2021
Felicidades a mi hermana, con mucho cariño.La urgencia de pasar el sorpresivo 2020 nos ha hecho pensar que el 2021, por sola comparación, será mejor año. Y es justo pensarlo, las vacunas ya están aplicándose y se prevé una vuelta ...
Felicidades a mi hermana, con mucho cariño.
La urgencia de pasar el sorpresivo 2020 nos ha hecho pensar que el 2021, por sola comparación, será mejor año. Y es justo pensarlo, las vacunas ya están aplicándose y se prevé una vuelta a cierta normalidad en el segundo semestre. La aplicación de las vacunas conlleva, en sí misma, oportunidades y riesgos para los países. Como lo escribí hace unos meses, la geopolítica y la influencia de los países productores de la vacuna serán relevantes. ¿Qué pedirán Rusia y China a cambio del acceso a sus vacunas a países en desarrollo en África, América y Asia?
El 2021 es un año muy intenso en lo político. El año nació con la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Se pudo llegar a un acuerdo que el primer ministro Johnson ha vendido como un éxito político. Sin embargo, sólo pensando en el balance de la negociación y en quién tiene el sartén por el mango, es difícil que el acuerdo no haya contenido severas cesiones británicas a Europa, que ha preferido el silencio en estas horas posteriores al Brexit. Quedan por ver varios temas que se dispararán de manera automática, el primero es la consecuencia política dentro de Reino Unido. Escocia ha declarado que tiene la intención de llevar a cabo un referéndum para entrar a Europa como miembro de pleno derecho. El segundo tema es el impacto económico en Reino Unido como consecuencia del Brexit y la salida de empresas globales del territorio británico; ¿dejará Londres de ser el centro financiero de Europa? Por último, y de más largo plazo, se debe evitar una carrera armamentista en Europa. Reino Unido y Europa deben ratificar los acuerdos de defensa y EU debe fortalecer a la OTAN para asegurarse que siga la estrategia de la alianza.
El segundo tema político relevante es la marcha convocada el 6 de enero por Donald Trump, quien sigue sin aceptar que perdió las elecciones de noviembre. Es más, ayer por la mañana, mientras escribía esta columna, había un grupo de senadores del Partido Republicano circulando una carta para solicitar una comisión urgente del congreso para investigar el “fraude electoral”. La democracia más sólida del mundo en una crisis de credibilidad generada por un hombre que se siente más importante que la historia de su país. Debo decir que me ha sorprendido la tibieza institucional con la que los americanos han reaccionado al tema. Me recuerda a nuestro 2006, donde por no generar conflictos mayores se dejó creer que el fraude era cierto sin presentar una sola evidencia.
Espero que sólo sea temporal y que las instituciones norteamericanas lleven a cabo las investigaciones necesarias para imponer el orden constitucional incluyendo, si acaso, prácticas sediciosas por miembros de la clase política. Dejar correr el bulo del fraude es lo peor que puede pasarle a un país de instituciones, y lo sabemos por experiencia.
Por último, tenemos a nuestro país inmerso en muchas crisis y con elecciones intermedias en 2021. El país esta francamente dividido y polarizado. La oposición se alía para reconstruirse. Los liderazgos de los partidos políticos de oposición son muy débiles y eso es una mala noticia. Cuando los países están polarizados, gana el que está mejor organizado. Además, seguirá la pandemia, la cual es un inhibidor del voto. El INE debe pensar bien cómo garantizar la participación de una manera segura y sana. Lo peor que podría pasar es tener una elección intermedia con baja participación.
Sólo hemos mencionado tres regiones relevantes para nosotros, pero no son las únicas regiones con actividad política intensa; va a ser un año muy movido.
Les deseo, querido lector, a usted y su familia un año lleno de salud y prosperidad.
