Los aranceles impuestos por Donald Trump a los automóviles mexicanos, de 25% con base a la Sección 232, han originado estragos en la industria automotriz.
Varias empresas planean trasladar su producción de México a Estados Unidos para tener contento al presidente estadunidense, pero, además, para garantizar que no se les va a cobrar el arancel de 25 por ciento.
¿El problema? Que las armadoras tampoco confían en irse de lleno a Estados Unidos por sus altos costos de producción y laborales.
EN SAN ANTONIO INVERTIRÁN 3,600 MDD
Ayer, Toyota Motor de Norteamérica confirmó el traslado de la producción realizada en México de la pick up Tacoma, en Tijuana, Baja California, para llevarla a Estados Unidos, a San Antonio, Texas.
Ahí, Toyota hará lo que quiere el presidente Trump: invertir en plantas y generar puestos de trabajo también allá.
La firma japonesa invertirá 3,600 millones de dólares para construir una segunda línea de montaje de vehículos en San Antonio, Texas. Y, claro, son inversiones que pudieron darse en México y que se están perdiendo.
TACOMA, EL SEGUNDO VEHÍCULO MÁS EXPORTADO
Desde luego, es una mala noticia para el país, pues una inversión que pudo haberse quedado en México ahora tiene que irse por los aranceles impuestos por Trump en contra de las exportaciones automotrices.
Tacoma ha sido un modelo exitoso de producción. Toyota México inició su producción por allá del año 2004 en Baja California, logrando producir cerca de 2 millones de vehículos de este modelo hasta la fecha.
Tacoma es el segundo modelo más exportado hacia Estados Unidos, sólo después de Chevrolet Equinox.
TOYOTA ESTÁ ABSORBIENDO LOS ARANCELES
Sin embargo, Toyota, con la producción de las pick up Tacoma, tiene un serio problema: los aranceles de 25%, que la sacan de mercado, con todo y poder aumentar el contenido estadunidense del vehículo, siendo que el arancel baja de 25% a alrededor de 13 por ciento.
De hecho, Guillermo Díaz, presidente de Toyota México, ha comentado que con el arancel todavía no toman ninguna otra estrategia y están absorbiendo los mayores costos para no mover el precio de exportación.
Toyota planea producir en San Antonio alrededor de 150 mil vehículos anuales, generando 2 mil nuevos empleos.
Es cierto que Donald Trump quiere regresar la industria automotriz a Estados Unidos para generar empleos. Pero la industria está satisfecha con producir en México por cadenas de valor, menores costos de producción y por considerar una mayor flexibilidad al invertir en México que en Estados Unidos. Urge eliminar la 232 que genera el arancel de 25% o bien, bajarlos al máximo.
¿Qué ventaja tiene ser socio comercial si te cobran un arancel mayor al de otros países que no son socios comerciales de Estados Unidos?
INVERSIÓN PRIVADA REPUNTA TRAS 19 MESES A LA BAJA
Por fin, la inversión privada tiene un repunte. El primer repunte en 19 meses de puras bajas.
La Inversión Fija Bruta, medida por el Inegi, alcanzó a crecer 5.1% anual en abril. Dentro de sus componentes llamó la atención la construcción, y en particular la residencial, con 16.7 por ciento. Aquí hay varias hipótesis: o que el gobierno comenzó a construir viviendas sociales o bien, que hubo modificaciones para viviendas temporales para el Mundial. Cualquiera que sea la explicación, empujó a la inversión.
Lo mismo sucedió con la maquinaria y equipo, donde la importada tuvo un aumento de 8.8 por ciento.
Con el buen dato de Inversión Fija Bruta se rompe una racha de casi dos años. Esperemos que de verdad sea el punto de inflexión. Porque sin inversión privada no hay generación de empleos ni tampoco actividad económica.
El otro dato alentador fue el consumo. El Indicador Mensual de Consumo, medido por el Inegi, también tuvo una buena respuesta en abril.
El consumo se elevó 2.1 por ciento. Y va en línea con las ventas al menudeo que se habían reportado de 4.5 por ciento.
Inversión y consumo comienzan a recuperarse en abril. Esperemos que se consolide esa tímida recuperación y comencemos una política de crecimiento más alta.
