Munal no es galería
Curada por Héctor Palhares, el recinto expone la muestra Ángeles. Las huestes celestiales en la Tierra, de Carmen Parra.
Me agradan algunas obras de Carmen
Parra (Ciudad de México, 1944). Por ejemplo, los óleos que dedica a la Catedral Metropolitana y sus visiones de la mariposa monarca. También resulta interesante su serie de águilas, pero lo que más me ha atraído de su obra son sus ángeles. A algunos los ha representado en un edén sonoro, mientras tocan algún instrumento; otros más aparecen afantasmados y nos envuelven en una atmósfera íntima y llena de misticismo, como las que exhibe en este momento dentro de la muestra Ángeles. Las huestes celestiales en la Tierra, en el Museo Nacional de Arte (Munal), curada por Héctor Palhares, director del recinto, y Ramón Avendaño, curador en jefe.
Estoy seguro de que la obra de Carmen Parra es querida y bien valorada en el mercado del arte. Lo que no comprendo es por qué era necesario que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), que dirige Lucina Jiménez, y el propio Munal, autorizaran la grabación de un video con tintes comerciales —obtenido por esta columna—, al interior del museo, en el que aparece la creadora y se insiste en que su obra es expuesta con los mejores artistas del mundo, lo cual ha aumentado el valor de cada pieza y su adquisición sería una buena inversión. ¿Cómo es eso?
Hasta donde sabemos, el Munal forma parte de la Red de Museos del INBAL, que utiliza recursos públicos, por lo que no es una galería privada que pueda convocar a la venta de obra dentro o fuera de
sus instalaciones.
El video —que tiene una duración de cuatro minutos y pudo ser grabado entre el 6 y el 7 de junio pasados— utiliza el logotipo del Munal e incluye una fotografía de la Plaza Tolsá, otra de la escultura de El Caballito, y muestra a la pintora bajando por la escalinata del recinto para luego hacer un recorrido por las salas de la exposición.
Después, una voz en off dice: “Carmen Parra es una figura destacada en el mundo del arte. Su trayectoria artística se ha consolidado a lo largo de los años, convirtiéndola en una referencia indiscutible en el arte sacro contemporáneo. Sus obras no sólo transmiten una belleza excepcional, sino que también evocan emociones profundas y espirituales. Su obra representa mucho más que simples cuadros, son piezas de arte que capturan la esencia misma de la espiritualidad y de la belleza. Centradas principalmente en ángeles y arte sacro, han cautivado a la audiencia en todo el mundo y han
sido exhibidas junto a los mejores artistas”.
A continuación, Carmen Parra aparece a cuadro y dice lo siguiente: “La virgen del Carmen, mi virgen, pintada por Juan Rodríguez Juárez. Es la virgen, por eso pinté a Santa Teresa. Yo nací en San Ángel. Este cuadro me lo regalaron (inaudible) es un cuadro colonial de no muy buena factura, y me atreví a intervenirlo. Es Santa Teresa porque me tomó muchos años estudiar a Santa Teresa de Jesús”.
Y concluye la voz en off: “Hoy tienen la oportunidad de admirar las obras expuestas de Carmen Parra junto a los artistas más destacados del mundo, en un edificio emblemático de la ciudad de los palacios. Su reconocimiento internacional y su participación junto a los mejores artistas del mundo han aumentado el valor de cada una de sus creaciones. Adquirir una obra de
Carmen Parra es asegurarse una inversión con gran…”, y no alcanza a escucharse más.
Comprendo que a estas alturas de la administración los funcionarios del INBAL tengan prisa por cerrar su gestión y destacar sus ‘grandes logros’ para asegurar una posición en el próximo gobierno. Sin embargo, antes tendrían que explicar quién autorizó este video, cuál es la justificación, si se realizó algún pago por la promoción comercial de Parra y si es habitual que los creadores promocionen su obra a partir del acervo nacional. Tanto Lucina Jiménez como Héctor Palhares tienen mucho que aclarar.
