Rick Monday protagonizó un valiente episodio que, a 50 años de distancia, todavía se le recuerda. El jardinero se apuntó el rescate más valioso, pero jamás realizó un pitcheo. Escuchó la más grande ovación en su honor en el Dodger Stadium, aunque portaba la franela de los Cachorros de Chicago.
Monday cubría la pradera central aquella tarde del domingo 25 de abril de 1976, en la que se jugaba la parte baja del cuarto inning. Siempre en alerta, observó de reojo a dos aficionados que ingresaron al terreno de juego y se colocaron cerca de la zona que patrullaba. Los intrusos, quienes llevaban una lata de gas para encendedores, sacaron una bandera de Estados Unidos que extendieron sobre el césped y la rociaron con el líquido. El primer fósforo no les encendió, mientras que el jardinero ya había reaccionado: pensó en abalanzarse sobre ellos, pero mejor decidió, en un rápido movimiento, arrebatarles la bandera.
Monday la llevó para ponerla a salvo y corrió afuera del campo para entregársela a uno de sus compañeros. Los más de 25 mil aficionados se pusieron de pie para darle una emotiva ovación, mientras que en la pantalla de mensajes del Dodger Stadium se leía: “Great Play”.
Monday, quien fue la primera selección del draft amateur en 1965 para las Grandes Ligas, estuvo en la reserva del Cuerpo de Marines de Estados Unidos durante seis años, motivado por el gran amor a su país. En ese tiempo conoció a soldados que habían arriesgado sus vidas y en los hospitales convivió con heridos. Por esas experiencias es que no dudó en enfrentar a los manifestantes.
Unos meses después de aquel episodio, el beisbolista fue cambiado a los Dodgers.
En México, el nombre de Rick Monday se relaciona de inmediato con aquel cuadrangular que conectó en Montreal, batazo con el que le dio el boleto a Dodgers para la Serie Mundial de 1981 y le otorgó la dramática victoria al sonorense Fernando Valenzuela. Si bien es uno de los episodios más importantes en sus 19 años en la Gran Carpa, al igual que sus dos Juegos de Estrellas, el jardinero, actualmente de 80 años y comentarista de los Dodgers, es recordado más por su heroica acción al poner a salvo la bandera estadunidense.
Una fotografía oportuna del momento exacto de la acción de Monday fue considerada para el premio Pulitzer.
El beisbolista mantiene bajo custodia la bandera con la cual ha recaudado donaciones para veteranos de guerra.
La bandera estará en exhibición este fin de semana en el Salón de la Fama.
Muy seguramente hoy, 4 de julio, en la celebración de los 250 años de la Independencia de Estados Unidos, la heroica atrapada de Rick Monday será recordada.
