Home office: ¿el nuevo modelo laboral en México?
La pandemia de covid19 obligó a muchas empresas y centros de trabajo a adoptar el home office o trabajo desde casa como la única forma de no paralizar totalmente sus actividades en el marco del confinamiento. Sin quererlo, esta coyuntura nos mostró que el trabajo en ...
La pandemia de covid-19 obligó a muchas empresas y centros de trabajo a adoptar el home office (o trabajo desde casa) como la única forma de no paralizar totalmente sus actividades en el marco del confinamiento. Sin quererlo, esta coyuntura nos mostró que el trabajo en casa es viable y probablemente sea momento de adoptar nuevos modelos como ése en el contexto laboral.
El home office comenzó a implementarse en otros países desde hace décadas. En México, desde el año 2017, el Partido Verde propuso su adopción, en ese entonces como una alternativa para mejorar la movilidad en la Zona Metropolitana, combatir la contaminación ambiental y mejorar la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad de México.
Cuando el Partido Verde presentó esa propuesta no tuvo el respaldo ni consiguió el interés de otros partidos políticos, tampoco por parte de las empresas y centros de trabajo. Sin embargo, lo propuesto por el Verde hoy se ha hecho realidad, aunque tuvo que ser una crisis sanitaria como la que estamos viviendo la que obligara a ver y considerar el trabajo desde casa como una alternativa no sólo posible, sino también deseable.
Actualmente existen muchos estudios que aseguran que el trabajo desde casa es viable, tanto para empresas como para empleados, pues los trabajadores son más productivos, mientras las empresas consumen menos recursos y ahorran en gastos.
Desde entonces, el Partido Verde se ha mostrado insistente en el tema, por lo que también lo ha presentado en el Congreso de la Ciudad de México y más recientemente en el Senado de la República, con el objetivo de establecer un día de trabajo en casa, exceptuando aquellas labores que, por su naturaleza, no puedan desempeñarse desde el hogar, así como para promover la implementación de horarios escalonados de entrada y salida entre los trabajadores, lo cual permitiría reducir el uso del transporte público y privado, eliminar las horas pico de congestión vehicular, elevar la productividad de los trabajadores y facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral.
Otros partidos políticos también han puesto el tema sobre la mesa, incluido Movimiento Ciudadano, a través del senador Samuel Rodríguez, quien, en su momento, reconoció la visión del Partido Verde con la propuesta del home office.
Se sabe que no todos los puestos de trabajo pueden darse bajo esa modalidad y que no se trata sólo de mandar a las personas a sus casas y pretender que laboren de la misma manera que lo acostumbran en sus respectivos lugares de trabajo u oficinas. El home office requiere nuevos lineamientos y esquemas para la evaluación de resultados, pero, ante todo, requiere de absoluta responsabilidad por parte de los empleados y trabajadores. Requiere que nos reeduquemos tanto jefes y empleadores, como trabajadores y empleados.
Ya es tiempo de romper el paradigma, de dejar atrás esa idea del viejo modelo de trabajo basado en la cobertura de horas y horarios, por uno más eficaz basado en el cumplimiento de metas y objetivos.
Es evidente que un nuevo modelo de trabajo requiere nuevas “reglas de juego” y, para ello, las empresas y centros de trabajo, junto con las autoridades, deberán realizar análisis y estudios de viabilidad, establecer nuevas normas de trabajo y reglamentos que permitan poner este modelo a prueba una vez que termine el confinamiento.
Las cartas están puestas sobre la mesa, ahora slólo es cuestión de que las empresas, los centros de trabajo y las autoridades se abran a esta alternativa de nuevo modelo laboral que, en caso de implementarse, traerá grandes beneficios para todas y todos en el país.
