El futuro de la monarquía española

En 2012, en plena crisis española, el rey cayó por la noche y se rompió la cadera en Botsuana, cazando elefantes. De ahí el escándalo de un viaje de decenas de miles de euros, mientras la gente se quejaba en las calles de España por la crisis económica.

La legitimidad de la monarquía española lleva muchos años en entredicho. Desde la sucesión de la casa de Habsburgo por la casa de los Borbón, ha habido un conflicto recurrente y periódico en términos históricos. Algunos ortodoxos de la historia siguen considerando a la Casa de Borbón como una casa invasora impuesta por los intereses franceses a la muerte de Carlos II, último de los Austrias.

No se diga la imposición del hermano de Napoleón como Rey de España y la reinstauración de la monarquía. Posteriormente, hubo un breve periodo republicano que duró un año (1873-1874). Finalmente, el 14 de abril de 1931 se instauró la Segunda República Española que inició con el exilio de Alfonso XIII (abuelo de Juan Carlos I) y terminó con la Guerra Civil española 5 años después.

Juan Carlos, hijo de Juan de Borbón y heredero por abdicación de su hermano Jaime, nació en la ciudad de Roma en el exilio. Posteriormente, la familia real se estableció en la ciudad portuguesa de Estoril. Cuando el general Franco  estaba consolidado, negoció con Juan de Borbón hacerse cargo de la educación del heredero, en segunda línea, sabiendo Franco que Juan nunca sería rey.

Franco supo darles la vuelta a los pasos tradicionales de la monarquía española para evitar darle legitimidad a Juan de Borbón y nombró a Juan Carlos príncipe de España, en lugar de príncipe de Asturias, Gerona y Viana, que es el nombre tradicional del heredero al trono español. A la monarquía le faltaba un nuevo escollo. A Juan Carlos lo nombraron rey de España, saltándose a su padre, quien era depositario de los derechos monárquicos. Hubo que componer esa falla, prácticamente, dos años después de la coronación de Juan Carlos.

Después de este breve resumen histórico viene el mejor momento de Juan Carlos I como rey de España. A Juan Carlos le toca desmantelar el movimiento, que era la base política del régimen franquista, con mucho riesgo, ya que no sólo el sistema estaba plagado de políticos afectos a Franco, sino que el ejército mantenía lealtades políticas. Pero Juan Carlos I fue valiente al pedir la renuncia del presidente del gobierno franquista, Carlos Arias Navarro, para poner a un joven Adolfo Suárez para ayudarlo a desmontar el régimen.

Lo primero fue tocar base con gobiernos extranjeros afines para garantizar la vuelta a la democracia. Lo segundo fue crear una Constitución que tuvo que votarse en un referéndum, dándole legitimidad a la corona, por la propia definición de España como una monarquía parlamentaria. Éste fue un periodo muy interesante y difícil de España que terminó por instaurar la democracia y las transiciones políticas subsecuentes.

Una de las reacciones más riesgosas fue el golpe de Estado del 23-F, que buscaba volver a un régimen autocrático, pero que fue desarticulado políticamente al no contar con el apoyo del rey, quien estaba comprometido con el proceso democrático. Cuando algunos generales dudaban dónde posicionarse, buscaron al general golpista Armada en el Palacio de la Zarzuela, a lo que el secretario general de la Casa del Rey respondió “ni está, ni se le espera”, dando el mensaje de que el rey no apoyaba el golpe.

De ahí en adelante, a Juan Carlos I le tocó un periodo de crecimiento económico y estabilidad política de la que él era balanza y artífice. Muchas veces escuché, en aquellos años que España no era monárquica, era juancarlista. Gozó de prestigio y cariño durante años.

Después del papel histórico vino el declive, rápido e injustificable de Juan Carlos I. En 2012, en plena crisis española, el rey cayó por la noche y se rompió la cadera en Botsuana, cazando elefantes. De ahí el escándalo de un viaje de decenas de miles de euros, mientras la gente se quejaba en las calles de España por la crisis económica. Además, se destapó su relación con una princesa alemana llamada Corinna. El rey se vio obligado a abdicar en favor de su hijo Felipe VI para salvar la corona.

Sin embargo, hoy hay rumores de comisiones ilegales para Juan Carlos, entregas de dinero y posibles fraudes fiscales por declaraciones de Corinna. De ser cierto, a lo que habrá que esperar investigación y juicio, en su caso, podría ser el fin de una monarquía frágil que él mismo salvó y, posiblemente, mató.

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