Madrid
En Madrid gobierna una mujer muy talentosa que se llama Isabel Díaz Ayuso.
Los fascistas del futuro se llamarán
a sí mismos antifascistas.
Winston Churchill
Para dar un poco de contexto, me remontaré a tiempos políticos pasados. Después del liderazgo de Felipe González en el Partido Socialista Obrero Español, PSOE, el partido sufrió años en volver a encontrar su genética. En ese entonces gobernaba Aznar y daba continuidad a muchas políticas implementadas por González que parecían más de derecha que de izquierda y que contribuyeron al desarrollo económico de España y su entrada al club de países industrializados. Asimismo, España dejó el aislamiento franquista y se integró, durante la época felipista, a la OTAN y a la Unión Europea.
Aznar gobierna con mucho éxito durante los ocho años prometidos. Rajoy era el candidato del PP para las elecciones de 2004 y Zapatero lo era del PSOE. Todo indicaba que el PP ganaría, pero un atentado islámico el 11 de marzo cambió la situación electoral. El gobierno de Aznar culpó a ETA del atentado para mitigar la reacción negativa de los españoles a la política proguerra que tuvo Aznar con George W. Bush.
Zapatero viene de un sector más extremista del partido y no gobierna por el centro como lo había hecho González. Si bien integra felipistas a su equipo, la verdad es que nadie estuvo cómodo en ningún momento. Zapatero hizo dos cosas mal, en mi opinión. La primera fue el manejo de la economía: incrementó las ayudas públicas como gobierno latinoamericano, lo que provocó una crisis económica en la que España tuvo que recibir ayudas europeas y aceptar la implementación de medidas muy duras para recuperar el camino del crecimiento. La segunda fue que abrió (demasiado) las heridas de la Guerra Civil que estaban cerradas, mas no curadas. Esto último ha sido causa de que los partidos constitucionalistas PP y PSOE, que caminaban por el centro, se hayan separado a tal punto que grupos más extremos surgieran en el panorama político.
Podemos surge como la izquierda radical que había estado controlada dentro del sistema de partidos españoles. Nace con el radicalismo que dan las crisis. Tuvieron cierto éxito en las urnas, pero fue hasta la aparición de Pedro Sánchez que tuvieron su verdadera oportunidad. Pedro Sánchez creció en el PSOE como un mal necesario. Ni felipistas ni zapateristas tenían el control del partido y llegó un oportunista que podía ganar las elecciones. Todo esto es para llegar al momento actual, en el que, para que el señor Sánchez fuera presidente del gobierno español tuvo que pactar con el radicalismo de Podemos. Para ello, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, negoció la vicepresidencia de España, desde donde intentó implementar muchas medidas regresivas, radicales y contra liberales bajo el argumento de ir contra el liberalismo de derecha (aquí es conservadurismo).
En Madrid gobierna una mujer muy talentosa que se llama Isabel Díaz Ayuso. Ayuso ha sido más oposición que nadie durante la pandemia. Ha tenido el talento y la inteligencia de implementar medidas de control sanitario que han evitado los excesos y, en la medida de los posible, el impacto económico en la comunidad. El gobierno español lo tomó como una rebeldía directa y Sánchez encomendó a Pablo Iglesias lidiar con Ayuso.
Para destruir a Ayuso, PSOE convención a Ciudadanos de que rompiera con el PP, haciendo inminente una moción de censura (repitiendo la estrategia de Sánchez con Rajoy), pero Ayuso se adelantó renunciando y llamando a elecciones. Pablo Iglesias, cegado por el ego, renuncia a la vicepresidencia para ser candidato en Madrid, pensando que su sola presencia daría a las izquierdas el triunfo. Ayuso aplastó al PSOE y a Podemos, terminando con la carrera política de Iglesias, quien después del ridículo ha renunciado a la política. Ésta es la muerte a corto plazo, creo que hay dos más de largo plazo a los que Ayuso hirió de muerte, uno es Sánchez y el otro es Casado, actual líder del PP.
*Abogado y opinante.
