El Frente y el PAN

La política es el mundo de los grises, pocas cosas en política son en blanco y negro. Por eso las maniobras de la política nunca son victorias ni derrotas absolutas y permanentes

La construcción del Frente por parte del PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano me parece un acierto enorme. Desde el punto de vista político, al reunir lo más parecido que tenemos a una democracia cristiana con lo más parecido que tenemos a una social democracia, este grupo político se coloca rápidamente en el centro, que es donde se ganan las elecciones normalmente (subrayo normalmente por múltiples ejemplos de locura colectiva que hemos visto en fechas recientes). Hace un par de semanas, el director de este diario dio a conocer un artículo en el que se analiza qué estados hay que ganar para ser electo Presidente. Dichos estados son los que han tenido un desarrollo económico mayor y, por lo tanto, donde hay más clases medias que en el resto del país, con énfasis en el sur. Por lo anterior, se infiere que se cumple lo que Jorge Castañeda ha dicho por años, en México gana las elecciones el que recibe los votos de la clase media. Ocupar el centro del territorio político es el primer paso para ganar esos votos.

Pero las maniobras políticas raramente son gratis, porque toda maniobra afecta un interés. Es obvio que al concretarse el Frente se iniciarían las reacciones de los grupos de interés afectados, el primero vino en forma de ataque al patrimonio del presidente del PAN, quien hábilmente se desmarcó de la acusación secuestrando una demanda ciudadana que estaba hecha, pero faltaba un empujón para hacerla exitosa y que es el pase automático del procurador a fiscal. Digo que estaba hecha, porque estaba clarísimo que la posición de fiscal requería un nombramiento y, sobre todo, una aprobación unánime de las fuerzas políticas y la sociedad, y el pasado partidista del señor Cervantes no lo ponía en esa situación. El presidente Peña también con mucha habilidad entendió esto y había enviado una iniciativa para derogar el transitorio constitucional del pase automático, curándose en salud sobre algo que era obvio que no se iba aceptar.

Volviendo a la estrategia de Anaya, al secuestrar el tema con mucha habilidad, provocó un olvido generalizado sobre su tema patrimonial y la opinión pública se volcó en torno al pase automático. La maniobra fue agresiva y, en política, cuanto más agresiva es una maniobra, más daños colaterales se generan. La maniobra consistió en no permitir la integración de los órganos de gobierno del Senado y de la Cámara de Diputados. El PRI en el Senado y, particularmente, el señor Gamboa que de política entiende algo, vio la oportunidad de dar un golpe al PAN, cuya gravedad está por verse.

Entendiendo los intereses del PAN, el senador operó para ofrecer la presidencia del Senado a un exprecandidato calderonista a Los Pinos, entendiendo que esto era contrario al interés del PAN. El grupo calderonista apoyó la moción en desobediencia al PAN y ahondó la ruptura entre ambos grupos. El costo de la maniobra de Anaya está por verse, pero el grupo calderonista ya empieza a entorpecer la función del Frente y podría terminar dividiendo al PAN o ponerlo al borde de la ruptura. Hay varias preguntas que me surgen: ¿hay manera de que Anaya y el grupo de Calderón y Margarita arreglen sus diferencias? ¿Cuál es el papel de Moreno Valle? ¿Será suficiente lo que aportan el PRD y Movimiento Ciudadano para compensar la pérdida de apoyo y votos del grupo calderonista? ¿Puede un PAN dividido tener fuerza para negociar un proyecto de país en el Frente, mientras senadores del PAN lo atacan públicamente?

Y otras preguntas sobre el Frente: ¿a quién apoyaría el grupo calderonista si Meade es candidato del PRI y Anaya del PAN? ¿Se reflejaría eso en el voto ciudadano? ¿Qué pasa si no hay acuerdo entre quién debe ser el candidato presidencial (Mancera o Anaya)?

La respuesta a estas preguntas puede denotar la madurez política de los protagonistas políticos del momento. No es una situación fácil, pero la cesión de intereses personales es fundamental para encontrar una solución que dé a México una opción política para el futuro.

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