Globalidad relevante
México tiene un lugar estratégico para generar valor y atraer inversiones de todo el mundo.
Les envío a todos mis amigos americanos una felicitación por su día nacional.
México históricamente se ha jactado de tener una política exterior relevante, cuestión que, salvo el caso de los distintos exilios aceptados, pongo en seria duda. Como ya lo he comentado antes, paciente lector, la no intervención es un principio cobarde que garantizaba que los demás no se metieran en nuestros asuntos más que otra cosa. Esta administración a la que le gustan las frases repetitivas, estableció que la mejor política exterior es una buena política interior; además de que discrepo en principio ni una ni otra se han dado de manera proactiva.
El mundo está viviendo cambios muy relevantes de pesos, contrapesos y estrategias geopolíticas en las que no estamos participando de manera activa. Vivimos fascinados con los distractores mañaneros sin poder entender ni discernir lo que pasa en el mundo.
La semana pasada se llevó a cabo, en Madrid, la cumbre de la OTAN. Los mensajes fueron muy serios; el primero es que la cumbre se llevó a cabo en Europa, continente donde hoy hay una guerra provocada por una de las dos principales amenazas de Occidente. También Madrid es uno de los lugares más occidentales de Europa, donde la logística y las amenazas estaban más controladas y calculadas. Los líderes de la OTAN apuntalaron varios temas, empezando por la garantía de incremento de porcentaje del PIB de cada país para sus aportaciones militares a la alianza, el incremento de tropas de tierra y de armamento en instalaciones militares europeas. Parece que se acabó esa voluntad pacifista que reinaba desde 1945 y llegó el momento de tomarse las cosas con seriedad contra Rusia.
Sin embargo, lo más relevante ha sido la inclusión de Finlandia y Suecia a la OTAN. La fallida estrategia de Vladimir Putin no sólo alejó a su enemigo estratégico, sino que lo llevó a su frontera norte y a rodear el mar Báltico por completo. Para un país que extiende la mano y toma una fruta, esto no le dice nada, pero tanto Suecia como Finlandia tienen como más alta prioridad el estar preparados para una invasión rusa; hay planes, protocolos, entrenamientos, etc. Sin embargo, no haber entrado a la OTAN era un gesto de buena voluntad con Rusia; la amenaza de Rusia los impulsó a repensar la estrategia. Latinoamérica, a partir de México, piensa que no tiene nada que ver en esto; que los valores democráticos y liberales son de otros y que no es bronca nuestra. Además, existe la presunción de que ha habido dinero ruso en movimientos desestabilizadores de todo el continente (empezando con EU). Sin duda, una oportunidad fallida para estar con el club de los grandes del mundo.
El segundo tema externo relevante tiene un impacto más directo en nuestros intereses. Este tema tiene que ver con el conflicto comercial entre China y Estados Unidos, que ha provocado, entre otras causas, la disrupción de las cadenas productivas globales. Desde que México renegoció el tratado comercial con Norteamérica, se posicionó como un candidato perfecto para captar inversiones de insumos hechos en China, que ahora deberían estar hechos en Norteamérica por razón del incremento en el valor de contenido regional. La segunda oportunidad es que las cadenas de valor han sufrido un evento global que las desestabilizó y que ha generado un replanteamiento estratégico de las mismas.
México tiene un lugar estratégico para generar valor y atraer inversiones de todas partes del mundo. Tenemos tratados de libre comercio con Europa, 10 países de la cuenca del Pacífico, que incluyen a Japón. Pero para ello se requiere estrategia, política pública, pero, sobre todo, confianza y certeza vía el orden y el Estado de derecho. Nada de lo anterior ha sido una prioridad desde 2018.
Un ejemplo práctico, el puerto de Long Beach, en Los Ángeles, está sobrepasado desde hace años. Debemos comerciar con lo que hemos invertido. ¿No haría más sentido desarrollar un puerto en Baja California para tomar parte de la capacidad y transportar insumos vía ferrocarril a la Alta California? No hay país con más oportunidades perdidas...
