2024 y la intensidad

Lo que pase en Estados Unidos tiene repercusiones globales

Este año será un año relevante para el mundo entero, pero quizá con mayores repercusiones para Occidente que para el resto. Y es que confluyen varios eventos políticos y bélicos que tendrán efectos inmediatos y de largo plazo para el hemisferio, de acuerdo a como salgan las cosas. No haré una lista exhaustiva, es imposible, pero sí algunos escenarios donde tenemos que poner atención.

El primero es en los frentes de guerra de Occidente. Sí, querido lector, como lo lee, ya existen dos guerras donde la civilización occidental está peleando con enemigos y puntos de vista que amenazan la forma de vida occidental, como si se tratara del medioevo. Los americanos les llaman proxy wars (guerras por mandato), donde una de las partes del conflicto recibe ayuda y apoyo de otras naciones que no están directamente involucradas en la guerra, pero que tienen el interés estratégico de que una de las partes en guerra gane. En este momento hay dos frentes, Ucrania e Israel. En ambos casos, la lucha es contra países o civilizaciones que no comulgan, ni comulgarán con los principios occidentales que nos permiten vivir en libertad. Lo he escrito antes, estas dos guerras tienen mucho fondo para Occidente y existe el peligro que el fondeo a Ucrania cese por parte de Estados Unidos.

La máquina de propaganda rusa, así como la confusión cultural de nuestro tiempo ha hecho que el ala radical de derecha de Estados Unidos considere a Ucrania, país invadido, como el agresor y que se aprovecha del pagador de impuestos americano. El problema es que esto ha permeado al partido Republicano al punto de condicionar las ayudas y, si llega Trump, quien por cierto fue acusado de haber recibido ayudas rusas en su primera campaña, Ucrania tendrá la certeza de que será forzada a negociar con Rusia la entrega de más territorios para obtener la paz. Los apaciguadores no saben de historia, y Crimea es reciente con los mismos protagonistas.

El segundo escenario es el de Estados Unidos; todo indica que será Trump contra Biden por 2024. Hay varias cuestiones a considerar y que iremos analizando en otras columnas. Lo que sí quiero mencionar es que he leído y visto a varios analistas americanos hablar de la posibilidad de un cisne negro durante 2024. Como sabe usted, cisne negro se refiere a un evento completamente imprevisible, por lo que no podemos hacer una predicción, pero sí inferir las potenciales causas, la edad de ambos contrincantes, la división dentro de Estados Unidos (considerando que la población está armada hasta los dientes), lo bien que le caería a Irán, Rusia, China o Corea del Norte una situación caótica en Estados Unidos que llamara su atención hacia dentro y dejar fluir lo de fuera, etcétera. Hay varios artículos escritos relativos a esto que puede usted encontrar en el internet.

En cualquier caso, lo que pase en Estados Unidos tiene repercusiones globales. Cualquier señal de debilidad proveniente de los americanos modificará los frentes de guerra del primer escenario y podría abrir otros frentes (Taiwán o Irán). Europa tiene que ponerse a trabajar para superar sus complejos de la Segunda Guerra Mundial y volver a tener la fuerza necesaria para ser un factor de poder global.

Por último, el escenario con impacto más directo para México son nuestras propias elecciones. En este sentido, creo que la situación política actual nos debe dar la oportunidad de crecer como sociedad civil. Creo que durante los últimos 30 años ha habido un avance ejemplar en cuanto a la participación ciudadana en la vida pública del país; el INE es el mejor ejemplo. Pero no ha madurado lo suficiente en todos los estratos sociales como para erradicar la idea de que el gobierno es el “jefe” y no el servidor de la sociedad.

La sociedad manda y tenemos que pensar si estamos mejor o peor para tomar una decisión hacia el futuro. A veces veo a la sociedad caminar como borregos al matadero y, otras, pelear como leones (la marcha de febrero del año pasado). Es momento de pelear como leones y de convencer a nuestros conciudadanos que podemos estar mejor.

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