Fuga en diciembre: casi $51 mil millones
Así llega 2015: con pérdidas financieras e incertidumbre económica.
Entre brindis navideños, posadas y piñatas, el Banco de México (Banxico) dio a conocer una cifra más que preocupante: entre el 5 y 17 de diciembre se fugaron del país 50 mil 866 millones de pesos, equivalentes a alrededor de tres mil 500 millones de dólares. Dinero con miedo es mala señal.
La causa principal fue la volatilidad en el mercado financiero nacional. Durante esos 12 días, ese fenómeno provocó que el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) sufriera un desplome de dos mil 225.9 puntos, lo cual representó una baja del 5.14 por ciento.
Así llega 2015: con pérdidas financieras e incertidumbre económica para los mexicanos.
Con un crecimiento de apenas 2%, si bien nos va.
Con un dólar que ayer llegó a una cifra récord a la alza: 15.27 pesos al cambio.
Con el petróleo mexicano perdiendo, en sólo seis meses, 50% de su valor: de 102 dólares por barril en junio, a 45.45 dólares al último día de 2014, según cifras de Petróleos Mexicanos (Pemex). En medio año bajó 56.55 dólares. Es la maldición petrolera.
Peña Nieto llega así a EU para reunirse con Barack Obama, con dos conflictos quemantes en su cartera: Ayotzinapa y la economía.
Sobre Ayotzinapa, el asunto está sin resolverse, entre la furia de los padres de los normalistas, fuertes y renovadas protestas sociales y cuestionamientos al gobierno mexicano.
Y respecto a la economía, la situación no es menos preocupante.
Allí está el diagnóstico sobre México de la influyente revista británica The Economist que, en su publicación especial El mundo en 2015, aseguró que durante los próximos 12 meses, Peña enfrentará “un clima de insatisfacción por la falta de liderazgo y la turbulencia económica”. Así nos ven los gigantes europeos.
Y no les falta razón.
A la desestabilización social y política generada a raíz de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, habrá que agregar, como consecuencia natural, el impacto económico que ya venía dando alertas desde el primer trimestre de 2014 por dos razones fundamentales: una fallida Reforma Fiscal y la falta de crecimiento económico.
Al cierre de 2012 —último año de Calderón—, el crecimiento de la economía mexicana fue del 3.2% (INEGI).
Al cierre de 2013 —primer año de Peña Nieto—, el crecimiento (por llamarlo de alguna manera) apenas registró 0.9 por ciento.
Y 2014 fue magro en lo económico.
La fuga de capitales registrada en diciembre no debe soslayarse. Sería un error gravísimo.
“La especulación se incrementó después de octubre por la compra de bonos (de deuda del gobierno federal). Entonces, ya cuando compran bonos, lo último que les queda es subir las tasas; esa especulación es que se salgan activos de mayor rendimiento que principalmente se encuentran en economías emergentes, como México, y se regresan a activos más seguros que están en dólares”, explica el analista de CIBanco, Jaime Salazar Salinas.
Es pocas palabras: cuando el dinero tiene temor, busca nichos financieros más seguros.
A la salida de capitales, un dólar caro —alcanza ya su nivel más alto desde marzo de 2009, cuando estalló la crisis inmobiliaria en EU— y el precio del petróleo desplomado, hay fuerte irritación social por el alza a las gasolinas en el mercado interno.
Aunque Hacienda anuncia que en 2015 ya no habrá gasolinazos, sí hay un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a gasolinas, diésel y otros combustibles, que subirán al ritmo de la inflación.
Por estas cuotas impositivas, desde el primer día del año, el litro de gasolina Magna tiene un precio de 13.57 pesos; la Premium, 14.38 pesos; el litro de diésel se fijó en 14.20 pesos.
De acuerdo al tipo de automóvil que se tenga, en promedio costará llenar el tanque entre 500 y 900 pesos. De ese tamaño será el cargo a los bolsillos tan sólo por concepto de gasolina.
Los focos rojos se encienden también en cuanto a endeudamiento desorbitado, sello infaltable entre los gobiernos priistas.
Según cifras de Hacienda en su reporte Las Finanzas Públicas y la Deuda Pública a noviembre de 2014, el saldo de la deuda interna del sector público federal aumentó 420 mil 800 millones de pesos entre enero y noviembre de 2014, lo que representa 9.8% más que en el mismo periodo de 2013. La deuda externa aumentó en 14 mil 500 millones de dólares, 9.1 % más de lo programado.
El saldo de la deuda interna neta del gobierno federal, al cierre de 2014, fue de cuatro billones 265.7 mil millones de pesos.
Signos económicos preocupantes por todas partes.
Fuga de capitales. Dólar caro. Petróleo en picada. Gasolinas caras. Deuda pública desorbitada.
Feliz 2015.
Twitter: @_martinmoreno
