Diplomáticas en acción

Rachel Brazier* A los quince años supe que quería ser diplomática. El momento de revelación fue después de una conversación con una diplomática, quien me abrió la puerta a un mundo emocionante y dinámico en el que podría trabajar conociendo diferentes culturas y ...

Rachel Brazier*

A los quince años supe que quería ser diplomática. El momento de revelación fue después de una conversación con una diplomática, quien me abrió la puerta a un mundo emocionante y dinámico en el que podría trabajar conociendo diferentes culturas y ayudando a las personas. Esta conversación inolvidable y la experiencia de vivir en África por un tiempo me animaron a seguir esta carrera.

Han pasado 25 años desde que me uní al servicio diplomático del Reino Unido y he de confesarles que no ha pasado un solo día en el que me haya arrepentido. Realmente ha sido un enorme privilegio servir a mi país. Uno de mis recuerdos más entrañables se dio en la pandemia, cuando pude ayudar a decenas de británicos que estaban en el exterior a regresar a casa.

También me causa mucho orgullo haber participado en discusiones para llegar a resoluciones y acuerdos importantes sobre Derechos Humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible cuando trabajé en la Misión del Reino Unido ante la ONU en Nueva York.

Pero todas estas experiencias, e incluso mi carrera misma, no serían posibles sin aquellas mujeres que fueron diplomáticas antes que yo. Aunque se tiene registro de mujeres empleadas en el Ministerio de Asuntos Exteriores británico desde 1782, fue hasta 1946 que las mujeres pudieron ingresar al servicio diplomático.

En el caso de México, aunque la Ley del Servicio Consular Mexicano de 1923 establecía la posibilidad de emplear mujeres, transcurrieron alrededor de 20 años para que ellas pudieran ejercer una carrera como servidoras públicas internacionales.

Por ello, para reconocer tanto los avances como el camino que falta por recorrer en términos de igualdad de género, en su 76° periodo de sesiones, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por consenso que el 24 de junio se celebraría el Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia.

Aunque las mujeres diplomáticas nos hemos enfrentado a múltiples retos, como demostrar que somos capaces de liderar o trabajar en equipo, hasta equilibrar nuestra carrera profesional y nuestra vida personal, los avances son innegables. Por ponerles un ejemplo, el Reino Unido prohibía que las mujeres casadas fueran diplomáticas; afortunadamente, esta restricción fue abolida en 1973 y facilitó los ingresos de las mujeres al servicio exterior.

Con el paso de los años hemos dado pasos sumamente importantes. Incluso, cada vez hay más representaciones diplomáticas del Reino Unido lideradas por mujeres, como Jill Gallard en Alemania; Susannah Goshko en Canadá; Dame Karen Pierce en Estados Unidos; Dame Menna Rawlings en Francia; Julia Longbottom en Japón; la recién designada Juliana Correa en Guatemala; entre otras.

Me enorgullece contarles que, además, en la embajada británica en México ya hemos tenido tres destacadas embajadoras británicas: Dame Denise Holt, Judith Macgregor y Corin Robertson.

Con el impulso de políticas laborales, como la reducción de la discriminación en los procesos de contratación y las licencias por maternidad y paternidad, se ha incrementado la participación de las mujeres en la diplomacia británica. Sin embargo, soy consciente de que todavía falta mucho camino por recorrer y contribuyo diariamente para generar condiciones igualitarias para todas dentro de la diplomacia.

Es realmente un privilegio trabajar cada día con brillantes colegas británicas y mexicanas; de ellas nace mi compromiso por impulsar un futuro prometedor para las diplomáticas.

Hace poco me preguntaban qué les diría a las jóvenes interesadas en convertirse en diplomáticas. Mi respuesta es… “No es una carrera fácil, pero es sumamente gratificante”.

Sigamos la conversación y no duden en escribirme en @RachelBrazier15 o en london.eye@fcdo.gov.uk; y sigan nuestras actividades en redes sociales para conocer más y celebrar las contribuciones de las mujeres en la diplomacia.

 *Encargada de Negocios

de la Embajada Británica en México

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