¡Estuvimos tan cerca!

PorRachel Brazier Inglaterra estuvo a casi nada de haber obtenido la victoria en la Eurocopa 2024 y levantar el trofeo Henri Delaunay en el Olympiastadion. Fue un gran partido, donde pudimos ver el talento británico dándolo todo en la cancha y estoy muy orgullosa de que ...

Por Rachel Brazier

Inglaterra estuvo a casi nada de haber obtenido la victoria en la Eurocopa 2024 y levantar el trofeo Henri Delaunay en el Olympiastadion. Fue un gran partido, donde pudimos ver el talento británico dándolo todo en la cancha y estoy muy orgullosa de que hayamos llegado a este punto, dado que, desde hace 55 años, un equipo varonil no llegaba a la final de un torneo de esta magnitud. En cambio, la Selección Femenil inglesa, las Lionesses, triunfaron en la Euro 2022 contra Alemania, lo que también me hizo sentir muy orgullosa de ser británica.

Lo que más me impresiona de nuestros jugadores es que no se dan por vencidos. Llegar y jugar la final no fue nada fácil. Ganar nuestro primer partido sólo 1-0 a Serbia y después empatar contra Dinamarca y Eslovenia en la fase de grupos nos generó una sensación de que pudimos haberlo hecho mejor, aunque ganamos el pase de nuestro grupo. De ahí, una victoria 2-1 contra Eslovaquia, con ese gol espectacular de Bellingham en los últimos segundos para llevarnos a tiempo extra; y otro partido cardiaco contra Suiza, donde nos fuimos a penales tras un empate 1-1 (nuestros penales perfectos quedarán grabados en mi memoria por años).

Pero esta semifinal nos tuvo mordiéndonos las uñas. El brillante gol —de último minuto— de Ollie Watkins fue lo que llevó al equipo liderado por Gareth Southgate a la final contra España. ¡Qué manera de darle la vuelta al marcador! Es increíble cómo alguien puede entrar en los últimos diez minutos, cambiar el partido y anotar.

La final con España en Berlín fue emocionante, a pesar de que no terminó como queríamos. Tras 45 minutos sin goles, España metió el primero a los dos minutos de reiniciar el juego, pero no tardó mucho el equipo de Inglaterra en empatar con el gol increíble de Cole Palmer en el minuto 73. El segundo gol del equipo español en los últimos minutos nos puso en aprietos y, desafortunadamente, el tiempo que quedó no nos fue suficiente para igualar el marcador.

Pero esta final va más allá de una afición por el futbol. También representa un impacto significativo para la economía, como los pubs, que son una parte esencial del Reino Unido. Estimaciones previas al partido hechas por la Asociación Británica de la Cerveza y los Pubs (BBPA) indican que la final entre Inglaterra y España podría representar una derrama económica de 62 millones de dólares en la venta de pintas de cerveza, la bebida preferida de muchos británicos.

Para los que queremos sentirnos como en casa, en México podemos encontrar en supermercados y tiendas de autoservicio marcas de británicas como Brewdog, Shepherd Neame, Thornbridge Brewery, Eagle Brewery, St Peter’s, Hobgoblin, Vocation y Stormtrooper.

El futbol nos une, trasciende fronteras e idiomas. Nos mueve a tal grado que, en sus primeros días al frente de nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones (FCDO en inglés), David Lammy buscó la oportunidad de ver el futbol entre reuniones con amigos y aliados de Europa. Y no sólo los ingleses celebramos a los Tres Leones al otro lado del Atlántico; aquí en México hay también grandes aficionados al futbol. En momentos, debo confesar que no sé quiénes estaban más emocionados, los británicos o los mexicanos con los que vi la final en la Residencia de la Embajada Británica en México.

Justo hace un par de días leí que, de acuerdo con una encuesta de TGM Research, 54% de mexicanos tenía interés de ver la Eurocopa 2024, lo cual no es sorprendente si tomamos en cuenta que varios jugadores mexicanos son parte de equipos europeos, como Raúl Jiménez en el Fulham, Edson Álvarez en el West Ham United, Julián Araujo en el Barcelona o Alex Padilla en el Athletic de Bilbao.

Sin duda, este deporte es un puente de culturas a través de una pasión compartida. Mientras escribo las últimas líneas de esta columna me estoy preparando para ver la final de la Copa América entre Argentina y Colombia; y debo confesar que una parte de mi corazón está con Los Cafeteros, aunque parte de él quedó dividido en 2018 cuando Inglaterra los dejó fuera de la Copa Mundial, mientras yo era embajadora adjunta en Colombia.

Como verán, mi espíritu futbolero no puede esperar para disfrutar en un par de años más la Copa Mundial en México para seguir celebrando a los grandes talentos del futbol.

Me encantaría que sigamos la conversación, así que compártanme en @RachelBrazier15 @UKInMexico o por correo london.eye@fcdo.gov.uk a qué equipo seguirán de cerca rumbo a la Copa del Mundo en 2026.

*Encargada de Negocios                                                                                                                   de la Embajada Británica en México

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