¿Estamos preparados para una crisis?

Guillermo Zamarripa

Guillermo Zamarripa

De convicción liberal

En las últimas semanas me he enfocado en el contexto geopolítico mundial y sus implicaciones para la economía global. Es momento de hacer una reflexión sobre la situación de México en el entorno actual.

Quiero resaltar dos aspectos relevantes para entender la situación de nuestro país. Uno es la gran interconexión que hoy tiene la economía mundial y a la que México está expuesta. Otro es la frecuencia de ocurrencia de los choques externos.

La implicación de la interconexión es que un problema en una región acaba teniendo un impacto en lugares distantes. Si las condiciones de la economía de un país son buenas, resistirá, y el efecto será acotado. En caso contrario, el evento lejano puede generar una crisis local. 

En términos generales la economía de México se encuentra bien. Lo relevante es entender qué tanto resistirá en un escenario adverso. Describo cinco variables en las que veo que un choque externo puede generar un problema. 

La primera es el crecimiento económico. Los años 2024 y 2025 fueron de bajo crecimiento, por lo que hoy estamos en una situación en la que un fenómeno externo nos puede mandar fácilmente a una recesión. 

La segunda es la inversión. La variable económica que explica el bajo crecimiento de México es la inversión. Distintos indicadores como los de confianza y el mensual de formación bruta de capital fijo dan evidencia al respecto. Un fenómeno externo puede reducir aún más la inversión.

La tercera es la situación de las finanzas públicas y del endeudamiento del gobierno. Las variables relevantes en este tema se ubican en el límite. Un mal resultado de la cuenta pública como el de 2024 combinado con una recesión pueden tener un impacto importante en el apalancamiento del gobierno y provocar un cambio en la calificación.

La cuarta es la negociación del T-MEC. La evolución de las exportaciones hasta ahora ha sido favorable, pero un mal acuerdo sí puede tener un impacto importante frenando un motor de la actividad económica.

La quinta es lo que sucede con las instituciones en México. La reforma judicial es una realidad y tenemos que vivir con ella. El punto principal es entender la calidad de las resoluciones. 

Algunas resoluciones recientes han sido polémicas, ya que se ven parciales o que privilegian una visión de lo correcto sobre lo legal. 

De la narrativa se puede concluir que México no está en una situación tan sólida, sino vulnerable. Un choque externo nos puede generar un problema.

El mundo ha tenido varios choques adversos los últimos años. Hasta ahora México ha salido bien librado, pero la recurrencia nos ha llevado a estar hoy más vulnerables. 

De la crisis por la pandemia la economía de México salió fortalecida. La crisis en Ucrania tuvo un impacto en inflación, en las tasas de interés y en el crecimiento económico. La crisis en las instituciones globales a partir de la llegada de Donald Trump sí ha dejado damnificados. 

Hay tres ejemplos evidentes: autos, aluminio y acero. También en el sector agropecuario hay damnificados. En la industria financiera el impacto se dio por la resolución de FinCEN. 

El conflicto actual en Oriente Medio ya está generando problemas que son evidentes como en los mercados de gasolina y diésel.

De la narrativa se puede concluir que la recurrencia de choques hoy es un factor que incrementó el riesgo.