Estrategia nacional para el desarrollo regional
Hay oportunidades en economía para comenzar a construir el segundo piso de la 4T.
Por Fadlala Akabani*
En el presente sexenio (2024-2030) existen retos y oportunidades en la consolidación de la fortaleza de la economía mexicana dentro del top diez en las economías más destacadas a nivel global. Fenómenos como la transición energética, la guerra económica entre Estados Unidos y China con la consiguiente relocalización de empresas norteamericanas y chinas representan ventanas de oportunidad para comenzar a construir el segundo piso de la Cuarta Transformación en lo económico y llevarlo a un escenario en que la inversión extranjera y nacional propician la innovación tecnológica, con espacios laborales para personal altamente calificado que coloquen al sector productivo nacional como uno de los que ofrezcan mayor oferta de valor agregado a través de la tecnología.
Para ello, Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, ha instruido la creación de un Consejo Nacional para el Desarrollo Regional y la Relocalización, integrado por diferentes secretarías de Estado y que permita aprovechar el impulso y prestigio de México gestado durante la primer etapa de la 4T liderada por el presidente López Obrador, en el que nuestro país se convirtió en un destino atractivo para la inversión productiva por ser una nación política y económicamente estable, con disciplina macroeconómica e infraestructura carretera, férrea, portuaria y aeroportuaria orientada a incrementar las opciones logísticas para la producción industrial y el intercambio comercial a gran escala.
Entre las industrias que tienen mayores niveles de crecimiento en términos de IED en el mundo, se encuentran sectores como el automotriz y el de la maquinaria pesada, y las tendencias sugieren que la industria de los semiconductores puede explotar por su crecimiento acelerado en los últimos años, dada la relevancia que los microprocesadores han adquirido, así como la escasez mundial de éstos. Cabe tener en consideración que México es un actor destacado en ambos sectores sin estar limitado a ellos, pues nuestro país se ha afianzado como un entorno competitivo para sectores estratégicos como el agroindustrial, el eléctrico-electrónico, el de dispositivos médicos y la industria farmacéutica, así como el creciente avance en soluciones de electromovilidad.
Para la fracasada oposición neoliberal, ansiosa porque le vaya mal a México y eso le otorgue razón a su discurso catastrofista que da por muerta a la democracia cuando ésta no le favorece y proclama el comienzo de una dictadura que solo existe en sus delirios de persecución, desean que el T-MEC y su próxima revisión resulte en controversias en contra de nuestro país con el nuevo gobierno de EU. Si bien estamos conscientes que el consenso respecto al proteccionismo de la economía norteamericana es creciente en ambos partidos, Demócrata y Republicano, para la doctora Sheinbaum la renegociación del tratado comercial con América del Norte es una oportunidad para replantear la distribución de las exportaciones nacionales, con la firme convicción de impulsar el crecimiento de las denominadas Forward-Exports, es decir, exportaciones que comportan valor doméstico agregado desde el inicio de la cadena de producción.
Articulando sectores académicos y científicos con la iniciativa privada, la estrategia perfilada por Claudia Sheinbaum contempla incentivar el crecimiento de la inversión (en relación con el PIB) en investigación y desarrollo, pues mientras países como Japón o EU alcanzan porcentajes de 1.7% del PIB, en nuestro país se ubica por debajo de 0.5%. Asimismo, existen factores como los procedimientos para el otorgamiento de patentes, que en nuestro país llegan a 3.5 años en promedio, por ello serán agilizados para incentivar el registro y el incremento de la inversión para fortalecer el desarrollo de tecnología hecha en México.
Poniendo en uso e incrementando la infraestructura logística a nivel nacional, este plan comprende una visión que oriente la política económica nacional con las tendencias globales a partir de la confluencia de un plan central con las vocaciones y fortalezas regionales para la emergencia de polos especializados de desarrollo. Basado en su capacidad actual y potencial de desarrollo serán consolidados 10 corredores industriales en las regiones de la Frontera (norte), Noroeste, Pacífico, Península de Baja California, Bajío, Centro, AIFA, del Istmo de Tehuantepec, Golfo de México y Zona Maya, privilegiando la expansión de sectores estratégicos como semiconductores, energías renovables, automotriz, aeronáutico, químico farmacéutico, petroquímica e hidrocarburos, la agroindustria y agricultura e incorporando sectores como turismo, manufactura, servicios, frutícola y pesca, que existen prácticamente en todo el territorio nacional.
Con la orientación al desarrollo social y el fortalecimiento del estado de bienestar de la clase trabajadora mexicana, el gobierno de la doctora Sheinbaum trabajará activamente por reducir los costos y el tamaño de la informalidad, pues pese a los significativos avances en la materia, más de la mitad de la población ocupada (54.3%) en nuestro país labora en la economía informal que, según datos del Inegi, en 2022 participó con 24.4% del PIB nacional. La digitalización será una herramienta fundamental para reducir el volumen del sector informal, a través de la generación de agilidad que incentive la incorporación y formalización de actividades, creando beneficios para los empresarios, como el acceso a servicios crediticios y la dignificación de condiciones laborales para las y los trabajadores, motores de la creación de riqueza.
*X: @FadlalaAkabani
