Make Mexico Great Again?

Para aquellos que dicen que no hay similitudes entre AMLO y Trump a pesar de las múltiples coincidencias declarativas, debieron haberse quedado de a cuatro cuando el señor López Obrador declaró hace unas semanas que hay regresiones que no son malas y que él prometía regresar al país a la época del echeverrismo y lopezportillismo dorado, donde había subsidios, inversión y un gobierno que empujaba la economía. López Obrador, que ha tenido muchas caras durante su eterna campaña presidencial, ha vuelto a su cara de 2006, aceptando su añoranza con el priismo nacionalista al que considera como tiempos mejores. Una especie de Make Mexico Great Again. 

Llama mucho la atención que sus adversarios políticos no hayan aprovechado la oportunidad de darle una tunda por aquella declaración considerando lo que sucedió como consecuencia de las políticas irresponsables que retrasaron 20 años el desarrollo del país. Era doblemente importante, porque muchos jóvenes que votarán en 2018 no habían nacido en esas épocas de oscurantismo económico y pudo haber sido atractivo aprovechar la declaración para educar a dichos jóvenes.

El punto es que los populistas siempre se refieren a tiempos pasados como tiempos mejores. El éxito de votación del Brexit y del señor Trump se basa en generaciones que sí vivieron épocas de bonanza, a diferencia de lo que pasó en México. Los 70 y 80 fueron épocas doradas de empleo en manufactura tanto en EU como en Gran Bretaña. Pero esos empleos se perdieron en parte por el avance tecnológico y la automatización industrial que hacía sentido por la reducción de costos para producir en dichos países, y que no ha sido transparente para muchos de quienes perdieron su empleo, pensando que lo perdieron porque esas empresas se fueron o contrataron a un inmigrante ilegal. Como lo explicamos en mi anterior artículo, lo que ha faltado en la globalización es mucha información de los beneficios de la misma. Un ejemplo es que EU producía 12.2 millones de vehículos en 1994 (entrada en vigor del TLCAN) y los sigue produciendo en 2017, por lo que no hay reducción en la producción, pero sí en los puestos de trabajo.

En México no hubo bonanza en la época a la que nos quiere regresar AMLO, sino caos. Apelar a tiempos peores como mejores es una irresponsabilidad, pero también es una mentira que puede colarse si no se explican las cosas, como pasó en Estados Unidos o en Gran Bretaña, donde los datos económicos de aportaciones británicas a la Unión Europea fueron una herramienta mentirosa que nunca fue atacada por quienes querían quedarse en Europa.

El señor López Obrador es un experto en cuentas alegres, sus adversarios deberían estar trabajando en hacer cuadros comparativos de lo que declara y lo que declararon otros populistas antes de llegar. Eso que llaman “guerra sucia”, pero que en realidad es una herramienta electoral usada en todas partes del mundo. AMLO se está exponiendo mucho (aunque el INE se haga de la vista gorda sobre la campaña presidencial de este señor) y el que se expone se equivoca. La cara que presentó durante su viaje a Nueva York nos recuerda que AMLO es el que era en 2006. Entre otras características vemos muchos qué y pocos cómo.

TLCAN

La contaminación de la renegociación del TLCAN con las campañas políticas ya empezó. El gobierno está viendo como una moneda de cambio el sector energético pos-reforma, que será muy atractivo para nuestros socios norteamericanos, pero AMLO ha declarado que va a echar hacia atrás esa reforma. ¿Cómo negociar un tema de esa relevancia cuando un potencial presidente debilita la certeza de ese tema? El señor López Obrador está minando la capacidad de negociación del Estado mexicano en detrimento de nuestros propios intereses. Si yo fuera un negociador canadiense o americano y me ofrecieran el dulce del sector energético, me negaría a verlo así refiriéndome a la poca certidumbre de que esa condición cambie.

Si el gobierno considera que será inviable terminar las negociaciones y la ratificación de un potencial acuerdo antes de junio de 2018, la creación de un grupo con autoridad comercial transexenal es fundamental. El problema se ve venir y todavía hay tiempo.

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