Se fue Esteban Volkov

Coincidir con Jaime Sánchez Susarrey era estimulante, porque solía hacer más preguntas que afirmaciones.Se fue Esteban VolkovNacido en 1926 en la Unión Soviética, Esteban Volkov, nieto de León Trotsky, tuvo una vida trágica desde su infancia, pues su madre, ...

Humberto Musacchio

Humberto Musacchio

La República de las letras

Coincidir con Jaime Sánchez Susarrey era estimulante, porque solía hacer más preguntas que afirmaciones.

Se fue Esteban Volkov

Nacido en 1926 en la Unión Soviética, Esteban Volkov, nieto de León Trotsky, tuvo una vida trágica desde su infancia, pues su madre, Zinaida Volkova, hija del líder bolchevique, se suicidó en Berlín en 1933, en tanto que su padre, Platon Ivanovich Volkov, preso ya entonces en Rusia, acabó ejecutado por el estalinismo en 1938. Esteban fue traído a México, donde vivió con su abuelo materno y la esposa de éste, Natalia Sedova. Esteban fue herido en 1940 durante el atentado contra Trotsky que dirigió David Alfaro Siqueiros. Meses después, su abuelo fue asesinado por Ramón Mercader del Río, otro agente de Stalin. Esteban estudió química en la UNAM y contribuyó al desarrollo y producción de la píldora anticonceptiva. Le debemos la creación y mantenimiento de la Casa Museo de León Trotsky. En 1988 viajó a la URSS, donde se encontró con Alexandra Moglina, su media hermana, quien estuvo en las prisiones estalinianas la mayor parte de su vida y murió en 1989. El nieto del legendario Lev Davidovich Bronstein se casó en México con Palmira Fernández, fallecida en 1997, con quien procreó a la poeta Verónica Volkov, a Natalia, subdirectora del Inegi, Patricia, experta en tratamientos contra el sida y Nora, psicoterapeuta y directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EU.

Murió Jaime Sánchez Susarrey

Coincidir con Jaime Sánchez Susarrey era estimulante, porque solía hacer más preguntas que afirmaciones, aunque sus palabras solían ser filosas. Alérgico a las causas de izquierda (o lo que se hace pasar como tal), fue un crítico implacable de Andrés Manuel López Obrador, desde que éste era un aspirante a la Presidencia de la República y después, cuando el personaje ya había conquistado el anhelado cargo. Doctor en ciencia política por la Sorbona, en 1988 Jaime resultó ganador de un concurso de ensayo político al que convocó la revista Vuelta, hecho que le hizo ganar sitio como analista de la vida pública. Paralelamente a sus tareas académicas, Jaime desplegaba una intensa actividad periodística que lo llevó a colaborar en varios impresos y en televisión. Escribió obras de ensayo literario, pero su mayor dedicación fue para el espacio donde se busca o se ejerce el poder.

Los usos del Zócalo

Desde hace varios sexenios, las autoridades emplean el Zócalo para ofrecer presentaciones de las estrellas de la televisión comercial y de la industria disquera. Como la entrada es libre, la Plaza Mayor se atiborra de quienes no pueden pagar su ingreso a los escenarios de paga. Por supuesto, se trata de una estrategia política para ganar la aprobación de una masa depauperada. Pero ahora, en vez de empobrecer el gusto musical, la gran plaza se empleó para promover el boxeo, un “deporte" cuyo fin es que un ser humano haga a otro tanto daño físico como sea posible. El acto aquel empezó con una advertencia del púgil Julio César Chávez, quien dijo a los presentes: “Les voy a poner una chinga", lo que celebró la multitud de hombres y mujeres presentes, entre los cuales había niños, muchos niños, quienes recibieron una significativa muestra de la educación que las autoridades de Morena consideran apropiada. Algunos ilusos creímos que sentaría un sano precedente la ópera Cuitlahuatzin, coordinada por el gran Samuel Máynez y ofrecida gratuitamente por Clara Brugada, la alcaldesa en Iztapalapa, a una multitud que disfrutó la música, lloró con el drama y celebró a los cantantes. Pero fue sólo una golondrina que no hizo verano.

Breviario…

Por problemas económicos, ahora la revista Proceso será mensual. Nefasto resultado de la política de comunicación del gobierno. Si los tiempos no son buenos para el periodismo, tampoco lo serán para la República. @@@ Ahora se prohíbe al personal del CIDE externar críticas que, a juicio del director, dañen reputaciones. Es una vergüenza.

Temas: