Castella y a Manzanares les tocan toros malos: enormes las bestias, pero nada más no van. A Cayetano le ha tocado salvar la tarde, con mejores animales. Oreja en el primero, la que suele concederse a petición del respetable, que ya ondea sus pañuelos, recibe al segundo a porta gayola y exhibe destreza con el capote, la muleta y el estoque. Todos los presentes son expertos taurinos. Ése, y no la caída del presidente, es su tema para la taberna obligada a la salida de la plaza. Uno se queda con el “pongamos que hablo de Madrid”, contundente, destino obligado que siempre nos hace trampa para mostrarnos lo mismo. Torpe, lento, hastiado, eso sí, el retorno al absurdo enorme de campañas y candidatos.

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